Sacarse el carné de conducir podría complicarse en los próximos meses. La DGT ha ampliado el banco de preguntas para los test teóricos y contempla cambios también en el examen práctico, que constará de una segunda parte de conducción sin indicaciones, según ha anunciado a Europa Press el presidente de la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE), José Miguel Báez.

Concretamente, se va a pasar de un banco de alrededor de 800 preguntas a 15.500 cuestiones que se presentarán de manera aleatoria a los aspirantes, según ha señalado Báez. El sistema quiere evitar que los aspirantes memoricen test viejos y se está comenzando a aplicar en las distintas Jefaturas Provinciales de Tráfico. El objetivo de la DGT es que pueda estar completamente operativo para finales de noviembre.

En algunos casos, la nueva prueba teórica se realizará en ordenadores en los que un programa irá presentando de forma aleatoria a los aspirantes algunas de las 15.500 preguntas incluidas en el banco de datos de la DGT. Alrededor de 27 puntos de examen, de los más de sesenta que hay en España, contarán antes de finales de año con este sistema de prueba teórica por ordenar.

En el resto de centros que no dispongan de los ordenadores, la DGT enviará por Internet cada mañana una lista de preguntas para los exámenes teóricos de esa jornada que se irán cambiando diariamente. "En los sitios donde no tengan el aula informatizada a las Jefaturas Provinciales les va a llegar continuamente tests nuevos para el día del examen", explica Báez.

Con la ampliación de la lista de preguntas y su renovación constante lo que se pretende es que la gente deje de memorizar la preguntas.

CAMBIOS EN EL PRÁCTICO

No son los únicos cambios que Tráfico prepara para mejorar la calidad de la enseñanza. Según el presidente de la CNAE, la DGT se ha comprometido a generalizar en los próximos dos o tres meses en todos los centros el denominado "examen práctico de calidad", en el que se combina el examen tradicional con el examinador dando instrucciones al aspirante con un periodo de tiempo en el que los alumnos tendrán que dirigirse a un lugar que conozcan sin ningún tipo de guías.

Este tipo de exámenes, que actualmente ya se practica en algunas Jefaturas de Tráfico de manera experimental, divide el tiempo de examen en tres partes:

  • Los diez primeros minutos, de conducción autónoma, sin ningún tipo de instrucciones
  • 15 minutos más de conducción guiada
  • Una tercera parte que el examinador dedicará a explicar al alumnos por qué ha suspendido

El presidente de la CNAE también ha aplaudido esta medida porque en esos diez primeros minutos de conducción autónoma el aspirante a sacarse el carné "pueda relajarse", además del carácter pedagógico de que el examinador le explique claramente en qué ha fallado. No obstante, ha señalado que el sistema sólo funcionará si "se hace igual en todo el país" y, en este sentido, ha apuntado que "hay puntos de exámenes que habría que eliminar porque no reúnen las condiciones".

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