Alfred García: "Deberían rebautizar Eurovisión como el festival del 'show business"

Tras un año retirado de la escena pública, el cantante de 'OT 2017' presenta el tema 'Praia dos Moinhos'.
El cantante y compositor Alfred García.
El cantante y compositor Alfred García.

Alfred García (El Prat de Llobregat, Barcelona, 1997) quiere que su nueva canción, Praia dos Moinhos, nos acompañe “en el que seguro que será el mejor verano de nuestras vidas”. Eso es lo que desea para todos, que éste sea el mejor verano que vivamos.

Él, sobre el suyo, de momento no tiene nada claro. “Ojalá lo sea, pero nunca sabemos lo que puede pasar mañana. De momento, estoy concentrado en la promoción y no sé muy bien qué voy a hacer·”, aseguraba a El HuffPost el día que presentaba su nuevo single.

El músico catalán, aquel al que vimos cantar, aprender, reír, entusiasmarse y enamorarse de la singular Amaia cuando sólo tenía 19 añosen Operación Triunfo 2017, calienta motores para el lanzamiento de su segundo disco con Praia dos Moinho. Una canción que empezó a componer hace dos años y que habla de una relación que acabó de golpe invocando “a esa tormenta que te arrebata todo sin dejar rastro del verano”, según el propio artista.

Después de algún tiempo retirado de la escena pública, ¿cómo vives el recibimiento de este nuevo trabajo? ¿Entusiasmado? ¿Impaciente? ¿Preocupado?

No, no estoy preocupado. La preocupación es una cosa casi inexistente en mi vida. Yo siempre estaba muy preocupado de todos los pasos que daba y de la calidad con la que firmaba mi trabajo y, la verdad, es que ahora he despresurizado un poco mi mente y vivo mucho más libre sin preocuparme, como dirían los de la televisión, por la cuota de pantalla del día siguiente.

Esta canción no es la típica canción de verano…

No, tampoco he pretendido nunca que sea la canción del verano. La canción del verano la elige la gente, pero ojalá sí se convierta en la más escuchada.

Ya sabes que las canciones del verano están un poco desprestigiadas.

¿Ah sí?

A Despacito la crítica no la colocaba como ejemplo de buena música, precisamente.

Bueno, ¿los críticos son músicos?

“No me interesan las críticas. Sólo me interesan las que pueda hacerme gente de mi profesión, gente que admiro”

¿No lees las críticas?

No me interesan. Sólo me interesan las que pueda hacerme gente de mi profesión, gente que admiro y que tiene suficiente cualificación para influir en la calidad de mi producto. Al final intento rodearme de buenos productores y buenos músicos que le puedan dar calidad a mi trabajo. Yo intento que sea incontestable en ese sentido.

¿De quién aprendes?

Aprendo con la gente que trabajo y aprendo mucho escuchando. En esta ocasión he aprendido mucho de Pablo Cebrián, uno de los productores de esta canción y Los Espabilados —canción que lanzó en diciembre del pasado año y que es la banda sonora de la serie de Albert Espinosa del mismo nombre—. He aprendido de él, sobre todo, a la hora de producir y mezclar, y me ha dado herramientas y conocimientos. También he aprendido mucho de Michael Freeman, el mezclador de la canción y de buena parte del disco. Él ha trabajado con Ed Sheeran o Harry Styles y, la verdad, es que eso que dicen que en América y Reino Unido se inventó todo, o casi todo, es muy acertado. He estado rodeado de tremendos profesionales, ha sido una experiencia inolvidable y me ha aportado mucho.

¿Siempre quisiste dedicarte a esto?

Siempre barajas más opciones porque no sabes ni cuándo ni si va a ser fácil hacerte un sitio en este mundo. En Operación Triunfo yo hice mis castings, me presenté, hice un trabajo para que todo me fuese bien allí, pero evidentemente no dependía de mí. Hasta que Noemí Galera, en ese caso, quiso un perfil como el mío y yo me lo curré para que así fuera.

¿Qué te supuso el paso por OT?

A partir de ahí empecé una vida totalmente diferente a la que yo llevaba. Mi vida empezó a ser pública, que es una de las cosas que en este último año de separación he podido mantener: mi vida privada totalmente privada.

¿Por eso este año decidiste alejarte un poco del mundo?

Por cosas que puedo explicar y cosas que no puedo explicar. Pero una de las razones fue mantener mi privacidad durante un tiempo. No sé lo que durará, pero tampoco creo que interese tanto mi vida privada.

Bueno, en el talent-show viviste una historia de amor, desvelaste intimidades de tu vida… La gente quería seguir sabiendo cosas de Alfred.

No sé si pequé de honestidad o fue una cosa a favor. Evidentemente, todo el mundo sabe cómo soy, o cómo no soy. La televisión no deja de ser un filtro porque tú no estás viviendo 100% en libertad pues hay unas cámaras. Igual que tú no eres la misma entrevistándome a mí que en tu casa. Esa era una situación excepcional que nadie podía aplaudir ni juzgar. Yo soy músico y no tengo más que ofrecer. Yo soy artista y no quiero ser perfecto. No soy perfecto.

Decía Nerea en una entrevista que publicamos recientemente que los concursantes de OT empiezan la casa por el tejado. ¿Estás de acuerdo?

Sí, empiezas haciendo el disco de grandes éxitos —risas—. Yo empecé en OT con 19 años. Esto no es tan fácil como cantar una canción. Yo soy artista y decido y hago todo lo que firmo. Tengo que producir, mezclar, componer, diseñar una gira…

Has protagonizado varias polémicas, algunas muy desagradables. Tu libro de poemas fue duramente criticado...

Bueno, hay gente a la que no le gusta mi libro, a la que no le gusta mi poesía. Soy artista, que me critiquen está muy bien. La asignatura pendiente de este siglo es dejar ser libre al otro. Que digan lo que quieran porque cuanto más se habla, más se conocerá el libro y más se venderá. Si hasta me invitaron de La Resistencia, aunque no pude ir. ¡Qué me van a decir a mí de poesía si vengo de una familia de poetas y tengo uno de los mejores poetas catalanes en mi familia! Gracias a Dios, el libro se vendió muy bien.

“Yo veía normal contar que tenía ansiedad y depresión porque era lo que yo hablaba con los médicos”

Tú fuiste uno de los primeros personajes públicos en hablar de salud mental. ¿Se ha roto con los prejuicios o el estigma que rodea a estos trastornos y enfermedades?

No me quiero dar más mérito del que tiene que un día, en una clase de Operación Triunfo, conté que yo estaba teniendo ansiedad y que había pasado por una depresión. Fueron 15 segundos que tuvieron mucha repercusión. Pero yo lo veía normal porque era lo que yo hablaba con los médicos.

Sacarlo y hablarlo es lo mejor que le puede pasar a las personas que lo están sufriendo. Soy consciente de lo que significó aquella revelación, pero fue algo totalmente inesperado para mí. En cualquier caso, me alegra muchísimo.

Alfred, tú participaste en Eurovisión. ¿Qué le pasa a España con este festival?

Yo me lo pasé muy bien y lo recuerdo como una experiencia positiva. Me hizo mucha ilusión. Lo que deberíamos preguntarnos es si las votaciones dependen de una valoración artística. Eurovisión es una herramienta promocional muy grande, pero ganar Eurovisión no tiene que ser el motivo para participar. Tengo la suerte de conocer a Salvador Sobral —ganador de la edición de 2017— y él es una de las personas que más lo defiende, pero sabe que no es un festival de música. Lo deberían rebautizar como el festival del show business.