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Fuerteventura y las operaciones militares en el desierto

27/05/2013 08:17 CEST | Actualizado 27/07/2013 11:12 CEST

El ministro de Defensa, Pedro Morenés, llegó el pasado día 18 de marzo a Fuerteventura sin avisar previamente a ninguna institución, excepto a la Delegación del Gobierno en Canarias. Lo hizo, al parecer, para visitar el campo de maniobras de Pájara, al Sur de la Isla, un espacio de más de 40 millones de metros cuadrados que cuenta con la oposición de las administraciones de la Isla y con el rechazo de la inmensa mayoría de la sociedad majorera. Fue una visita relámpago y rodeada de un extraño mutismo.

Las laderas, barrancos, acantilados y playas que integran este espacio atesoran un importante valor natural, que permitió antaño que el campo de maniobras fuese una zona tradicional ganadera y pesquera hasta que el Ministerio de Defensa, en 1973, decidió iniciar el expediente para usarlo para ejercicios militares. Desde entonces, los ciudadanos tienen prohibido el acceso, especialmente desde que fue declarado de interés para la defensa nacional el pasado año 2012.

En Puerto del Rosario, capital de la Isla, aún permanece en pie en el corazón de la ciudad el acuartelamiento que, tras la precipitada salida de España del Sahara Occidental, acogió durante veinte años al Tercio Don Juan de Austria de la Legión. La permanencia en la Isla de los legionarios hasta 1996 estuvo plagada de agresiones a civiles, varios asesinatos e, incluso, el secuestro de un avión. Hoy es la sede del Regimiento de Infantería Ligera Soria nº 9.

Un poco más al Sur de la capital, a poco más de seis kilómetros, se encuentra el acuartelamiento Teniente Coronel Valenzuela. Es otro espacio reservado para maniobras militares, aunque también sirvió como centro de internamiento de inmigrantes a raíz de la llegada de pateras y cayucos en la primera década de este siglo. El Ministerio, sin consulta previa a las administraciones de la Isla, decidió el pasado mes de abril publicar en el BOE una Orden por la amplía su área de afección, ocupando terrenos que ya habían sido reservados para otros proyectos públicos y que invade propiedades de particulares.

Estos tres espacios, además de las polémicas instalaciones de la Montaña de la Muda, ocupan una extensión de casi 60 millones de metros cuadrados. Una superficie que, al parecer, es insuficiente para el Ministerio de Defensa, que el pasado día 8 de mayo remitió un correo electrónico al Cabildo Insular comunicando que el Ejército de Tierra prevé realizar ejercicios militares en la Isla de Lobos, al norte de Fuerteventura, del 4 al 6 de junio.

Las declaraciones de interés nacional de dos espacios que las autoridades majoreras confiaban recuperar previo diálogo con el Ministerio de Defensa y la realización de ejercicios militares en la isla de Lobos, un parque natural protegido, ha puesto a las instituciones majoreras en pie de guerra en contra del Ministerio de Defensa. El Cabildo y los Ayuntamientos han celebrado esta semana sesiones plenarias extraordinarias para expresar su malestar con el departamento que dirige Morenés. Todos, excepto el Partido Popular, se han sumado a una iniciativa que, incluso, ya ha comenzado a recabar apoyos a través de la plataforma change.org.

¿Qué ha motivado que el Ministerio de Defensa haya decidido, en apenas poco más de un año, reactivar sus instalaciones en Fuerteventura y declararlas de interés para la defensa nacional? La respuesta figura en el boletín del Ejército de Tierra publicado el pasado mes de abril.

"El Ejército de Tierra está desarrollando planes doctrinales y unidades para operar en zonas desérticas como, por ejemplo, es el caso de Malí y algunas áreas de Afganistán". El escenario seleccionado por Defensa para realizar dichas operaciones es Fuerteventura. Y la "isla tranquila", como se promociona en el mercado turístico internacional, ha expresado su rechazo a un Ministerio que, como en disputas anteriores, ha optado por el silencio.

El Regimiento de Infantería Ligera Soria nº 9 cuenta ya con una Sección de Operaciones. Se trata, según dicho boletín, "de una organización operativa configurada como unidad motorizada y autónoma para realizar patrullas de hasta 5 días de duración, y que se ha estado preparando para hacer vida, movimiento y combate en ambiente desértico, aprovechando las particulares condiciones climáticas y orográficas que ofrece la isla de Fuerteventura".

Esta estructura fue la apuesta que presentó España a Francia en el seminario Docex celebrado en el acuartelamiento La Merced de Granada y que podría ser el inicio de una estrecha colaboración entre ambos países para usar la isla de Fuerteventura como centro de formación para los militares que en un futuro serán destinados a la guerra del Sahel. Todo ello se intuye, pero se desconoce oficialmente por el mutismo de un Ministerio que se aferra a Órdenes y Reales Decretos para no tener que justificar sus actos.

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