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10/11/2014 08:29 CET | Actualizado 06/03/2018 01:50 CET

'Los crímenes del monograma': vuelve el detective más famoso del mundo... a medias

Título:Los crímenes del monograma

Autor:Sophie Hannah

Editorial:Espasa

Páginas: 350 páginas

Precio:17,58 euros en tapa blanda y 12,34 euros en ebook.

Fecha de lanzamiento: 9 de septiembre de 2014

¿De qué va?

Hércules Poirot está cenando en su cafetería favorita cuando entra una mujer en el local; está muy alterada y no para de mirar hacia atrás, como si la persiguieran. Cuando el detective se acerca para calmarla, la recién llegada confiesa que está harta de eludir su destino: debe morir y nadie debe investigar su muerte ni "abrir las bocas". La mujer huye antes de que Poirot pueda interrogarla. Horas después, tres huéspedes de un hotel de lujo aparecen asesinados en sus habitaciones con un gemelo metido en la boca. Tienen un monograma grabado: las iniciales P. I. J.

¿Por qué se habla tanto de este libro?

Porque Poirot es uno de los detectives más famosos y queridos por los lectores de todo el mundo. Porque esta es su primera aventura desde 1975, año en que se publicó Telón, el libro con el que su autora original, Agatha Christie, puso fin al recorrido del investigador belga. Porque es la primera vez que los custodios del legado de la escritora permiten la utilización de sus personajes a otro escritor.

PRIMERAS PÁGINAS DE 'LOS CRÍMENES DEL MONOGRAMA'

¿Quién lo escribe?

Sophie Hannah (Manchester, 1971) ha probado géneros muy variados. Empezó escribiendo poesía, luego pasó a los cuentos infantiles y finalmente al thriller psicológico. Sus obras se han publicado en más de 27 países y ha recibido numerosos premios, entre ellos el Daphne du Maurier y el Internacional IMPAC Dublin Literary Award. En 2013 ganó el National Book Award británico en la categoría de novela negra.

Agatha Christie es la autora más leída de la historia y sus libros los más traducidos, después de las obras de William Shakespeare y La Biblia. De los más de 2.000 millones de ejemplares vendidos en el mundo, la mitad son de Poirot, el más famoso de sus personajes. El pequeño detective ha saltado a la gran pantalla 11 veces e incluso tuvo su propia serie de televisión. Christie cuenta con dos récords más: es la autora de la novela de misterio más vendida de todos los tiempos (Diez negritos) y de la obra de teatro que más tiempo lleva en cartel de forma ininterrumpida (La ratonera, 68 años y sumando).

¿Quién debería leerlo?

Ningún fan de Agatha Christie podrá resistirse a leerlo. Tampoco los aficionados a las novelas de misterio. Sin embargo, quizá ambos se vean decepcionados. Los primeros no encontrarán al Poirot de Christie entre sus páginas y a los segundos probablemente les parezca una novela demasiado ingenua.

Nuestra opinión:

Los que busquen otra aventura de Poirot al estilo de las antiguas quedarán decepcionados. Los crímenes del monograma no transmite la sensación de sencillez y pulcritud que transmitían los libros de Agatha Christie aunque, según Hannah, esa tampoco era su intención. Pero la comparación es inevitable, especialmente porque atarse a esa época y a esos personajes ya creados (y queridos) ha ido en detrimento de la novela.

El misterio atrapa, tiene un morbo muy atractivo: el poder de la calumnia, ya explorado por Christie en sus novelas, se une al poder de "la masa" que tanto atrae en la actualidad. Las tres víctimas son personajes apasionantes, especialmente las dos mujeres, por su vileza casi de cuento.

Sin embargo, el desenlace es excesivamente enrevesado y no despide la misma sensación de honestidad y de estar todo atado sin forzar las cosas y sin cabos sueltos que transmitía Christie. Parece como si Hannah se hubiera quedado sin cartas que destapar antes de llegar a las grandes revelaciones del final y se enreda, da tantas vueltas con los posibles sospechosos que acaban demasiado "sobados" para el lector. La autora no es honesta con la solución de su propio caso ya que personajes casi sin papel previo tienen un rol crucial para la resolución del drama. De ese modo, algunas de las deducciones de Poirot parecen de un relato corto y apresurado y no el tirón final de un hilo tejido durante 350 páginas.

El humor inherente al personaje está ausente y la narración en primera persona lo aleja del público en vez de hacerlo cercano y entrañable como antaño. El antiguo narrador, el capitán Hastings, carecía de profundidad psicológica porque Christie tenía claro que la estrella era Poirot. El nuevo narrador, Edward Catchpool, es demasiado omnipresente, transmite al detective de manera alejada, interfiere demasiado al describir la acción y menciona aquí y allá traumas de su pasado que finalmente no van a ningún lado. La sensación es de un narrador soso y sin carisma que se interpone entre el lector y Poirot.

Tampoco gustará a los que exijan la seriedad y sordidez de la novela de misterio actual, ya que Hannah sí respeta la ingenuidad romántica de las situaciones de Christie y se aprovecha de la falta de medios en la investigación criminal de la época en que está ambientada la acción. Quizá los que busquen una novela de misterio entretenida, sin más, sobre todo sin conocimiento previo de Poirot, serán los más satisfechos.

El primer párrafo:

-Lo único que digo es que esa mujer no me gusta -susurró la camarera del pelo eléctrico. Fue un susurro en voz alta, fácilmente audible para el cliente solitario del café Pleasant, que se preguntó si "esa mujer" sería otra camarera o una clienta habitual del establecimiento, como él-. ¿Acaso es obligatorio que me guste? Si tú tienes otra opinión, eres muy libre.

La entrevista:

Aquí puedes ver dos entrevistas con Sophie Hannah en relación con la novela.

Esto es lo que dicen los grandes escritores del momento sobre Agatha Christie y la nueva aventura de Poirot.

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