HRW acusa a Rusia de desapariciones forzosas de civiles ucranianos

No se sabe dónde están y se veta el acceso hasta a las familias. Muchos de los detenidos habrían sido sometidos a tortura y otros malos tratos.
Una niña camina entre ruinas en Bakhmut, Ucrania, el pasado 6 de julio.
Una niña camina entre ruinas en Bakhmut, Ucrania, el pasado 6 de julio.
Anadolu Agency via Getty Images

La ONG Human Right Watch (HRW) ha asegurado este jueves que las tropas rusas en Ucrania habrían hecho desaparecer a civiles y los habrían trasladado de manera forzosa e ilegal a Rusia.

En concreto, la organización ha documentado la detención de nueve civiles por parte de las fuerzas rusas mientras ocupaban la región ucraniana de Kiev para su posterior traslado a centros de detención en las regiones rusas de Kursk y Briansk, ambas en la frontera con Ucrania.

“Las fuerzas rusas han trasladado ilegalmente a estos civiles a Rusia, los han sometido a desaparición forzada y continúan reteniéndolos sin proporcionar información ni acceso a sus familias”, ha asegurado la directora para Europa y Asia Central de la ONG, Tanya Lokshina.

“Las autoridades rusas deben liberar y devolver de inmediato a todos los civiles ucranianos detenidos en Rusia y asegurarse de que todas las personas bajo su custodia que hayan sido detenidas en o desde Ucrania, combatientes o civiles, estén registradas oficialmente en el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR)”, ha exigido Lokshina, argumentando que los civiles no pueden ser tratados como prisioneros de guerra.

HRW ha subrayado que las violaciones rusas cometidas contra los detenidos incluyen la posible reclusión y toma de rehenes ilegales, el traslado o la deportación ilegales y las desapariciones forzadas, que pueden equivaler o involucrar múltiples crímenes de guerra.

La Misión de Vigilancia de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas (OHCHR) en Ucrania detalló en un informe publicado en junio que había documentado cientos de casos de detención arbitraria por parte de las fuerzas rusas en áreas que ellos, o grupos armados afiliados, controlan en Ucrania.

El informe, además, detallaba que muchos de los detenidos habrían sido sometidos a tortura y otros malos tratos y que “un número indeterminado de víctimas fueron trasladadas al territorio ruso”, entre otros lugares, donde fueron “retenidas en instituciones penales, a menudo junto con presos de guerra”.

El documento de la ONU también describe “informes creíbles de tortura y otras formas de trato inhumano de prisioneros de guerra internados tanto en territorio de la Federación Rusa como en territorio controlado por grupos armados afiliados a Rusia.

Por otra parte, la ONG ucraniana Media Initiative for Human Rights (MIHR) ha asegurado ante HRW que algunas de las personas detenidos fueron trasladadas a un campamento en Naroulia, el este de Bielorrusia para, entre 3 y 10 días después, llevarlos de vuelta a Rusia.

“Los civiles ucranianos detenidos por las fuerzas rusas no solo pierden su libertad, sino que también enfrentan un grave riesgo para su salud y su vida al permanecer detenidos sin supervisión legal o pública”, ha sostenido Lokshina.

Además, ha pedido a Rusia que revele “de inmediato” el paradero de los detenidos, y que libere a todos los civiles ucranianos bajo su custodia, detenidos en áreas ocupadas anteriormente o actualmente.

Ls rusos no avanzan en Donetsk

MIentras, las tropas rusas continúan un día más con su ofensiva en la región de Donetsk, en el este de Ucrania, especialmente en los alrededores de la estratégica localidad de Sloviansk, pero sin éxito, según el último informe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Ucrania publicado en Facebook.

El Ejército del Klemlin trata de hacerse desde hace días con el control de la región de Donetsk, tras ocupar la vecina Lugansk, con una ofensiva centrada en las dos poblaciones más importantes de la zona: Sloviansk y Kramatorsk.

En dirección a Sloviansk, “el enemigo abrió fuego (sobre poblaciones) como Barvinkove, Dibrivne, Kurulka, Podolivka, Chepil, Krasnopillia y Bohorodychne e intentó asaltar Kurulka, pero fracasó y se retiró”, señaló el parte castrense.

Y en la zona de Kramatorsk, fronteriza con Rusia, “el invasor bombardeó las áreas de Hryhorivka, Siversk, Kramatorsk, Verkhniokamyanske, Zakitne, Serebrianka y Spirne con artillería de tubos y cohetes, y lanzó ataques aéreos cerca de Verkhniokamyanske y Mayaky. Los rusos pasan a la ofensiva hacia Verkhniokamyanske, la lucha continúa”.

El número de aldeas y pequeñas poblaciones que han registrado ataques da una idea de la intensidad de la campaña que Rusia desarrolla en esta zona.

Otra de las áreas afectadas por la ofensiva rusa es la región de Járkov, en el noreste de Ucrania y cuya capital del mismo nombre es la segunda ciudad del país.

Allí, dice el parte militar, “el enemigo disparó artillería en las áreas de Derhachi, Cherkaska Lozova, Dementiyivka, Ruski Tyshky, Cherkaski Tyshky y Slatyne”, lo que comprende casi toda la región.

Mientras, el ejército ucraniano mantiene avances en algunas regiones del sur del país que habían caído bajo control ruso, como Jersón y la vecina Zaporiyia, que cuenta con la mayor central nuclear europea que ahora gestiona Moscú.

La invasión rusa en Ucrania, vista por el Premio Pulitzer Emilio Morenatti