NOTICIAS

¿Verdadero o falso? La ciencia pone a prueba diez mitos viajeros

24/07/2015 21:55 CEST | Actualizado 28/07/2015 11:19 CEST

El verano es una época propicia para recorrer mundo, y los viajes son ocasiones idóneas para escuchar toda clase de historias relacionadas con lugares o actividades. No siempre hay que creer todo lo que nos cuentan. Pero cuando se trata de ideas que tienen contrastación científica, no hay dudas. He aquí lo que la ciencia tiene que decir sobre algunos mitos viajeros muy populares.

  • La Gran Muralla China es la única construcción visible desde el espacio
    JULEN (FLICKR)
    Desde los siglos XVIII y XIX aparecen referencias a la posibilidad de ver la Gran Muralla China desde la Luna. A pesar de la evidente exageración, ha perdurado la idea de que la muralla es la única construcción humana visible desde el espacio. Si nos ceñimos a la baja órbita terrestre, como la que ocupa la Estación Espacial Internacional a unos 400 kilómetros de altura, lo cierto es que muchas estructuras son claramente visibles en fotografías, incluyendo carreteras, presas, aeropuertos, algunos puentes, ciudades enteras, e incluso el "mar de plástico" de los invernaderos de Almería. Pero cuando en 2003 el primer astronauta chino, Yang Liwei, confesó que no lograba distinguir la muralla, una gran decepción cundió en su país. Al año siguiente, el astronauta estadounidense Leroy Chiao tomó una foto en la que parecían verse secciones de la estructura. Pero según la NASA, esto solo es posible en ciertas condiciones atmosféricas y de iluminación, ya que la muralla, al contrario que una carretera recta que atraviesa un desierto, no destaca sobre el fondo.

    VEREDICTO: FALSO

    FOTO: Julen (Flickr)
  • Es imposible que las pirámides de Egipto fueran construidas por seres humanos
    FRANCISCO ANTUNES (FLICKR)
    Si hay un lugar favorito para las leyendas, es Egipto. El colosal tamaño de las pirámides de Giza, fabricadas con dos millones de bloques de roca de más de una tonelada que fueron transportados desde Asuán, casi 1.000 kilómetros Nilo arriba, ha inspirado el mito popular de que su construcción era una tarea sobrehumana con la tecnología de hace 4.500 años, y que por tanto debieron de ser obra de ¿alienígenas? Aunque la ausencia de registro escrito impide saber realmente cómo se construyeron, varias teorías han logrado hacerlo posible. En abril de 2014, investigadores de la Universidad de Ámsterdam y otras instituciones demostraron que es posible mover tales bloques en trineos sobre la arena, siempre que esta esté ligeramente mojada. Algo que según los científicos debería haberse descubierto antes, ya que un jeroglífico conocido desde la época victoriana mostraba a los operarios mojando la arena para transportar una estatua. Otro estudio de 2014 demostró que es factible hacer rodar las rocas atando troncos para convertir el prisma de cuatro caras en otro de 12. Duro, sí. Imposible, no.

    VEREDICTO: FALSO

    FOTO: Francisco Antunes (Flickr)
  • El Everest es la montaña más alta del mundo
    ILKERENDER (FLICKR)
    Por insólito que parezca, esta afirmación es literalmente falsa. El monte Everest, en la frontera entre China y Nepal, es aquel cuyo pico se eleva a mayor altitud sobre el nivel del mar, 8.848 metros. Pero no es ni mucho menos la montaña más alta, si consideramos la distancia desde su base hasta su cima. Este récord pertenece al Mauna Kea, un volcán en la isla grande de Hawái cuya altura total es de 10.203 metros desde su base, aunque solo los últimos 4.207 se elevan sobre el nivel del mar. Si nos ceñimos a montañas en tierra, la que más se eleva sobre el terreno que la rodea es posiblemente el monte McKinley, en Alaska (EEUU), con 6.168 metros sobre el nivel del mar y 5.500 sobre su base. Por último, y dado que el planeta no es perfectamente esférico, tampoco la cima del Everest es el punto más alejado del centro de la Tierra; suele citarse que este honor corresponde al Chimborazo, en Ecuador (6.268 metros).

    VEREDICTO: FALSO (en cierto modo)

    FOTO: ilkerender (Flickr)
  • Los remolinos de agua giran en sentido contrario en los dos hemisferios
    La leyenda cuenta que, cuando se tira de la cadena del inodoro, el remolino del agua girará en sentido de las agujas del reloj en el hemisferio sur, y al contrario en el norte. En Kenya, un país atravesado por el ecuador, incluso hay exhibiciones callejeras en las que presuntamente se muestra cómo el remolino cambia de sentido al cruzar la línea. El fenómeno se debe a la llamada fuerza de Coriolis, una consecuencia de la rotación de la Tierra y que es opuesta en ambos hemisferios. El efecto es real y es la causa, por ejemplo, de que una de las vías del ferrocarril se desgaste más que la otra, pero se manifiesta sobre todo con grandes magnitudes, como en el caso de los huracanes, que giran en sentidos contrarios en el norte y en el sur. Recientemente dos videoblogs de ciencia, Smarter Every Day y Veritasium, demostraron que el efecto funciona en condiciones controladas en sendas piscinas infantiles, una en EEUU y la otra en Australia. Pero para esto no basta solo con saltar la línea del ecuador; en el caso de las demostraciones callejeras, se trata de un truco consistente en inclinar hábilmente la palangana según convenga en cada caso.

    VEREDICTO: VERDADERO
  • Los inodoros de los aviones hacen el vacío hacia el exterior y puedes quedarte "pegado"
    GTRESONLINE
    Abundando en los inodoros, algunos viajeros dicen no sentarse nunca en los retretes de los aviones, no por escrúpulo, sino por temor a que la succión les deje pegados al asiento y trate de arrastrarlos hacia fuera del aparato. Pero contrariamente a lo que se cree, la ruidosa succión que escuchamos al tirar de la cadena no se debe a que el fondo de la taza se abra al exterior; nuestras deposiciones no se expulsan a las nubes, y los tiempos en que caían al suelo bolas congeladas de líquido azul mezclado con excrementos quedaron atrás. Los actuales inodoros de vacío, que comenzaron a instalarse en los aviones a principios de la década de 1980, emplean un sistema de válvulas que extrae los residuos por succión para depositarlos en un tanque. Aunque los accidentes no son imposibles, son muy raros. Un estudio de 1994 describía dos únicos casos conocidos de daños por esta causa. Al menos una de ellas era una persona obesa que había levantado el asiento, cuyo corte delantero está diseñado para romper el vacío. De cualquier manera, es preferible levantarse antes de tirar de la cadena.

    VEREDICTO: FALSO
  • Los viajes largos en avión pueden causar trombos en las piernas, y la aspirina lo previene
    GTRESONLINE
    Sin bajarnos del avión, hace unos años comenzó a popularizarse el llamado Síndrome de la Clase Turista, una dolencia achacada a la inmovilidad y consistente en la formación de trombos sanguíneos en las venas de las piernas que pueden viajar hasta los pulmones y causar la muerte. La difusión de este síndrome creó una cierta psicosis entre los viajeros, acentuada por el hecho de que algunas aerolíneas, para cubrirse las espaldas, incluyeron en sus medidas de seguridad la proyección de un vídeo sobre este riesgo y su prevención. Las directrices oficiales de los especialistas pulmonares de EEUU, actualizadas en 2012, restringían el riesgo a viajeros con "tromboembolismo previo, trauma o cirugía recientes, cáncer maligno activo, embarazo, uso de estrógenos [anticonceptivos orales], edad avanzada, movilidad limitada, obesidad grave o desórdenes trombofílicos conocidos". En estos casos se recomienda caminar con cierta frecuencia, hacer ejercicios de piernas, viajar en asiento de pasillo y llevar calcetines de compresión en el tobillo, pero no se aconseja el uso de anticoagulantes o aspirina. Una reciente revisión reconoce una incidencia de trombosis venosa entre los pasajeros de avión que triplica la de la población general en pacientes de bajo riesgo, pero aun así los casos en que llegan a presentarse síntomas se reducen a menos de 0,5 por cada millón de viajeros.

    VEREDICTO: VERDADERO (pero extremadamente raro)
  • Algunos japoneses sufren una enfermedad mental al visitar París
    MOYAN BRENN (FLICKR)
    París es una ciudad que vuelve locos a muchos; pero en el caso de algunos turistas japoneses, es literal. En 2004, la revista francesa de psiquiatría Nervure publicaba un artículo en el que se recopilaban 63 casos de turistas japoneses ingresados en el Hospital Sainte-Anne de la capital francesa desde 1988, todos ellos aquejados por lo que el psiquiatra japonés Hiroaki Ota describió en la década de 1980 como Síndrome de París, una especie de choque cultural grave. Los síntomas incluyen ansiedad, alucinaciones, paranoia o psicosis, a veces acompañados por taquicardias, mareos y dificultades para respirar. Un artículo de la BBC cifraba en una docena el número aproximado de turistas japoneses que cada año son repatriados por esta causa, e incluso aseguraba que la Embajada nipona en París ofrece una línea telefónica disponible las 24 horas. Se trata de una variación del Síndrome de Stendhal, así llamado porque el autor francés dijo haber sufrido un trastorno similar durante su visita a Florencia. Y no son los únicos casos: al parecer, Jerusalén también provoca efectos similares en algunos turistas.

    VEREDICTO: VERDADERO

    FOTO: Moyan Brenn (Flickr)
  • Comer un pescado japonés puede matarte si no está bien preparado
    PETER KAMINSKI (FLICKR)
    Uno de los venenos más potentes de la naturaleza es la tetrodotoxina, conocida popularmente como "toxina zombi" debido a su relación con las leyendas sobre el vudú. Pero la tetrodotoxina no produce zombis; simplemente, mata por parálisis de los músculos respiratorios. Está presente en varios organismos marinos, fabricada por bacterias que viven en simbiosis con ellos. Entre estas especies se encuentra el pez globo, muy apreciado en la gastronomía japonesa. El fugu, como allí se llama, se considera una delicia culinaria, pero es imprescindible asegurarse de que uno va a vivir para contarlo. Los chefs cuentan con una autorización específica, que solo se concede después de haber recibido la formación necesaria para saber cómo eliminar por completo las partes peligrosas del pez.

    VEREDICTO: VERDADERO

    FOTO: Peter Kaminski (Flickr)
  • Un pez del Amazonas se introduce en el pene y la única solución es... cortar
    WIKIMEDIA COMMONS
    Una de las más temibles historias viajeras de terror tiene como protagonista al candirú (Vandellia cirrhosa), también llamado pez vampiro por alimentarse de la sangre de otros peces. De este habitante de la cuenca del Amazonas se cuenta que, atraído por la orina, se introduce en la uretra y se fija allí con unas espinas que imposibilitan su extracción, de modo que la única manera de sacarlo es con cirugía. El mito se popularizó en el siglo XIX a través de los escritos de etnógrafos y médicos que reflejaban la creencia popular en la región, abriéndose paso incluso hasta las enciclopedias y guías de viajes. Pero lo cierto es que, ni el pez es atraído por la orina, según demostró un estudio en 2001, ni existe ningún caso descrito en la literatura científica. Una revisión de 2013 no logró encontrar un solo incidente confirmado, a excepción de un único informe escrito en 1997 por un médico brasileño cuya veracidad ha sido cuestionada por los expertos. El candirú existe, pero su leyenda es tan creíble como el monstruo del lago Ness.

    VEREDICTO: FALSO
  • El hipopótamo es el gran animal que más muertes causa en África
    QUANTZ (FLICKR)
    Todo el que ha viajado al sur del Sáhara ha escuchado esta afirmación, que aparece en innumerables listas de internet y en cualquier artículo periodístico en el que venga a cuento mencionarlo. Lo que varía son las cifras aportadas: desde 100 hasta casi 3.000 muertes al año. Pero lo que todas estas referencias tienen en común es que jamás mencionan una fuente original. Las principales bases de datos de estudios científicos no aportan información. El libro People and Wildlife, Conflict Or Co-existence? (Cambridge University Press, 2005) sugiere: "se sabe que los hipopótamos matan personas en África, pero no hay datos cuantitativos disponibles". La FAO, rama de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, señala que el cocodrilo supera al hipopótamo en número de muertes, pero sin datos concretos. La Fundación Bill Gates cifra en 500 las muertes anuales por hipopótamos y en 1.000 las causadas por cocodrilos; pero una vez más, las fuentes son oscuras.

    VEREDICTO: NO SE SABE

    FOTO: quantz (Flickr)

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:

Ve a nuestra portada Facebook Twitter Instagram Pinterest

Booking.com