Joana, gerente hotelera en Mallorca: "Tenemos clientes que están pagando hasta 1.000 euros la noche para ver el eclipse"
La fiebre por el eclipse es real.

El eclipse solar del próximo 12 de agosto no solo promete convertirse en uno de los acontecimientos astronómicos más importantes de los últimos años. En Mallorca, el fenómeno se ha convertido en una experiencia turística de lujo, lo que ha supuesto una auténtica carrera por encontrar alojamiento al precio que sea.
La fiebre ha sido tal que en la isla están desde hace muchos meses prácticamente todos los hoteles completos, con reservas realizadas con muchos meses de antelación y precios absolutamente disparados.
Joana, gerente de una conocida cadena hotelera de Mallorca, cuenta que la demanda ha superado cualquier previsión, especialmente en la zona de la Serra de Tramuntana, considerada uno de los mejores lugares de Mallorca para disfrutar del eclipse.
Ni una cama libre y unos precios astronómicos
"La ocupación para esa fecha está al 100% desde principios de año", explica Joana, que reconoce que pocas veces habían visto un nivel de reservas tan anticipado vinculado a un único acontecimiento.
Según señala, el mayor interés se concentra en los hoteles situados en la Serra de Tramuntana, donde confluyen varios factores muy valorados por los visitantes: visibilidad y orientación privilegiadas para observar el eclipse, paisajes abiertos en plena naturaleza, escasa contaminación lumínica y un entorno conocido por su tranquilidad. Todo esta demanda ha tenido un efecto inmediato sobre los precios. "¡Los precios se han disparado! Tenemos clientes que están llegando a pagar hasta 1.000 euros la noche para ver el eclipse", expone Joana.
Un perfil de viajero muy definido
La gerente explica que el fenómeno también ha atraído a un tipo de cliente muy concreto. "El perfil está bastante claro: son visitantes seniors o de mediana edad, con un poder adquisitivo alto, que viajan solos o en pareja y que buscan tranquilidad, naturaleza y desconexión".
A diferencia de otros momentos de máxima ocupación más ligados al turismo de sol y playa, Joana explica que en esta ocasión "muchos huéspedes eligen establecimientos de categoría superior, donde prima el entorno y la experiencia”. “Quieren estar rodeados de naturaleza y lo más aislados posible”, afirma.
También destaca un cambio que han detectado en los últimos meses: "Hemos notado un aumento de las reservas por parte de clientes estadounidenses", explica. Un interés internacional que confirma que el eclipse ha convertido a Mallorca en uno de los destinos más codiciados para contemplar un fenómeno que no volverá a repetirse en mucho tiempo y que está dejando una huella evidente en la isla incluso antes de producirse.
