Un lugar frecuentado por acosadores de Pablo Iglesias o periodistas de la ultraderecha.
Así ha respondido el propietario al "amable vecino".
"Hay críticas y luego esto". Y vaya que las hay...
“Afortunadamente había clientes al lado que vieron su maniobra y estoy tranquilo", ha asegurado el dueño.
Los bomberos han acudido para extinguirlo.
El local había reabierto el 2 de julio tras el confinamiento.