Hannah, madre soltera, vive con su hijo en una barcaza de 13 metros: "Mis gastos bajaron 1.000 euros al mes y a los seis meses dejé mi trabajo"
Se ha podido permitir dejar su trabajo estresante en marketing y mantenerse como fotógrafa autónoma.

La explosión de su coche en la autopista fue ya la última la señal que, junto al estrés laboral que acumulaba, le llevó a Hannah a iniciar un cambio radical en su estilo de vida. Y optó por una vida alternativa, en la que su apuesta por vivir en una barcaza de 12,8 metros en Londres, junto a su hijo, le ha permitido reducir sus gastos en unos 1.000 euros al mes y dejar su trabajo. Han pasado ya nueve años desde que tomó esa decisión, con la que está encantada, según ha contado en un vídeo publicado en el canal Alternative House de YouTube.
Hannah, que es madre soltera, relata que ella misma construyó su pequeña casa flotante, que era un barco abandonado, y que le llevó tan solo seis semanas. "Vivo con mi hijo y mi pequeño perro, hemos cruzado los canales y ahora tenemos un amarre en Londres. El bote es de 1989 y estaba deteriorado por dentro, lo reparé cuando mi hijo tenía todavía 4 años, con la ayuda de mi hermano y por eso lo terminamos en seis meses". Tiene Internet, lo que es muy importante para ella, aunque cuando hace viento pierde la conexión a menudo. Salen a navegar y a hacer paddle surf, pero sólo cuando su hijo está de vacaciones, así que pasa las vacaciones en realidad en su casa. Y el panel solar que tiene sobre ella es suficiente para cargar sus ordenadores y demás aparatos tecnológicos.
Porque esta mujer ha personalizado cada centímetro del espacio de 12,8 x 1,8 metros que tiene su casa flotante para criar a su hijo con comodidades modernas, como la energía solar, pero también tiene calefacción central y espacio para una Xbox y un piano en su sala de estar multiusos.
"Elegí un barco para vivir porque estaba realmente estresada. Soy madre soltera, estaba trabajando todo el tiempo, recogiendo a mi hijo muy tarde por la noche y estaba deseando que las cosas cambiaran. Fue entonces cuando mi coche explotó y me dije, 'éste es el momento de cambiar las cosas'. Mi hermano estaba viviendo en un barco y reacondicionaba barcos, que es la razón por la que este tipo de vida era accesible para mí", recuerda Hannah.
"Quería tomarme las cosas con más calma, ahorrar dinero y para poder tomarme las cosas con calma necesitaba gastar mucho menos dinero. Y, cuando tuve el barco, mis gastos se redujeron en 1.000 euros al mes. Así que, al cabo de seis meses, dejé mi trabajo y me convertí en autónoma a tiempo completo", relata orgullosa. "Trabajaba en marketing a ahora soy fotógrafa autónoma", explica.
Muchas personas se preguntarán hasta qué punto los números salen y no hay gastos extra por tener este tipo de vida en un barco y en plena ciudad de Londres. Y Hannah es clara al respecto, explica cómo gestiona los costosos contratos de amarre o cómo lidia con los gastos de mantenimiento inesperados de su barco, todo lo cual le supone unos gastos anuales de 500 euros.
"Esta vida no sería posible sin tener este barco. La licencia y el amarra son baratos, mucha gente lo hace por el estilo de vida y eso es bueno como efecto secundario, pero en mi caso lo principal era ahorrar dinero, mi hermano me dijo que cogiera un barco pequeño y me he dado cuenta de que es una vida increíble, salir a tomar el aire arriba, estar rodeados de patos", concluye.
