Mientras el tenista celebraba uno de los días más importantes de su carrera, su tío y entrenador estaba encerrado en una habitación preparando una nota que pocos habrían esperado recibir tras conquistar un Grand Slam.
El tío y exentrenador de Rafa Nadal reflexiona sobre la cultura de la queja, la capacidad de superación de su sobrino y la importancia de la actitud: "No todo el mundo puede ser el mejor, pero sí mejorar".