Ahora que nos adentramos en el mes de agosto, donde el aumento del tráfico provocado por las vacaciones tiene como consecuencia directa el incremento del número de accidentes, puede ser un buen momento para reflexionar acerca de las medidas que se podrían implantar para conseguir reducir el número de víctimas en nuestras carreteras.
Aunque es de justicia reconocer el buen trabajo realizado por la Administración, que ha conseguido reducir en un 63% el número de víctimas mortales entre 2001 y 2011, las enormes consecuencias humanas y sociales que llevan asociadas los accidentes de tráfico, nos obligan a ser más exigentes y reclamar que se tomen las medidas adecuadas que contribuyan a mejorar la seguridad vial.
Para poder atajar el problema de la velocidad excesiva en nuestras carreteras, una de las causas más comunes de accidentes, se ha apostado por la colocación de radares, pero por desgracia no de la forma adecuada. Unido al enorme sinsentido que representa que se avise al conductor de la presencia de los radares, lo que ocasiona frenazos que aumentan el peligro, se añade su inadecuada ubicación, que no prioriza su presencia en sitios problemáticos, como con tanto acierto se viene demandando desde la plataforma Ponle Freno. Así que en este punto somos claros: radares sí -si son de tramos, mucho mejor- pero ubicados para salvar vidas, no sólo para recaudar.
La mala costumbre de combinar el alcohol con la conducción hay que combatirla con controles de alcoholemia mucho más intensivos los fines de semana, en las zonas problemáticas, y con una legislación más dura. Cuando se ponen vidas en peligro de manera deliberada, no se puede ser tan laxo.
En cuanto a la realización de infracciones peligrosas, que ponen en riesgo a otros conductores, resulta más difícil su control en la actualidad, ya que requieren que un agente de tráfico las observe en el momento que ocurren para poder notificarlas. En este campo, parece lógico pensar que la solución tendrá que estar basada en la progresiva utilización de cámaras con visión artificial, que permitan controlar lo que pasa en las vías y notificar ante posibles incidencias. El Gran Hermano vigilará nuestros desplazamientos, pero también nos permitirá que estemos más seguros.
Y de los ciclistas y motoristas, que se ven involucrados en casi un tercio de los accidentes, ¿qué podemos decir? Pues en primer lugar que hay que solucionar el enorme problema de los guardarraíles (su demanda más habitual de estos últimos años), y utilizar unos materiales (pintura de las marcas viales y pasos de cebra) que resbalen menos, aunque sean algo más caros. Pero también hay que exigirles mucho más compromiso, un respeto a los códigos de circulación que no siempre cumplen, y una mayor conciencia sobre los peligros que tienen, que debería llevarles a extremar la precaución en sus desplazamientos.
Todas estas medidas proactivas se deben complementar con las campañas de concienciación para que los conductores sean más responsables y conscientes de la peligrosidad que entraña realizar determinados actos. En esta línea, sería necesario analizar más a fondo si los tradicionales anuncios de la DGT están surtiendo el efecto deseado, y la forma de conseguir que el mensaje llegue más claro a los ciudadanos.
Muchas medidas, todas basadas en el sentido común, que se deberían poner en funcionamiento cuanto antes, pero que sin duda no son las únicas que pueden contribuir a reducir el número de accidentes.
¿Qué otras soluciones creéis que se podrían tomar para conseguir reducir el número de accidentes en nuestras carreteras?
Seguir a César Hinojosa en Twitter: www.twitter.com/tecnocarreteras
-> Coincidencias de TODOS: Falta más educación vial, y los radares se deben colocar en sitios peligrosos.
-> Limitaciones (de cilindrada de vehículos y de venta de alcohol en estaciones de servicio): No estoy de acuerdo en ninguna. No es un tema de prohibir sino de educar, si no, mal vamos.
-> Reconocimientos médicos: Ese gran coladero actual hay que pararlo, y esto se para exigiendo responsabilidades a los centros que dan certificados sin tener las condiciones adecuadas.
-> En cuanto a lo de "exención del límite de velocidad" en autopistas de peaje, la verdad creo que es mezclar dos cosas que no tienen nada que ver
Obviamente queda mucho por hacer, esperemos que el Estado sea sensible a la necesidad en sociedades avanzadas de minimizar el impacto de los accidentes de tráfico e invierta lo necesario en este importante tema.
La siniestralidad vial se conseguiría reducir con educación desde la más tierna infancia, nos vamos a pasar la mayoría de nosotros muchas horas metidos en un coche, que menos que nos aleccionen de manera adecuada para ello, sacarse el carné de conducir es este pais solo supono un mero trámite y al final es la experiencia (además de la suerte los 1º años) lo que nos enseñará a conducir.
Radares colocados de manera que eviten accidentes y no puestos para recaudar e invertir en mantenimiento de vías y en evitar puntos negros ayudaría mucho también.
Desde luego resulta difícil que en un país donde la enseñanza como tal está a unos niveles que rozan la tragedia desde hace años, se implante una enseñanza vial en condiciones, y la solución cada vez es más difícil, porque cada vez hay más conductores y con peores hábitos. Seamos serios: si un conductor se sale de la vía en una curva en la que el pavimento no está en perfectas condiciones, la culpa no es de la vía, la culpa es del conductor que no supo adecuar la velocidad a las condiciones de la carretera.
Y no me cabe ninguna duda de que con una mayor conciencia se evitarían los accidentes. Es imposible erradicar esta epidemia por completo, porque los accidentes son eso, accidentes, pero sí que se evitarían muchísimas situaciones que no tiene sentido alguno que se produzcan.
Limitación de cilindrada a los conductores noveles, hay mucho jovencito con coches que no saben controlar.
Los radares donde toca, muchos en autovías en plena recta CM-42 Autovía de los viñedos, por ejemplo y muy pocos en carreteras secundarias con varios puntos negros N-332 La Vila Joiosa, Campello, por ejemplo.
En autopistas de peaje, exención del límite de velocidad (Hay que dar ventajas ya que se paga) para así reducir la cantidad de vehículos que van por nacionales sinuosas para evitar peaje.
Y en ciudad, mayor control del tráfico y radares urbanos, de semáforo, etc...
Que se habiliten carriles bici y aparcamientos para las mismas y se promocione de una vez por todas este tipo de transporte que tan bien funciona en el resto de Europa (Holanda aplica el 6% de IVA a las bicicletas).
Y por cierto, a las concesionarias de autopistas de peaje, obligarlas a un mantenimiento como dios manda la AP-7 está hecha bicarbonato en la zona de Alicante.
La prohibición de vender bebidas alcohólicas en estaciones de servicio. A mi no se me ocurre pedir una caja de aspirinas en una ferreteria, una botella de ron en una farmacia.
En una estación de servicio combustible, aceites, agua, refrescos, y poco más.
Si falla la educación, fallamos todos. Y si el Estado no ayuda, entre los que se mueren, los que están muertos en vida, y los que se van al extranjero en busca del pan que su patria les niega: España será un país de viejos, donde apenas quede vestigio de que un día estuvo habitada por jóvenes llenos de vida.
En cuanto a los ciclistas, como ciclista que soy de a diario, lo que necesitamos es mayor respeto por parte de los conductores, que en este país piensan- erróneamente- que estorbamos en la calzada, cuando es por donde debemos ir. Y sí, ciclistas que circulan incorrectamente los hay, al igual que hay mentecatos al volante en abundancia. Pero no olvidemos que el ciclista es el primero que sabe que no tiene defensas y tiene las de perder. Lo sabemos de sobra. Y también comprobamos a diario que nuestras vidas a algunos conductores les importa un pimiento.
Haced la prueba un día en cualquier ciudad o carretera comarcal circulando correctamente en bici, y comprobareis la cantidad de indeseables que van en coche.
Como me dice un amigo holandés que reside en Madrid, y se niega a coger la bici, aquí la velocidad de los coches es excesiva. Comenta que también a los holandeses les gusta la velocidad, pero que las multas, cuantiosas, disuaden de pisar el acelerador.
Hay gente que se siente más segura llevándolo; sin problema. Otra cosa es obligarnos, puesto que entendemos muchos que es un entorpecimiento para el uso diario de la bici. La seguridad, nos la dá más el hecho de que los coches circulen a los límites establecidos de velocidad, no a los que normalmente van por Madrid, y que adelanten con la separación reglamentaria, es decir 1,5 metros. O que se instauren calles de velocidad 30 cuando no haya más de un carril por sentido. Ahí es donde está el problema.
En carreteras interurbanas, además de llevarlo, hay que ir con ropas de colores llamativos para ser vistos.
No somos nosotros los que creamos inseguridad en la calzada, sinó la forma de circular de los automovilistas y el diseño de las calles, hechas exclusivamente para el coche, sin pensar en peatones o ciclistas.
Por otro lado, hay estudios que demuestran que el casco no evita lesiones en caso de accidente grave.
Con casco o sin él, usemos la bici. La ciudad, para mí, desde que he prescindido del coche- hace ya 6 años- ha pasado a ser más humana, bonita, acogedora, amable. Yo ya me he olvidado de atascos, aparcamientos, zonas azules, dobles filas...... Aunque siempre haya algún tonto al volante que intenta hacerte sentir que le estorbas. Aún así.
¿Y mi coche? Vendido ; )
vamos por la eme treinta y no nos damos ni cuenta
+ChoppedNO
-Implantando una señalización electrónica que permita velocidad máxima variable en carreteras, autovías y autopistas, permitiendo así que las circunstancias de tráfico, de la vía, o los imprevistos, marquen la velocidad y obligando al conductor a respetarlas más. Una señal variable que indica menos velocidad de la genérica sí por que incita a pensar que "algo pasará", "por algo estará"...y se aminora la marcha.
-Dejar de una vez por todas de considerar el vehículo como un lujo y un medio de recaudar impuestos cuando se compra y cuando se mantiene en uso. Hoy día es una necesidad y máxime cuando con el desempleo y la deslocalización se exige más movilidad al trabajador. Se puede perfectamente delimitar qué vehículos son un "lujo" y cuáles no.
-Se debe obligar en las grandes ciudades a que los residentes del centro urbano, para comprar un vehículo, estén en posesión de una plaza de garaje en propiedad (Es de pura lógica. Tokio ya lo exige hace años).
-Limitar en los restaurantes de carretera el consumo de bebidas alcohólicas a una por persona. Limitar la venta de bebidas de alta graduación. El que quiera un whisky que se lo tome en casa, o en el pub urbano, no tiene sentido tomarlo en un bar del que forzosamente has de salir en tu coche.