Diego, chef en Milán, retira de la carta sus platos más virales: "Estoy harto de clientes que solo vienen a fotografiar los famosos"
El restaurante también exigirá una tarjeta de crédito para formalizar las reservas y reducir las ausencias de última hora.
Las redes sociales han convertido muchos restaurantes en destinos de peregrinación gastronómica. Pero para Diego Rossi, chef y propietario de la conocida trattoria Trippa, en Milán, ese fenómeno ha llegado demasiado lejos. El cocinero ha decidido retirar temporalmente de la carta algunos de sus platos más populares porque asegura estar cansado de recibir clientes que llegan únicamente para fotografiar las recetas que han visto en Instagram.
"Estoy cansado de ver clientes que vienen solo para publicar fotos de mis platos más famosos", afirmó Rossi durante su participación en el pódcast Il bazar atomico, cuyas declaraciones se han publicado en FQ Magazine.
Su reflexión va más allá del éxito en redes sociales. El chef considera que muchas personas ya no disfrutan de la experiencia gastronómica tal y como es, sino condicionadas por las expectativas creadas previamente en internet.
"Instagram influye incluso antes de sentarse a la mesa"
El detonante de la decisión fue una experiencia concreta ocurrida en su restaurante. "Dos clientes vinieron a Trippa a comer los tagliatelle que habían visto decenas de veces en las redes sociales. Ese plato estaba agotado. Disfrutaron del resto de la cena, pero la decepción persistió", explicó.
Aquella escena le hizo replantearse el papel que desempeñan las plataformas digitales en la restauración. "Fue entonces cuando me di cuenta de algo: Instagram no solo influye en lo que elegimos, sino también en cómo vivimos una experiencia, incluso antes de haberla vivido", señaló.
Por ese motivo, dos de las recetas más demandadas desaparecerán durante un tiempo de la carta: la ternera con salsa de atún y los tagliatelle con mantequilla y parmesano, dos platos convertidos en auténticos iconos del restaurante. Su objetivo es que los clientes vuelvan a descubrir nuevas propuestas sin acudir con una idea preconcebida marcada por las publicaciones virales.
También cambia el sistema de reservas
La renovación de la carta no será la única novedad. Según informó Corriere della Sera, Trippa comenzará a exigir una tarjeta de crédito para completar las reservas realizadas por internet.
El restaurante explica que la medida busca reducir las ausencias de clientes que reservan y finalmente no acuden, además de limitar las reservas realizadas por terceros y combatir el uso de programas automatizados. "Esta decisión nos ayudará a reducir las ausencias, limitar las reservas realizadas por otras personas y combatir el uso de bots, haciendo que el sistema sea más justo para todos", señalaron desde el establecimiento.
No es la primera decisión polémica
No es la primera vez que Trippa modifica su funcionamiento para priorizar un modelo diferente al habitual en el sector de la hostelería. En septiembre de 2025, el propietario del restaurante, Piero Caroli, anunció otra medida que generó un intenso debate: cerrar también los sábados, además de los domingos. "Para nosotros, que solo abrimos para la cena, cerrar los sábados no fue una decisión fácil", reconoció entonces.
Sin embargo, defendió que el objetivo era mejorar las condiciones laborales del equipo y favorecer la conciliación. "Queremos valorar a nuestros empleados y mejorar la calidad de vida de todos. Así evitamos el riesgo de rotación de personal, un problema típico en nuestro sector", explicó.
Caroli añadió que disponer de más tiempo libre también permite compartir más tiempo con la familia sin perjudicar la actividad del negocio. "Para nosotros, los sábados no son diferentes de los demás días: trabajamos muy bien todas las noches", concluyó.
Cuando el éxito se convierte en un problema
La decisión de Diego Rossi refleja un debate cada vez más frecuente en la alta gastronomía: hasta qué punto las redes sociales condicionan la experiencia en un restaurante.
Platos diseñados para hacerse virales, clientes que priorizan la fotografía antes que la degustación o establecimientos que reciben reservas motivadas por una única receta son situaciones cada vez más habituales.
En el caso de Trippa, el chef ha optado por dar un paso poco común: retirar precisamente los platos que más fama le han dado para recuperar el protagonismo de la cocina frente al algoritmo.