Moha Attaoui, rey del 800 español: "Me vendría satisfecho del Europeo con una medalla, pero feliz solo si consigo el oro"
El mediofondista español, acostumbrado a vivir en la élite mundial, llega al Europeo de Birmingham tras una inesperada derrota en el Campeonato de España. Reconoce estar en plena forma, "con buenas sensaciones" y con la ilusión de luchar por todo.

El atletismo tiene esa extraña capacidad de ponerlo todo en su sitio. Las dudas duran unas semanas; los campeonatos, apenas unos días. Y cuando llega el momento de la verdad, solo cuentan las piernas, la cabeza y el convencimiento. Moha Attaoui lo sabe bien. Tras superar una infección que condicionó buena parte de su verano, el español vuelve a sentirse preparado para pelear por todo en el Europeo de Birmingham, que arranca este lunes. Desde la concentración previa en Suiza, el finalista olímpico conversa con El HuffPost sobre las semanas más difíciles del año, el objetivo de conquistar Europa y una ambición que no esconde: "Volvería satisfecho con una medalla, pero feliz de verdad solo con el oro"
¿Cómo estás después de unas semanas complicadas?
Estoy muy bien. He pasado un mes algo complicado por muchas circunstancias. Empecé la temporada muy bien, con un 3:31 en Turku y con mucho margen todavía. Luego llegaban unos 800 metros en los que sinceramente pensaba que iba a estar en 1:42 bajos o incluso atacando mi marca personal y ganando las Diamond League.
Sin embargo, me vi muy atrás y no entendía qué le estaba pasando a mi cuerpo de un día para otro. Me hice una analítica y había cogido una infección. No terminaba de recuperarme, pasaban las semanas y tampoco podía entrenar bien, así que nada acompañaba.
Estas últimas semanas sí que he vuelto a entrenar muy bien. Llegué en buen estado al Campeonato de España. Quedé segundo, pero no fue por la forma física, sino por un planteamiento táctico muy malo de la carrera. Aun así pude salvarlo.
Ahora llevamos una semana aquí, en Zúrich, haciendo una concentración previa, y las sensaciones son muy buenas. He hecho un entrenamiento muy fuerte que me confirma que estoy casi al mismo nivel o incluso mejor que otros años. Confío en que todo salga en Birmingham, porque ese es el gran objetivo de la temporada. Prefiero haber fallado antes que hacerlo allí.
¿Molesta que la gente se preocupe cuando no ganas?
Los demás también corren y es completamente normal que un día no salga todo perfecto. Lo que más molesta es que enseguida todo el mundo empiece a preguntarte qué te pasa. No somos máquinas ni robots.
¿Qué importancia tienen los aspectos tácticos en el 800?
Muchísima. Muchas veces una carrera se decide más por pequeños detalles tácticos que por el estado de forma. En el 800 y también en el 1.500 esos detalles marcan enormes diferencias.
¿Con qué confianza llegas al Europeo?
He hecho un entrenamiento espectacular. Después del Campeonato de España volví a encontrar esas buenas sensaciones y sé que, estando como estoy ahora mismo, mi objetivo en Birmingham es ganar y estar lo más arriba posible.
Los campeonatos exigen mucha gestión. ¿Cómo se afrontan?
El 800 ahora mismo está durísimo. Cuando ves las series ya impresiona el nivel.
Hay que afrontar cada carrera como si fuera una final, pero al mismo tiempo gestionar las fuerzas porque las vas a necesitar en semifinales y en la final. No te puedes confiar porque incluso corriendo en 1:42 puedes quedarte fuera. Ya se ha visto en Mundiales y en muchos campeonatos.

¿Cuál es la hoja de ruta hasta Birmingham?
Llevamos una semana en Zúrich y este viernes viajamos a Birmingham. Debuto el día 10, el primer día del campeonato.
¿Un Europeo sigue siendo un gran objetivo aunque no haya Juegos o Mundial?
Sí. Este año hemos tenido el Mundial en pista cubierta, ahora llega el Europeo y después también el Ultimate Championship.
Aunque no haya Mundial ni Juegos, es un año importante. Puedes centrar mucho más la temporada en el Europeo.
¿Se nota menos presión que en un Mundial?
La verdad es que no. Yo me lo tomo igual.
Son campeonatos igual de difíciles y con atletas de muchísimo nivel. Sí es verdad que quizá te ves con más opciones de estar arriba que en un Mundial, pero la presión es prácticamente la misma.
Además, al no haber Mundial ni Juegos, muchos atletas aprovechan para competir muchísimo más en las Diamond League y en todos los mítines posibles.
¿Qué viene después de Birmingham?
Ya estoy confirmado para dos Diamond League: el 21 de agosto en Lausana y el 27 en Zúrich, ambas en 800 metros.
Creo que hasta ahora no he podido demostrar lo que realmente tengo en las piernas y esas carreras pueden ser una gran oportunidad para atacar mi marca personal.
¿Crees que puedes mejorar tu marca?
Sí. En esas carreras habrá atletas como Wanyonyi o Arop, corredores que hacen 1:42 e incluso 1:41 con mucha facilidad. Si tengo un buen día y consigo aprovechar ese ritmo, creo que puedo atacar mi marca.
¿Te sigues viendo en el 800 a corto plazo o planeas subir al 1.500?
De momento creo que me manejo mejor en el 800.
Pero me gusta mucho el 1.500 y cada año intento correr uno al inicio de temporada porque luego me viene muy bien para el 800. El año pasado abrí con 3:32 y este año con 3:31. Sé que tengo mucho margen y muchas ganas de correr la marca que creo que ya tengo en las piernas.
Seguramente este año vuelva a correr algún 1.500 para intentar demostrarlo.
El nivel mundial sigue creciendo tanto en el 800 como en el 1.500 del que hablábamos...
Hace cinco años hacías 3:30 en un mil quinientos y era una barbaridad. Ahora parece casi una marca más.
Lo mismo ocurre en el 800. Un 1:42 hoy equivale prácticamente al 1:44 de hace unos años. El nivel sigue subiendo porque la gente ve que cada vez más atletas son capaces de hacerlo y eso hace que todos crean que también pueden conseguirlo.
¿Cómo llevas vivir siempre viajando?
Al principio me hacía muchísima ilusión viajar constantemente y sigue gustándome.
Pero con el tiempo sí se hace un poco pesado estar siempre moviéndote de un sitio a otro. También necesitas descansar y dejar de ser tan nómada.
¿Te beneficia que aparezcan, también, nuevos rivales en España?
Sí, totalmente.
Hace unos años pasaba con Álvaro de Arriba o Mariano. Mucha gente me ponía como líder, pero yo siempre decía que éramos cinco o seis atletas de mucho nivel y que no te podías despistar.
Ahora pasa lo mismo con David Barroso. Él piensa en ganarme y yo pienso en que no me alcance. Al final nos retroalimentamos y eso hace que ambos sigamos mejorando.
¿Qué aporta entrenar en un gran grupo internacional?
Es una ventaja enorme.
Muchos atletas solo tienen un entrenador y uno o dos compañeros. Aquí tienes un equipo completo: entrenadores, asistentes, fisioterapeutas y atletas de muchísimo nivel. Puedes comentar los entrenamientos, resolver cualquier problema y recibir tratamiento todos los días si tienes alguna molestia.
Son detalles que terminan marcando diferencias.
Cuando entrenaba en Torrelavega estaba muy a gusto porque era mi casa, pero todo era mucho más solitario. Aquí compartes el día a día con otros atletas, como Marta, que llevan el mismo estilo de vida, y nos apoyamos mutuamente.
¿Ese será el futuro del atletismo?
Sí. Cada vez más marcas están creando este tipo de equipos.
Hoka ha abierto uno en París, Nike tiene varios grupos en Estados Unidos... cada vez aparecen más estructuras así y creo que es una gran noticia para el atletismo.
Si te dieran un papel en blanco, ¿con qué volverías satisfecho de Birmingham?
Volvería satisfecho con una medalla, pero feliz de verdad solo con el oro.
