Guía para pedir una hipoteca para vivienda en 2026: un 'déjà vu' de 2025… ¿Con final feliz?
Es una de las decisiones más difíciles que alguien puede tomar. Pero antes de tomarla, hay que saber cuáles deben ser los pasos a seguir para no meter la pata.

Comprar una vivienda se ha convertido en un sinvivir. Al menos en España. Esa es la cruda realidad. Los precios están absolutamente disparados, alcanzando máximos que no se habían registrado desde el boom inmobiliario de 2007.
Por dar algunas pinceladas de la situación. El Índice de Precio (IPV) del tercer trimestre de 2025, publicado hace unos días por el Instituto Nacional de Estadística (INE), refleja una subida trimestral del 2,9% y un incremento anual del 12,8%. Pero no es lo único que se ha visto incrementado. El precio medio de la vivienda en alquiler ha crecido un 7,4% interanual en noviembre.
Una grave situación que ha hecho que muchos, pese al alza de los precios de la vivienda, estén intentando por todos los medios salir del alquiler y comprar. Pero claro, es una tarea de riesgo. Y no por la hipoteca en sí, que también, sino porque la entrada y los requisitos financieros hacen imposible tal posibilidad para tantas y tantas personas.
Después de este contexto, seguramente estás aquí tratando de solucionar tus dudas a la hora de intentar pedir una hipoteca. Es por ello que vamos a esgrimir, paso por paso, lo que debes hacer para solicitar un préstamo hipotecaria en 2026.
Año nuevo, ¿casa nueva?
Supongamos que todo lo anterior no ha sido suficiente obstáculo para poder adquirir una casa y que toca revisar qué entidad bancaria puede darnos un préstamo que no terminará, salvo que nos toque La Lotería del Niño o tengamos suficiente dinero ahorrado, dentro de varias décadas.
Antes de entrar en detalle, hay que comentar la situación en la que se encuentran los tipos de interés en la actualidad. El Banco Central Europeo (BCE) ha mantenido el precio del dinero desde el pasado mes de junio en el 2%. Durante la segunda mitad de 2025, tras cuatro reuniones, ha preferido optar por no mover los tipos y mantenerlos en el 2% actual.
Muchos analistas hablan de que ese 2% es un tipo neutral y que puede sostenerse en el tiempo hasta el próximo recorte. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha explicado que "estamos en el punto que queremos, pero no en una posición estática".
Todo dependerá del futuro, pero Isabel Schnabel, miembro del Comité Ejecutivo del BCE, abrió la puerta a un cambio de ciclo. En una entrevista en Bloomberg, defendía estar "cómoda" con una próxima decisión de subir el precio del dinero.
Y hasta este punto, te preguntarás, ¿en qué me afecta a mí esto? Pues los tipos de interés son claves para saber cómo de rentable va a ser o no nuestra hipoteca y, sobre todo, si seremos capaces de poder hacerle frente. El euríbor es el índice de referencia de aquellas hipotecas que sean variables. Es decir, el que se usa para fijar los tipos de interés de estos créditos y que pueden variar en la cuota mensual.
Después de toda explicación, cabe destacar que la situación en las hipotecas para 2026 será igual, a falta de saber si habrá o no subidas de tipos y de si los precios de la vivienda en España siguen creciendo, tal y como apuntan muchos analistas.
Ni maestrillo ni librillo
En rasgos generales, antes de pedir una hipoteca hay que saber algunas cosas importantes. Lo primero de todo. Antes de ir al banco, hace falta calcular qué casa te puedes permitir.
Debes saber que los bancos no suelen conceder hipotecas si superan el 30-35% de los ingresos netos mensuales. En un sueldo de 3.000 euros al mes, la hipoteca no debería superar más de 900-1.050 euros. Para comprobarlo de una forma más sencilla, hay una gran cantidad de páginas que se dedican, de forma gratuita, a estimar cuál es nuestro límite.
En el caso de una hipoteca joven, habrá que hacer el mismo cálculo, pero sobre el total que supondrá el préstamo. En este punto, sí conviene gestionarlo con las entidades bancarias que están suscritas al programa en cada comunidad autónoma.
El siguiente paso será el de hacer un pequeño estudio sobre qué hipoteca te puede ser más rentable o qué tipo de hipoteca prefieres elegir, ya sea fija o variable. La primera de ellas, suele ser la más habitual por la estabilidad en el precio, después de la fuerte subida de tipos de 2022 que elevó de forma histórica muchas hipotecas.
Salvo en el apartado de la hipoteca joven, siempre te va a hacer falta aportar el 20% del valor de la vivienda y un 10% adicional para cubrir la parte de impuestos y gastos. El banco te financiará hasta el 80% del valor de la vivienda. En tal caso, en una vivienda que el banco haya cifrado en 300.000 euros. La entrada serían 60.000 euros, más 30.000 euros adicionales de gastos, y el banco te financiará 210.000 euros.
Todo lo que aportes, por encima del 20%, mejorará los intereses que te ofrecerá el banco. Y aquí viene el consejo más importante de todos: compara. Compara entre entidades y elige la mejor opción que se adapte a tus necesidades.
Entre la documentación que vas a tener que entregar se encuentran: DNI o NIE, el contrato laboral con las tres últimas nóminas, la última declaración de la renta, la vida laboral, un recibo bancario y, por último, el contrato de arras en el caso de que la vivienda esté 'reservada'.
Tras este paso y en el caso de que el banco vea con buenos ojos ofrecerte una hipoteca, sobre la mesa vas a ver algunos términos que igual te suenan a otro idioma. Hablo de los términos, TIN, el tipo de interés nominal; o TAE, tasa anual equivalente. Esto es lo que va a determinar lo que vamos a terminar pagando.
Antes de que la oferta sea firme, te ofrecerán rebajar tu interés contratando productos vinculados. No estás obligado a contratarlo y debes estudiar si resulta interesante o si sale más barato firmarlo por tu cuenta. Por lo que ideal es que, antes de firmar la hipoteca, revises todo bien antes de hacerlo, ya que es algo que te va a atar de por vida. Ve bien preparado y sé capaz de negociar en el momento que haga falta hacerlo.
