Michael Jordan cumple 50 años. Medio siglo del mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos, que nació el 17 de febrero de 1963 en Brooklyn (Nueva York). Un hombre que lo ha logrado todo y que, a su edad, podría estar meditando regresar a las canchas por tercera vez en su trayectoria.

Criado en Carolina del Norte, hizo de los Chicago Bulls un equipo temible acompañado por jugadores de la talla de Scottie Pippen, Horace Grant, Dennis Rodman, Tony Kukoc y Steve Kerr. Un deportista total, que a lo largo de su carrera logró seis títulos de la NBA, fue elegido cinco veces mejor jugador de la liga, fue 14 veces All-Star y dos veces campeón olímpico. Además, en sus años como profesional anotó 32.292 puntos en temporada regular, 5.987 puntos en los playoff, y 262 puntos en los All-Star. Todos estos números le han valido un hueco en el Salón de la Fama del baloncesto, así como el honor de ser uno de los 50 mejores jugadores de la historia de la NBA.

Una figura no sólo deportiva sino también comercial, capaz de generar 262 millones de resultados en el buscador Google y miles de millones de euros en beneficios para las marcas deportivas y no deportivas que patrocina. De hecho, Jordan está presente hasta en un restaurante que lleva su nombre en la estación Gran Central de Nueva York.

Su vida, repleta de éxitos, no ha estado exenta de desgracias: desde la muerte de su padre, asesinado mientras dormía una siesta en su coche, hasta su fracasada gestión al frente de los Charlotte Bobcats, uno de los peores equipos de la NBA en la actualidad, pasando por el divorcio con Juanita Vanoy, que le costó la friolera de 168 millones de dólares.

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¿Es Michael Jordan el mejor de la historia?

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DE BROOKLYN A CHICAGO

Michael Jordan se llama en realidad Michael Jeffrey Jordan. Nació el 17 de febrero de 1963 en Brooklyn, Nueva York. De pequeño jugó al béisbol y al fútbol americano, además de al baloncesto, que lo practicaba en el patio trasero de su casa de Carolina del Norte, donde competía con su hermano Larry. Con 15 años se integró en el equipo del Instituto Emsley A. Laney, pero no fue elegido para el primer equipo. Al año siguiente sí entró y promedió 29,2 puntos por partido.

Intentó saltar a equipos universitarios en Virginia y California, pero no le cogieron. Su oportunidad llegó cuando Dean Smith y sus ayudantes se fijaron en él para North Carloline. En 1982 logró el campeonato universitario con un tiro decisivo ante Georgetown, donde jugaba Patrick Ewing. "Tu vida no volverá a ser lo mismo tras ese lanzamiento", le dijo su padre, todo un referente para él.

En efecto, Jordan pasó a ser profesional tras lograr la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 84 ante España.

Jordan fue elegido en 1985 en tercer lugar del Draft por los Chicago Bulls. En su primera temporada promedió 28,2 puntos por partido y logró el título de Novato del Año. En su segunda temporada se lesionó y apenas jugó 18 partidos. Volvió a tiempo para jugar el segundo partido de playoff contra los Boston Celtics, en el que anotó 63 puntos ante un Larry Bird que no daba crédito: "Dios se ha disfrazado de jugador de baloncesto", aseguró la estrella de los Celtics.

En su tercera temporada (86-87) hizo el mejor promedio anotador de su carrera, con 37,1 puntos por partido. Fue además el primer jugador desde Wilt Chamberlain que sumó más de 3.000 puntos en una sola temporada. Aún así, no le sirvió para arrebatarle a Magic Johnson el título de mejor jugador de la liga ni para lograr que los Bulls ganaran la NBA. Volvieron a caer ante los Celtics. En la 87-88 sí lograría el MVP al promediar 35 puntos por partido así como el título de Mejor Defensor de la liga. Sin embargo, estaba a punto de comenzar un trienio nefasto ante los Pistons de Isaiah Thomas, que les eliminaron consecutivamente entre esa temporada y la 89-90.

En la 90-91, ya con jugadores como Scottie Pippen y Horace Grant en el equipo, los Bulls se alzaron con el título al vencer a Los Angeles Lakers de Magic Johnson. En el 92, los damnificados en la final fueron los Portland Trail Blazers. Ese verano, en los Juegos Olímpicos de Barcelona, Jordan lideró al Dream Team y alcanzó su segunda medalla olímpica. Todo eran buenas noticias para Jordan, que logró su tercer anillo en el 93 ante los Phoenix Suns del 'gordo' Charles Barkley. Jordan promedió 40 puntos en las finales, llegando a anotar 55 puntos en el cuarto encuentro.

Y entonces llegó el béisbol.

LA PRIMERA RETIRADA

"Cuando deje el baloncesto lo dejaré en la cúspide. No quiero irme cuando mis pies estén lentos, cuando mis manos ya no sean rápidas o mi puntería ya no esté fina. No quiero que la gente me recuerde así. Quiero que me recuerden jugando como lo hago ahora. Yo sabré cuándo me llega el momento. Será cuando me levante una mañana y no quiera hacer nada de esto nunca más. Y cuando lo deje, no volveré. Mi orgullo me lo impedirá. Cuando me vaya, diré adiós y gracias. Nadie me verá metido en este deporte, como hizo mi amigo Magic Johnson, ni comentando baloncesto en la televisión. No entrenaré ni querré comprar un equipo. Me iré del todo. Sé que me presionarán para que siga jugando. Pero esa será mi oportunidad para decirle a la gente el por qué el baloncesto ha sido mi vida. Si no me creen, esperen y vean. Disfruten, porque en un momento yo estaré ahí jugando y al minuto siguiente ya me habré ido". (Michael Jordan, 1993)

El 6 de octubre del 1993, un día antes de comenzar la pretemporada con Chicago, anunció su retirada del baloncesto. Jordan aseguró haber perdido la motivación y las ganas de seguir demostrando su talento y decidió cambiar de aires. "Mi sueño era ser jugador de béisbol profesional, pero algo se entrometió: el baloncesto profesional", dijo entonces. Pero hubo otro factor que influyó en su decisión: el asesinato de su padre, James Jordan, el 23 de julio de 1993.

Cumpliendo una promesa a su progenitor, se cambió al béisbol. Su talento con el bate no era el mismo que con las manos. Firmó un contrato profesional con los Chicago White Sox, pero apenas jugó 17 partidos en las ligas mayores antes de que le bajaran a las ligas menores para jugar con los Birmingham Barons. Pronto decidió dejarlo.

Sin embargo, según explicaba Juan Antonio Corbalán, exjugador del Real Madrid, en un documental emitido por Canal Plus sobre Jordan, su etapa en el béisbol le permitió ejercitar músculos importantes para su evolución física, logrando "el cuerpo por excelencia en el mundo del baloncesto".

REGRESO A LOS BULLS

El 18 de marzo de 1995 anunció su vuelta a las canchas. Volvió con el número 45 a la espalda contra Indiana Pacers anotando 19 puntos. Pese a que los Bulls alcanzaron las semifinales, cayeron ante Orlando Magic en el partido decisivo debido a dos pérdidas de balón de Jordan. Entonces Jordan se convirtió en un jugador de equipo, lo que se hizo palpable en el récord que lograron los Bulls en la temporada siguiente (72-10). Esta vez el rival en las finales fueron los Seattle SuperSonics de Gary Payton, contra los que Jordan logró el cuarto anillo.

Los Bulls alcanzaron las finales en las siguientes dos temporadas, ambas contra los Utah Jazz. Unos duelos que han dejado partidos para la historia, como aquel en el que Jordan, con fiebre, anotó 38 puntos, o el último de su carrera con los Bulls, en el que decidió el sexto título con una estratosférica canasta ante Bryon Russell.

Esa última jugada de aquel sexto partido jugado el 15 de junio de 1998, ha dado para mucha literatura. Si los Bulls ganaban, se llevaban el título; si lo hacían los Jazz, forzaban el séptimo y definitivo partido. A falta de 40 segundos, Chicago perdía por tres puntos. Fue entonces cuando Jordan cogió el balón y anotó una bandeja rápida. Utah ganaba por un punto y tenía el balón. El esférico llegó a Karl Malone, genial pívot de los Jazz y MVP el año anterior. Jordan lo sabía, amagó con defender a su par pero se descolgó, sorprendiendo a Malone por detrás y robándole el balón. No esperó a pedir un tiempo muerto: agarró la pelota y se plantó en campo contrario. Russell le marcaba como siempre de cerca mientras, a su espalda, los jugadores de los Bulls hacían un aclarado. Jordan arrancó hacia canasta y se frenó en seco. Apoyándose en un bote, se suspendió en el aire, lanzó a canasta y anotó dos puntos. Detuvo el cronómetro a 5,2 segundos del final, con los Bulls un punto por delante en el marcador. Fue un final de película para un jugador de película.

SEGUNDA RETIRADA Y REGRESO A LOS 38 AÑOS

En pleno cierre patronal de la NBA, Jordan anunció su segunda retirada el 13 de enero de 1999. "El baloncesto es mucho más que Michael Jordan", afirmó.

En su discurso de retirada, aseguró que "al 99,9%" no volvería nunca más a jugar. Pero volvió. Un año después se convirtió en directivo de los Washington Wizards. Fue su primer paso para la decisión que tomó en 2001, cuando el 25 de septiembre anunció su segundo regreso al baloncesto. "Por eso no dije al 100%, porque nunca se sabe", admitió en una entrevista posterior. Tenía 38 años.

En las dos temporadas que jugó con los del distrito de Columbia anotó 22,9 y 20 puntos por partido, respectivamente. Además, participó en el All-Star ambas temporadas, anotando canastas decisivas.

Su último partido fue en Filadelfia ante los 76ers el 16 de abril de 2003. Jordan anotó 16 puntos y recibió una gran ovación del público tras anotar dos tiros libres.

Fueron sus últimos dos puntos en la NBA. ¿O quizás no?

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  • Sus 23 tiros ganadores

  • "Dios se disfrazó de jugador de baloncesto"

  • El 'Dream Team' de Barcelona 92

  • Las finales contra Portland en el 92

  • Final olímpica en Los Angeles 84

  • Canasta con los ojos cerrados

  • Su primera retirada en 1993

  • Su regreso del béisbol

  • Su última canasta con los Bulls

  • Su último partido en la NBA

  • Canastón en el All-Star del 2003

  • La anterior canasta, narrada por Andrés Montes

  • 51 puntos con 38 años

  • Su último partido en el United Center

  • Andrés Montes y Antoni Daimiel, sobre Jordan

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