Pietro Leonetti, chef italiano, sobre la lasaña boloñesa clásica que no encuentra en ningún supermercado: "Pasta verde de espinacas, siete capas, carne, bechamel y parmesano"
Pietro Leonetti analiza varias marcas y lanza una advertencia clara: "La lasaña boloñesa clásica que conocemos en Italia… aquí prácticamente no existe"

Hay platos que parecen universales… hasta que un italiano entra en escena y lo cambia todo. Y eso es exactamente lo que ha ocurrido con la última cata viral protagonizada por Pietro Leonetti, chef italiano afincado en España y responsable de restaurantes como Mandaroso.
Su objetivo parecía sencillo: probar distintas lasañas de supermercado. El resultado, sin embargo, ha sido mucho más incómodo de lo esperado. Porque lo primero que deja claro nada más empezar es una frase que resume todo: “La lasaña boloñesa clásica no existe en España”.
Siete capas y pasta verde: así es la auténtica
Antes de empezar a probar, Leonetti pone las bases. Para él, una lasaña tradicional tiene reglas muy claras: pasta verde de espinacas, siete capas, ragú de carne, bechamel, parmesano. Y poco más. Sin mozzarella, sin exceso de especias, sin atajos. "Ya está", resume. Simple… pero no tanto.
Porque lo que encuentra en los supermercados españoles se aleja bastante de esa idea. El gran problema: "sabe a pizza congelada"
A lo largo del vídeo, el chef va probando diferentes lasañas con una mezcla de curiosidad y resignación. Y hay un patrón que se repite constantemente: demasiado orégano, demasiado dulzor y sabores que recuerdan más a una pizza que a una lasaña. "Sabe a tomate frito… y eso en Italia no existe", señala en uno de los momentos más claros.
En varias de las muestras, detecta el mismo error: salsas demasiado dulces, carne en trozos muy pequeños o escasa y una bechamel que, lejos de integrar el conjunto, lo descompensa
La bechamel, el gran desastre
Si hay algo que desespera especialmente a Leonetti es el uso de la bechamel. En muchos casos, explica, está mal distribuida: solo aparece en la capa superior, en lugar de estar integrada en toda la lasaña, como manda la tradición.
El resultado es una textura pesada, poco equilibrada y muy alejada del concepto original. "Se hace una capa muy gorda arriba y dentro no hay nada", critica.
Notas… y alguna sorpresa
El chef va puntuando cada lasaña, y aunque la mayoría se quedan entre el suspenso y el aprobado justo, hay alguna excepción. Algunas alcanzan el 6 o el 6,5, especialmente aquellas que logran un mejor equilibrio entre carne, pasta y gratinado.
Pero incluso en esos casos, Leonetti insiste: no son una lasaña clásica. "Es más un híbrido", admite, mencionando combinaciones con mozzarella o ricotta que se alejan de la receta boloñesa tradicional.
"Yo no compraría ninguna… pero entiendo por qué lo haces"
En uno de los momentos más sinceros, el chef reconoce algo importante. Él no compraría una lasaña precocinada. Pero también entiende que no todo el mundo tiene tiempo, conocimientos o recursos para cocinar una desde cero. "Soy una persona privilegiada", admite.
Y ahí está el matiz que conecta con el espectador.
Entre la tradición y la realidad
El vídeo termina con una mezcla de ironía y complicidad. Incluso anima a los usuarios a criticarle en comentarios, anticipando lo que va a pasar.
Porque este tipo de contenido siempre divide. Por un lado, los puristas que defienden la receta original. Por otro, quienes simplemente buscan una solución rápida para comer.
Pero hay algo que queda claro tras la cata: la lasaña que muchos creen conocer… no es exactamente la que se come en Italia. Y después de ver el vídeo, es difícil no hacerse la misma pregunta:
¿Hemos estado comiendo otra cosa todo este tiempo?
