Una estadounidense, tras dos años viviendo en España: "Me siento menos sola aquí de lo que jamás me sentí en EEUU. No recuerdo un solo momento en que me haya sentido sola"
La norteamericana detalla su experiencia tras mudarse a Alicante con su familia y desmonta el mito de que vivir en nuestro país es estar de vacaciones permanentes.

Cada año, millones de extranjeros llegan a nuestro país impulsados por el sueño de experimentar el famoso y envidiado estilo de vida español. Muchos de ellos aterrizan con la idea preconcebida de que establecerse aquí significa vivir inmersos en un ambiente vacacional constante donde reinan el sol, la playa y la relajación absoluta.
Sin embargo, esta perspectiva dista mucho de la realidad del día a día. Así lo explica WonderfullyAle, una creadora de contenido estadounidense que lleva algo más de dos años afincada en Alicante junto a su marido y sus hijos. A través de uno de sus últimos vídeos publicados en YouTube, la mujer ha profundizado sobre su experiencia viviendo en la Comunidad Valenciana, dejando muy claro que residir en territorio español no equivale a vivir en un idílico retiro turístico.
La youtuber confiesa que, durante sus primeros meses, sí que llegó a experimentar esa inevitable sensación de desconexión propia de las vacaciones. Pero la burbuja no tardó en explotar en cuanto arrancó la rutina familiar. "No fue hasta que los niños empezaron el colegio en septiembre cuando realmente nos dimos cuenta de que, bueno, esto era la vida de verdad", comenta la madre.
Un ritmo pausado no significa vivir de vacaciones
Es innegable que la forma de vivir en nuestro país se caracteriza por tener un ritmo mucho más relajado si lo comparamos con la vorágine de otras culturas, especialmente la estadounidense. Pero, con el paso del tiempo, Ale comprendió que esa tranquilidad no significa estar tumbado a la bartola constantemente.
“Más lento no significa necesariamente ese estilo de vida pausado y tan atractivo que se ve en Internet. Ya sabes, simplemente significa que la vida es más lenta. Significa que no estás todo el tiempo en un entorno de ritmo frenético”, detalla.
El inmenso valor de la vida social
Por otro lado, la creadora de contenido destaca de forma sobresaliente el carácter abierto y cercano que tenemos los españoles. Un rasgo cultural tan potente que, según confiesa, le ha impedido sentirse aislada desde que puso un pie en nuestro país. “Me siento menos sola aquí de lo que jamás me sentí en EEUU”, sostiene.
“No recuerdo un solo momento en que me haya sentido sola. Aquí la gente le da más importancia a la vida social que, en mi opinión, en Estados Unidos”, concluye Ale, agradecida por la cálida acogida que ha recibido su familia en el levante español.
