INTERNACIONAL

La NASA asegura que los datos climáticos de 2013 prueban el calentamiento

22/01/2014 08:31 CET | Actualizado 22/01/2014 08:31 CET

EL cambio climático es una evidencia y los datos de 2013 en todo el planeta ayudan a probarlo. Esa es la conclusión de un informe de la Agencia Espacial estadounidense (NASA), que ha estudiado el séptimo año más cálido desde que se tienen registros.

El trabajo realizado en el Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA muestra que la temperatura media global del año pasado fue de 14,6 grados Celsius, 0,6 grados por encima de la media del siglo XX.

Además, desde hace 38 años, en ninguno la temperatura media se ha situado por debajo de ese promedio de 14,6 grados.

Excepto 1998, los diez años más cálidos de los 134 en que se dispone de registros de todo el planeta (que empezaron a realizarse en 1880) corresponden al siglo XXI, con 2010 y 2005 como los que tuvieron una temperatura media más elevada.

FLUCTUACIONES DE TEMPERATURA

Los científicos, sin embargo, destacan que los patrones meteorológicos pueden causar fluctuaciones en la temperatura de año en año, pero que el incremento continuo de gases de efecto invernadero en la atmósfera terrestre están provocando un aumento global de las temperaturas a largo plazo.

Cada año no tiene que ser necesariamente más cálido que el anterior, aseguran los investigadores de la NASA, pero dados los niveles actuales de gases de efecto invernadero, sí esperan que cada década supere la temperatura media de la precedente.

"Aunque un año o una estación puede verse afectada por fenómenos meteorológicos aleatorios, este análisis muestra la necesidad de monitorización continua y a largo plazo", explicó el climatólogo del Instituto Goddard Gavin Schmidt.

GASES DE EFECTO INVERNADERO

Los gases de efecto invernadero, principalmente el dióxido de carbono, atrapan el calor en la atmósfera y regulan los cambios en el clima terrestre.

Debido a la acción humana, la concentración de estos gases (que se genera de forma natural, pero también al quemar combustibles fósiles), ha aumentado en las últimas décadas y se encuentra en el nivel más alto de los últimos 800.000 años, según la NASA.

La concentración de dióxido de carbono en la atmósfera era de 285 partes por millón en 1880, cuando empezaron los registros del Instituto Goddard, y el año pasado superaron las 400 partes por millón.

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