Tanto desde el lado estadounidense como desde el europeo estamos viviendo el 'momentum' político adecuado para que se consiga llevar a buen puerto el Partenariado Atlántico de Comercio e Inversiones. Las razones fundamentales son dos. Por un lado, el crecimiento y el empleo; y por el otro, China y los demás BRICS.
Alemania no es la responsable de la imposición de una política de austeridad a ultranza y palo seco que está devastando las esperanzas de millones de europeos. Hilemos un poco más fino: la autoría de tal política tiene nombres, que no son otros que Angela Merkel, la CDU y las clases dominantes del país.