En este país ruidoso, me parece conmovedor el interés del alcalde de Badalona por el descanso y la tranquilidad. A finales de julio declaró que no toleraría concentraciones de musulmanes en las calles de Badalona durante el ramadán.
Un reputado lingüista sostuvo que en las cartas que dirigía a su madre siempre comenzaba con «Querida Mamá:», con la eme en mayúscula, pues su madre para él era muy importante.
Complejo, sin duda, esto de las mayúsculas.