Somos campeones del mundo y hay gente enfadada. Y no me refiero a los argentinos. Primero los premios nobeles que decían que no íbamos a ganar porque Pedro Sánchez es gafe. Luego los que ponían la racistada de que la selección española era una “broma de mal gusto” porque estaban Lamine Yamal y Nico Williams sin el color de piel que les gustaría a ellos.
Los datos de Google subrayan la importancia de la victoria de España. Todo el mundo quería informarse sobre Ferran Torres, la segunda estrella o la duración de la prórroga.