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La educación en casa en España crece en medio de un vacío legal

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Mónica Fragueiro, una gallega de 44 años, aprovecha el verano para preparar el programa de aprendizaje de sus dos mellizas de 12 años. El año académico empieza el 1 de septiembre con regalos educativos y una foto de familia. Por las mañanas, clases teóricas; por las tardes, actividades extracurriculares. Y sin exámenes, porque cree que "un profesor sabe cual es el nivel de sus alumnos viendo el trabajo diario". Al llegar el verano, mientras prepara el siguiente año, las clases no paran, aunque se relajan.

Laura Mascaró, autora del documental Educación a la carta, sigue el método del unschooling -del inglés, "no escuela"- con su hijo de 11 años: no hay asignaturas y el curso no empieza en septiembre. "No separamos el aprendizaje del resto de la vida. Mi hijo está aprendiendo a multiplicar con una app de un ábaco japonés. Eso, para mí, es tan importante como grabar videos musicales con una amiga", explica. El único requisito era que supieran leer y escribir para poder acceder "a cualquier conocimiento".

Son dos ejemplos en España de una opción educativa al alza: el homeschooling. La educación en el hogar -traducción del inglés- es una forma de enseñanza creciente en la mayoría de los países donde está presente, encabezados por EEUU, con más de 2,2 millones de estudiantes sin escolarizar.

La mayoría de los estadounidenses que toman esta opción quieren inculcar un tipo de valores religiosos, pero también lo hacen para evitar el bullying, por insatisfacción con el sistema de enseñanza o por necesidades especiales (de los niños, si están enfermos, de los padres, si el trabajo les exige mudarse constantemente).

En España tiene poco calado, pero se observa la misma tendencia al crecimiento que en la mayoría de los países.

¿QUÉ DICE LA LEY ESPAÑOLA?

La Asociación de Defensa Legal de la Educación (HSLDA), un organismo de profesionales del Derecho estadounidense, cifra en 2.000 las familias de España que han tomado el camino de la enseñanza en casa. Las organizaciones españolas duplican ese número y hablan de 4.000.

Las familias españolas se encuentran en una especie de vacío legal. La LOMCE, en dos de sus artículos, reza:

3.3. La educación primaria y la educación secundaria obligatoria constituyen la educación básica.
4.1. La enseñanza básica a la que se refiere el artícu­lo 3.3 de esta Ley es obligatoria y gratuita para todas las personas.
4.2. La enseñanza básica comprende diez años de escolaridad y se desarrolla, de forma regular, entre los seis y los dieciséis años de edad.

Sin embargo, los partidarios de la educación en el hogar se apoyan en la Constitución que, como norma superior, tendría predominio sobre la anterior. Y dice al respecto, en su artículo 27:

1.Todos tienen el derecho a la educación. Se reconoce la libertad de enseñanza.
3. Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.
4. La enseñanza básica es obligatoria y gratuita.

Y en el artículo 10.2. Las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades que la Constitución reconoce se interpretarán de conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por España.

Este último punto les sirve para señalar al 26.3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: "Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos."

"Si se interpreta la ley literalmente, obliga a escolarizar. Pero en la práctica no hay persecución. A veces llaman los Servicios Sociales, pero saben distinguir si un niño está o no bien atendido. Lo peor que te puede pasar es que te obliguen a escolarizarlo", señala Laura Mascaró, presidenta de la Plataforma por la Libertad Educativa.

Algunas familias españolas han recibido asesoramiento legal de la HSLDA y han conseguido que los jueces dictaminen a su favor en casos aislados. Otros se han visto forzados a escolarizar o llevan el homeschooling de forma encubierta.

CARACTERÍSTICAS DE LAS FAMILIAS HOMESCHOOLERS

Michael Donnelly, abogado y colaborador de la HSLDA, ha revelado a El Huffington Post que las familias homeschoolers en España suelen ser "jóvenes, de menos de cuatro hijos y de medios humildes" que percibían hostilidad en el entorno escolar o sentían que sus hijos recibirían mejor educación si no era institucional.

"Creemos que hay otra manera de aprender, más respetuosa con las formas y los ritmos de los niños", mantiene Mónica Fragueiro, que administra Homeschooling Spain. Sus dos mellizas ya no reciben educación en casa. Hace tres años se incorporaron a la escuela junto a su hermano pequeño. "Nosotros fuimos forzados a escolarizar. Cuando te amenazan con retirarte la custodia de tus hijos, haces lo que sea", explica.

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Una de las aulas de aprendizaje de la casa de Mónica Fragueiro.

En sus 12 años en el entorno de los homeschoolers, señala que suelen ser familias numerosas porque no tienen problemas para tener hijos por falta de conciliación, ya que no están "institucionalizados". Suelen aplicar el método de "crianza con apego": entienden que la sociedad actual fomenta el desapego y persiguen "una vuelta a la manada". Mascaró, que continúa educando en casa, lo ve normal: "Dejan a los niños elegir lo que hacen y el cole es un choque frontal con esos valores". Ella se identifica en cierta manera con la crianza con apego: dio el pecho y durmió con su hijo hasta que éste quiso y no le castiga.

Los motivos para elegir el homeschooling son variados. Una encuesta del año 2009 descubrió que la mayoría escogían esta opción por diferencias pedagógicas. La razón de Mascaró para sacar a su hijo del sistema tradicional de enseñanza es "de los más habituales en España": que en el colegio les fue mal y no había opciones.

Las familias siguen métodos de enseñanza muy variados, normalmente de forma ecléctica, cogiendo de varios. "El más usual en España es el Montessori, seguido del Waldorf. Se está poniendo de moda el de Charlotte Mason y otros optan por un modelo tradicional y siguen el temario oficial pero en casa", detalla Fragueiro.

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El hijo de Laura Mascaró grabando en su casa con una Super8.

La educación en el hogar va reduciéndose en la adolescencia por expreso deseo de los menores, que desean acudir con sus amigos a clase, pero también para que puedan sacarse el título oficial. ¿Son partidarios sus padres de que se sometan a exámenes? "¡Qué pregunta más difícil! Es muy controvertido en este ámbito", admite Fragueiro. "La mayoría somos conscientes de que la Administración tiene que garantizar que los menores están siendo educados", opina.

LAS VENTAJAS DE LA EDUCACIÓN EN EL HOGAR

Libertad de contenidos y horarios: Es la principal ventaja que destaca Fragueiro, que "la educación en casa es personalizada, algo imposible en las aulas pero que recomiendan todos los expertos". "Puedes elegir los tiempos de aprendizaje, los horarios, los contenidos, los materiales... Aprenden rápido porque lo hacen cuando quieren, no porque tengan que aprobar. No matas su curiosidad y puedes localizar a tiempo y desarrollar sus habilidades", coincide Mascaró.

Como contraste, destacan que "muchos alumnos del colegio tradicional necesitan ir a academias de refuerzo para que se lo vuelvan a explicar todo después de clase". Los homeschoolers, por su parte, también tienen clases extraacadémicas de materias o aficiones a las que los padres no llegan, mates avanzadas, idiomas, música, pintura, etc.

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Las hijas de Fragueiro, en el aula de su casa.

Mejores resultados: Es uno de los puntos más defendidos por los partidarios del homeschooling: entre un 15 y un 30% más que los menores escolarizados, según un estudio de EEUU del Instituto de Investigación sobre la Educación en el Hogar. Para Mascaró, "es muy fácil entender por qué tienen más nivel: han aprendido a su ritmo, cuando estaban preparados o tenían el interés para hacerlo". Asegura que, aunque a los nueve años algunos no saben leer, en la adolescencia ya no hay diferencia.

José Luis Pazos, presidente de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA), se muestra escéptico frente a esos datos: "Los que esgrimen este argumento no tienen datos que lo demuestren, no hay estudios rigurosos al respecto. También hay niños escolarizados que tienen unos resultados excelentes".

Valores: Donnelly, de la HSLDA, señala que los niños educados en casa "están menos expuestos a la influencia negativa de sus compañeros y desarrollan relaciones más positivas con sus familiares y su entorno". Estudios de EEUU les dan la razón, ya que apuntan que los adultos que fueron homeschoolers están más implicados en su comunidad y demuestran mayor tolerancia ideológica.

Por otro lado, en casa no hay bullying que es "una de las principales razones por las que se desescolariza a los niños", según Fragueiro. Además, los niños educados en casa no se organizan por edad. "No tienen problema en jugar con niños más pequeños o más mayores, mientras que los otros reproducen lo que ocurre en el colegio y se juntan por edades", explica.

Coste: Según la creadora de Homeschooling Spain, es más barato educar en casa porque se ahorran cientos de euros en material escolar. "El gasto se produce de manera paulatina y no tenemos que cambiar de libros según la ley educativa", explica.

LOS PROBLEMAS DE LA EDUCACIÓN EN EL HOGAR

Entre los textos más críticos con la educación en casa está el de Catherine J. Ross, profesora de Derecho de la Universidad George Washington. Publicado en 2010 y titulado Desafíos fundamentalistas a los valores democráticos: retirada y educación en el hogar, se centra en el caso de EEUU, donde es común la intolerancia -sobre todo religiosa, pero también ideológica- de los padres que optan por ese método.

"Cuando los padres eligen no enrolar a sus hijos en la escuela pública, éstos casi siempre reciben una educación sectaria", reza el texto. Muchos padres lo hacen "para que sus hijos no estén expuestos a otras creencias y valores. Así se aíslan de mensajes que les contradicen. Ross es una gran defensora de la escuela pública, que "ofrece puntos de vista alternativos que son esenciales para el sistema democrático", y aboga por regular y controlar de forma estricta el homeschooling y que se acuerde un mínimo de contenidos curriculares para impartir tolerancia a la diversidad y valores democráticos.

"Cuando los padres eligen no enrolar a sus hijos en la escuela pública, éstos casi siempre reciben una educación sectaria", critica Ross.

Los padres españoles aseguran que en España el fundamentalismo es casi inexistente. "El tópico en EEUU es que eres ultrarreligioso y aquí que eres hippie o antisistema, pero no es verdad", sostiene Mascaró. "En Madrid somos un grupo habitual de 50 familias en las que hay médicos, abogados, carpinteros... de todo", asegura. "En 12 años de homeschooling y habiendo vivido en tres comunidades autónomas, he encontrado solo una familia así. No entiendo ese miedo al adoctrinamiento en España, donde la educación religiosa se imparte en las escuelas e incluso puntúa", plantea Fragueiro.

"No entiendo ese miedo al adoctrinamiento religioso en España, donde la educación religiosa se imparte en las escuelas e incluso puntúa para la nota", plantea Fragueiro.

Aunque no hay cifras oficiales, desde el Defensor del Menor señalan que no han recibido quejas ni denuncias respecto a la educación en el hogar, y no se posicionan sobre el tema porque no hay estudios. "No afecta a un número significativo de gente", sostienen.

Las grandes críticas que se le hace al homeschooling se centran en las capacidades de los padres, la falta de interacción con otros niños y que recluye a las mujeres de nuevo en casa.

FALTA DE PREPARACIÓN PEDAGÓGICA: "Consideramos que los niños se tienen que educar en centros homologados por profesionales de la enseñanza, ya que lo importante no solo es el contenido sino cómo transmitirlo", señala Pazos, de CEAPA. El sindicato de profesores ANPE coincide: "No es lo mismo saber que saber enseñar. Los profesores son profesionales que han recibido formación en Pedagogía, Didáctica, Psicología y son especialistas en determinadas materias y etapas educativas".

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El hijo de Laura Mascaró hace un proyecto de carpintería con su padre.

Pero Donnelly, de la HSLDA, cree que los niños son aprendices naturales y no necesitan educadores certificados. "En vez de tratar a cada persona de forma individual, la educación institucionalizada deshumaniza a los niños tratándolos como materias primas de una fábrica". Mascaró señala que "tampoco somos nutricionistas ni cocineros y alimentamos a nuestros hijos".

"Nos dicen que el cole es el único método válido de enseñanza pero también que los que hemos recibido esa educación no somos aptos enseñar a leer o escribir", se queja Fragueiro. Hay casos que califica como "kafkianos", padres homeschoolers que también son profesores del sistema escolar. "¿Pueden enseñar a los hijos de los demás pero no a los suyos? Es surrealista", lamenta.

FALTA DE INTERACCIÓN SOCIAL: Pazos señala que la educación no es solamente curricular, es un proceso de socialización, y esa falta es el mayor problema que acarrean los niños no escolarizados. "Se pierden la vida, la diversidad, la pluralidad de conocer a niños que no son como ellos y familias que no son como la suya", señala. ANPE coincide en que "compartir materiales y juegos, tener modelos diferentes a los padres… Es esencial para el desarrollo afectivo del niño."

Pazos admite que es cierto que el modelo educativo tradicional está obsoleto. "Pero no podemos afirmar que el modelo de esos padres no lo esté, ya que no se someten a ningún control. No se puede aislar a los niños en una burbuja y huir de todo lo que no les gusta. Hay que implicarse en los centros para mejorarlos", indica.

Las familias que educan en casa defienden que entre ellos hay mucha diversidad "de nacionalidades, recursos, razas e ideologías", y que sus hijos también tienen actividades extracadémicas por las tardes en las que socializan. "En general, nuestros hijos tratan con más tipos de personas que el que va al cole y solo se relaciona con los 25 de su clase. Los padres homeschoolers viajan mucho. Son diferentes formas de entender la diversidad", sostiene Mascaró.

Aunque admite que las familias que educan en casa a veces se sienten solas porque son pocas, Mascaró cree que el problema de socialización lo tienen los menores escolarizados: "Si el 99% de los amigos de tu hijo va al cole entre cinco y siete horas y luego tiene un montón de deberes y actividades, ¿en qué momento van a relacionarse con él?", se pregunta.

EL PAPEL DE LAS MADRES: Una de las acusaciones que arrastra la educación en el hogar es que fomenta que las mujeres se queden en casa: el 81% de los progenitores que se hacen cargo de la formación de sus hijos son las madres, según datos de EEUU. Donnelly, de la HSLDA, sostiene: "Las madres que invierten en sus hijos contribuyen de forma vital a la sociedad. Nadie las obliga a quedarse en casa, ellas eligen hacerlo. Sugerir que valen menos que las que trabajan es decir que la maternidad no es una ocupación respetable".

Fragueiro, diseñadora freelance, cree que a las mujeres se las encasilla: "Antes debían quedarse en casa a cuidar de los hijos y limpiar. Ahora hay que trabajar 10 horas por un sueldo insuficiente y explotar a otra persona para que cuide a los niños. ¿Cuál es la opción correcta? Pues que podamos elegir cómo queremos que vaya nuestra vida. Es verdad que el homeschooling recae en la madre, pero no me parece algo reprochable. Educar ciudadanos es algo importante, tanto, que el Gobierno no nos deja hacerlo. Igual tenemos otra conexión con los hijos... ", plantea.

El 81% de los progenitores que se hacen cargo de la formación de sus hijos son las madres, según datos de EEUU.

"El derecho a la mujer al trabajo no es una obligación", concuerda Mascaró, que era abogada antes de educar en casa. "Aunque mi carrera me gustaba mucho, mi prioridad era mi hijo. En las familias homeschoolers hay mucha comunicación, tanto entre la pareja como con los hijos. Las decisiones se toman consensuadas. Quizá recaiga más en las mujeres porque tenemos más vocación de servicio". Destaca también que "muchas de las que se quedan en casa luego acaban desarrollando negocios por Internet o se reinventan laboralmente". Como ella, que se ha dedicado durante años a asesorar a otros padres que educan en el hogar. "Ahora hago talleres en los que enseño los beneficios del unschooling. También hago vídeos corporativos y documentales", explica.

¿Cuál es la reivindicación de estos padres? "No estamos en contra del colegio ni de los profesores. Me dan mucha envidia las familias de EEUU que todos los años dan la opción a sus hijos de si quieren ir a un centro o se quedan en casa. Que pueden probar el cole sabiendo que podrán salir después, si quieren. O los países en los que van al cole a tiempo parcial, por ejemplo para dar mates y física. Para mi eso sería ideal", reconoce Mascaró.

SITUACIÓN LEGAL EN EL MUNDO: La educación en el hogar es legal en países de todos los continentes. En Europa es donde tiene mayor presencia: Austria, Bélgica, Luxemburgo, Polonia, República Checa, Hungría, Rumanía, Lituania, Estonia, Eslovaquia, Eslovenia, Ucrania, Rusia, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega, Francia, Italia, Suiza, Portugal, Irlanda y Reino Unido. Otros países con importantes comunidades de homeschoolers son Canadá, EEUU, Australia, Nueva Zelanda, Colombia, México, India e Indonesia.