INTERNACIONAL

Qué es el 'gasolinazo' y por qué ha incendiado México

05/01/2017 20:05 CET | Actualizado 05/01/2017 21:49 CET

Arde México. Y con la gasolina como alimento de las llamas. El conocido como gasolinazo ha hecho enloquecer a la población, enfadadísima con el presidente Enrique Peña Nieto (PRI) por una subida del precio de los combustibles que asfixia a unos ciudadanos de escasos recursos que, además, esperaban justo lo contrario, según las promesas del Ejecutivo en campaña electoral.

Gasolineras cerradas, tiendas saqueadas, más de 500 detenidos ya y un policía muerto, según las autoridades del país, es el balance de una polémica decisión que busca, defiende el inquilino de Los Pinos, liberalizar el mercado, hasta ahora en manos exclusivas de Pemex (Petróleos Mexicanos).

La decisión

El pasado 27 de diciembre, el Gobierno mexicano anunció una reforma del mercado de la gasolina que suponía adelantar en un año el plan para acabar con el monopolio del sector de Pemex. El 1 de enero, sin más dilación, entró en vigor una subida de los carburantes de entre el 14,2 y el 20,1%, según el tipo -magna, premium o diesel-. Se trata del mayor incremento del precio de este producto en casi 20 años.

Ahora habrá hasta 90 tarifas distintas, según cada región. Los precios se mantendrán inalterables hasta mediados de febrero y, luego, ya se ajustarán diariamente atendiendo a tres criterios: el coste de mercado, el del transporte y almacenamiento y el impuesto a la gasolina. Se ha establecido un plan de cinco fases para ir aplicando este nuevo modelo a lo largo de 2017, cuando originalmente no se iba a hacer hasta 2018.

Las consecuencias

Esta subida de precios ha provocado una ola de protestas ciudadanas, con cortes de carreteras, toma de gasolineras e incluso saqueos. Hay 500 detenidos por actos vandálicos y más de 250 comercios afectados por dichos daños, según datos oficiales. El Grupo Gasolinero G500 ha anunciado el cierre de 400 de sus estaciones de servicio por amenazas o ataques, mientras Pemex ha pedido ayuda a las fuerzas del orden para que no se bloqueen los accesos a los puntos de almacenamiento y distribución.

La policía de Ciudad de México ha sido la encargada de informar de la muerte de un uniformado este miércoles tras ser "atropellado al impedir un robo en una gasolinera", mientras que otro ha resultado herido de gravedad en otro incidente.

Los ciudadanos temen que, en muy pocos días, la subida tenga un efecto multiplicador en el resto de precios, en productos y servicios que necesitan de la gasolina para existir, y que la inflación sea insoportable.

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disturbios mexico

Disturbios en la ciudad de Caxuxi.

Las razones

Pemex lleva 80 años de monopolio de la gasolina en México. Sólo en 2015, sus pérdidas fueron de 40 millones de dólares, según la cadena especializada Bloomberg. Su deuda, añade, es de 100.000 millones de dólares. Sus refinerías son tan viejas que apenas trabaja al 60% de su capacidad. Actualmente, pese a que México es el segundo país con más petróleo de América Latina tras Venezuela, tiene que importar seis de cada diez litros de los que consume el país, porque no tiene capacidad de refino.

El Gobierno pretende que donde hay sólo una empresa y un precio fijo haya competencia y precios variables, eso es lo que ha defendido Peña Nieto. Afirma ha destinado 53.000 millones de dólares entre 2006 y 2014 sólo para "evitar" que subieran los precios del crudo, un subsidio que ya era "imposible" de mantener. Para mantener el precio, añade, tendrían que subir otros impuestos o hacer recortes en políticas sociales -una amenaza similar a la que lanzaba el PP en España para justificar su tijeretazo-.

El gabinete del PRI entiende el "enojo y molestia" de los ciudadanos, pero insisten: "Sería mucho más doloroso no tomar esta medida", ha dicho Nieto.

Las promesas

Con el actual Gobierno, los precios de la gasolina ya han subido un 40%, lo que ya tenía más que indignado al pueblo mexicano. Pero es que, además de este hecho incontestable, los ciudadanos contaban con la promesa del actual presidente de bajar los precios de los combustibles, caramelo que fue uno de sus ejes de campaña electoral desde 2012.

En 2013, aprobó una norma que abrió al libre mercado la explotación de hidrocarburos y electricidad y generó la expectativa concreta de menores precios de los combustibles. A partir de este año podrán haber gasolineras de otras compañías y en 2018 se liberará la importación de combustibles.

Sin embargo, ahora sostiene el Ejecutivo que no, que dijo que iba a bajar algunos precios pero no dijo en qué productos, y que se disculpa si alguien entendió mal.. Los analistas mexicanos no se aclaran: unos dicen que la imprecisión de la promesa implica que no hay incumplimiento alguno y otros, más críticos, sostienen que, como mínimo, Nieto se ha explicado mal y ha dejado pensar a los votantes que el petróleo bajaría. "Es una medida responsable, difícil, que nos hubiera gustado no tener que tomar", pero "cuida las finanzas públicas" y busca "la estabilidad", explican.

Los ciudadanos se enervan, además, porque el 36% largo del dinero que vale cada litro acaba como impuestos en las arcas del estado.

Las asociaciones de consumidores alertan de que México es el cuarto consumidor de petróleo por persona del mundo, hay mucho gasto y poca plata con la que pagarlo, de ahí el enfado redoblado.

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