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Ni justicia ni paz para las víctimas del JK5022

Publicado: 26/09/2012 07:00

El día 19 de septiembre, hace apenas una semana, la asociación de afectados por el vuelo de Spanair JK5022 se despertó con el inesperado y frustrante archivo de la causa judicial por parte de un juez de la Audiencia de Madrid. Un nuevo traspié en el arduo camino que han recorrido desde aquel fatídico accidente ocurrido en Barajas el día 20 de agosto de 2008 en un vuelo que cubría la ruta con Gran Canaria.

En ese vuelo, que nunca debió despegar, perecieron 154 personas y sobrevivieron 18 (15 adultos y 3 niños). Familiares de las víctimas y supervivientes formaron, tras velar a los fallecidos, una asociación, y durante más de cuatro años han trabajado de manera incansable para encontrar una respuesta a los siguientes interrogantes: qué pasó, qué falló en el avión, qué hubiera evitado la tragedia y qué errores técnicos, humanos, legales y de supervisión fallaron aquel 20 de agosto. Y, una vez recabada toda la información, verificar qué cambios habría que hacer y qué responsabilidades habría que cumplir para que nunca, nunca más, vuelva a suceder un hecho similar. Este último objetivo es -y me consta- su principal obsesión. Por eso, se aferraron con una fe ciega a la Justicia para encontrar en ella la respuesta y el apoyo que les permitiera estar en paz con ellos mismos y en paz con el recuerdo de las víctimas.

Lamentablemente, no ha sido así. El tortuoso camino que han tenido que recorrer, muchas veces en solitario y sin el apoyo que anhelaban, se ha frustrado por una decisión incomprensible y por el archivo de una causa que deja tras de sí muchos interrogantes y muy pocas certezas. Una frustración que no frenará a una asociación que ya ha anunciado que buscará fuera de España la respuesta que aquí le han negado.

Conozco, porque así me lo ha hecho llegar la asociación, los peritajes e informes que, con grandes dificultades económicas y con pocas facilidades, han puesto en conocimiento del juez y de los responsables policiales y aeroportuarios tanto actuales como anteriores. Y en ellos queda claro que el accidente se produjo por la suma de muchos errores, de muchas faltas de controles y que, por tanto, no hay una sola responsabilidad sino que fue la suma de ellas la que lo desencadenó. Una cadena que se repite en la inmensa mayoría de las catástrofes aéreas.

La diferencia con otros sucesos es que, en este caso, ni la Justicia ni las autoridades aeronáuticas han asumido su papel para dirimir responsabilidades y, sobre todo, para sentar las bases para impulsar los cambios normativos que se precisan ni tampoco para la dotación del personal necesario en los órganos inspectores, la independencia de los mismos, etcétera. En definitiva, una nueva hoja de ruta para que, después de un accidente como éste, se establezca el protocolo más riguroso posible para evitar que en un futuro seamos testigos de una nueva tragedia por las mismas razones.

No olvidemos que el 5 de junio de 2007 hubo un aviso previo en un MD-83 que sufrió un incidente similar en Lanzarote; no olvidemos que hubo otro accidente por la misma causa en Detroit en 1987 en el que también perecieron 154 personas. Y esto es inadmisible. Como inadmisible fue el acoso al que se sometió a los familiares por parte de abogados sin escrúpulos, aprovechándose de que en España no existe una normativa que regule su protección ante las aseguradoras y letrados durante el periodo de conmoción. Una normativa que sí existe en otros países.

Se trata de un asunto sobre el que tengo una sensibilidad especial. No sólo porque muchos de los que murieron eran canarios; no sólo porque conozco a Pilar Vera, presidenta de la asociación; no sólo porque he mirado a los ojos a varios de los supervivientes y a aquellos que perdieron a un familiar o amigo sino también porque viví una experiencia que me marcó en 2007.

Siendo alcaldesa de San Cristóbal de La Laguna (Tenerife), en aquel año se conmemoró por parte del Parlamento holandés, en un acto solemne con la presencia de la Familia Real de aquel país, el 30 aniversario de la mayor tragedia aérea de la Historia, ocurrida en el aeropuerto de Los Rodeos, en la que fallecieron 583 personas tras el terrible choque de dos jumbos de las compañías KLM y PanAm.

Con motivo de dicho aniversario, el presidente de la asociación de las víctimas holandesas, Jan Groenewoud, que perdió a siete familiares, me visitó acompañado por el embajador de este país en España. Querían celebrar un acto en la ciudad de La Laguna, donde ocurrió la catástrofe, y contar con un espacio permanente de recuerdo y paz. Construimos un parque precioso en una montaña de la ciudad y celebramos un acto al que asistieron 400 estadounidenses y holandeses, tanto víctimas como supervivientes. Fue un día de recuerdo, emoción y paz, mucha paz.

Ojala que algún día los familiares, los supervivientes y las víctimas del JK5022 puedan recuperar esa misma dignidad, justicia y paz que un juez, archivando su causa, les ha arrebatado.

 

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Superusuario de El HuffPost
LopezAzor
Hoy, ha de ser mejor que ayer.
12:13 de 27/09/2012
A las familias, en la actualidad hay que decirles que no se desanimen, sabemos todos que aquí en nuestro pais, la justicia es la que es, pues a pedir justicia fuera, en La Haya, donde sea, no hay problema fuera de España cualquier Juez haceptará el caso, saben lo que ocurre aquí y están ansiosos por anular sentencias.
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Trek970
Demócrata idealista desencantado
00:17 de 27/09/2012
Oscarfermar.
Mucha mesura en tus comentarios, y una gran parte de razón, pero no es cierto que no haya lugar para la continuidad del caso. La hay, y no procede la desestimación. Esto se conoce popularmente como "cierre en falso". Si la ley nos ata de manos para no dar solución al problema, cambiemos la ley, y desatemos las manos. Sí hay responsabilidades, y hay que depurarlas. Cerrar la causa solo beneficia, una vez más, a la impunidad que reina en este país en tantos y tan variados asuntos.
Igual que se cambian leyes por decretazo para quitarnos la sanidad y educacion publicas de calidad y gratuitas, hay medios para cambiar las leyes de navegación aérea y seguridad. Pero lo fácil es dejar el agua correr, en un país de pandereta, sin responsables y sin culpables del delito. Eso sí, que no te pillen robando en el súper, que se te cae el pelo.
Otro ejemplo de Españistán.
12:47 de 26/09/2012
Esto ya se sabía: entre bomberos no se pisan la manguera.
La investigación es para mejorar nuestra seguridad en los vuelos y bla bla bla. Pero nunca hay responsables.

Se sabía, desde el 2008. Quien conoce un poco el sector...
11:46 de 26/09/2012
Como cotinuación al comentario anterior, y al margen de los hechos, creo que desde el momento en el que aceptamos las guerras de precios entre compañías aéreas (algo habitual entre Iberia, Spanair y Air Europa en la época del accidente) y aceptamos las políticas de las compañías "low cost", debemos ser conscientes de que estamos renunciando a una cierta cuota de seguridad y de controles. Las leyes definen unos mínimos, y una compañía "low cost" o que compite a cuchillo con las demás, siempre va a ir más cerca de ese límite, y el margen de error es menor, por lo que es más probable que sufra incidentes, si la comparamos con aquellas compañías que llevan márgenes de seguridad más altos, aún cuando todas estén dentro de la legalidad. Habrá que ver qué ocurrre cuando un avión de Ryan Air pase de incidentes a accidente. Y espero que no ocurra, ya que aunque no me gusta, vuelo en esa compañía y he tenido al menos dos incidentes, por suerte, los dos en tierra, no en vuelo.
11:39 de 26/09/2012
Entiendo la consternación de los familiares y supervivientes, y reconozco la empatía que sentimos todos hacia su dolor, pero creo que no hay que hacer interpretaciones más allá de lo que establece la sentencia. En la causa se dirimía la responsabilidad de los mecánicos imputados, y si se demuestra que ellos hicieron correctamente su trabajo, entendiendo correctamente como conforme a las normas aprobadas por las autoridades aéreas nacionales e internacionales competentes, no pueden ser encausados, y por tanto el procedimiento se desestima. Ahora las víctimas tienen que seguir otros cauces legales, y a través de todos esos informes y peritajes que menciona, en los que se demuestra que hubo errores de procedimiento y demás, conseguir que los responsables de la aviación civil y los legisladores, entre los cuales se encuentra la señora Oramás, hagan su trabajo y se dediquen a proteger a los ciudadanos para que en el futuro no vuelvan a ocurrir este tipo de incidentes. Intentar convertir a los mecánicos en cabezas de turco y hacer caer sobre ellos la culpabilidad de un sistema que no funciona sería igualmente una gran injusticia.
11:04 de 26/09/2012
Las leyes siempre me han resultado injustas e incomprensibles. De casos como este a casos mucho mas "leves", hay tantos y tantos casos de sentencias que escapan de todo sentido común, que me hicieron perder la fe en la justicia hace mucho tiempo. Si a eso le sumamos los intereses políticos y económicos de grandes empresas o gente poderosa, ya no es simplemente perder la fé, es estar convencido de que la justicia esta corrupta y que las leyes están hechas para que salga ganando el que tenga dinero para pagarse al abogado mas caro. Mi solidaridad total con las familias y amigos de los afectados por aquel trágico accidente.