Ramon, agricultor: "El año pasado hice 13.500 kilos en seco y, si los hubiera llevado a Aragón, habría ganado 81.000 euros"
La desvinculación con Grupo Borges, el gigante agroalimentario, abre una nueva etapa para el sector.

El tipo de cosechas está dividido en dos opciones: están las temporadas de ciclo "off", donde se prevé una recolección menor; y el tipo "on" donde los beneficios pueden ser mayores. Los productores de pistacho de Urgel han comenzado una recolecta del primer tipo, aunque esperan recuperar las inversiones en un periodo corto de tiempo.
La desvinculación con Grupo Borges, el gigante agroalimentario, abre una nueva etapa para el sector, marcada por la búsqueda de precios más justos y una mayor autonomía en la comercialización de la cosecha.
Relación empresa-agricultores
Hace casi una década, Borges impulsó el cultivo del pistacho en esta comarca aprovechando el desarrollo del regadío del canal Segarra-Garrigues. Sin embargo, con el paso de los años, los productores han denunciado que las liquidaciones recibidas no sólo estaban por debajo de lo esperado, sino que en muchos casos no cubrían ni los costes de producción, como el riego, los fertilizantes o el mantenimiento de las plantaciones.
Alrededor de 70 agricultores, que gestionan unas 500 hectáreas de pistachero, han decidido romper los contratos con la empresa tras acumular importantes pérdidas. Según explican, los precios pagados por Borges distaban mucho de los que ofrece actualmente el mercado, lo que les ha llevado a buscar compradores alternativos en otras comunidades como Aragón o Castilla-La Mancha.
Uno de los productores afectados, Ramon Boleda, asegura que la diferencia de ingresos es abismal. Con la cosecha del año pasado, de unos 13.500 kilos de pistacho seco, calcula que habría podido ingresar cerca de 81.000 euros si hubiera vendido fuera del circuito de Borges, una cifra que multiplica por varias veces lo que finalmente percibió.
- "El año pasado hice 13.500 kilos en seco y si los hubiera llevado a Aragón, como haré este año, habría ganado 81.000 euros. Llevados a Borges la liquidación me ha salido a 13.000 euros, con eso no pago ni el agua de riego", explica.
- "Con lo que nos pagaban no cubríamos ni los gastos básicos", prosigue.
El malestar del sector también se ha visto incrementado por el incumplimiento de compromisos iniciales, como la construcción de una planta de procesado en la zona, que habría reducido costes y aumentado el valor añadido en el territorio. La falta de avances en este proyecto fue otro de los factores que acabó de deteriorar la relación entre la empresa y los agricultores.
El futuro
La campaña actual, no obstante, se presenta con una producción algo inferior a la del año pasado. El pistacho es un cultivo de carácter alternante y este es un año de menor carga productiva, a lo que se suman los efectos de la sequía del ejercicio anterior, que ha afectado a la floración. A pesar de ello, los agricultores confían en que los mejores precios del mercado compensen la menor cantidad de cosecha y puedan empezar a despegar por este cambio de situación.
Con este cambio de rumbo, los productores del Urgell esperan multiplicar sus liquidaciones y sentar las bases de un modelo más sostenible y rentable. La ruptura con el Grupo Borges simboliza, para muchos de ellos, un paso necesario para dignificar el trabajo en el campo y asegurar el futuro de un cultivo que había sido presentado como una alternativa estratégica para la comarca.
