Se trata de una acción que activa el sistema nervioso parasimpático y favorece la liberación de sustancias relacionadas con el bienestar, como las endorfinas.
Expertos afirman que escribir a mano obliga al cerebro a seleccionar, resumir y organizar la información antes de plasmarla, y ayuda a la memoria y comprensión.
Saber hablar y decir las palabras exactas no solo ayuda a tener una mejor comunicación, sino que influye en la confianza, el bienestar y en las relaciones.