Fue mitificada por genios como Charles Baudelaire, Oscar Wilde o Paul Gauguin y es la asesina de millones de neuronas de adolescentes, seducidos por la promesa de la evasión y la embriaguez. Pero la Unión Europea no sabe oficialmente lo que es y esta semana escenificó su división institucional en torno a la bebida, de alrededor de 70 grados, que se conoce también con el nombre de "hada verde".

Este miércoles, 409 diputados del Parlamento Europeo respaldaron un texto en el que se rechaza la definición de la bebida propuesta por la Comisión Europea, la institución comunitaria encargada de proponer cambios legales. Según la propuesta en desgracia, apoyada por la patronal de bebidas espirituosas, Spirits Europe, para que la absenta se comercialice como tal la bebida debe contener niveles mínimos de dos sustancias. Se trata del anetol, compuesto muy relacionado con productos de anís, y la tuyona, una toxina que puede tener efectos psicoactivos y producir las alucinaciones que tanto glosaron los artistas bohemios. El Ejecutivo comunitario proponía que la absenta contenga obligatoriamente 0,5 miligramos por litro de anetol y entre 5 y 35 de tuyona, superando el límite de 10 mg/kg que contiene la directiva en vigor.

"Justificar un nivel mínimo de tuyona es imposible", aseguró el eurodiputado Horst Schnellhardt, que abandera la oposición parlamentaria a la norma. Para el conservador alemán, es "inaceptable" que desde una institución como la Comisión Europea se trate de fijar una proporción mínima de una "substancia que se considera peligrosa. Es algo que va claramente en contra de la apuesta europea en materia de protección de la salud y el consumidor", aseguró tras la votación. Además, según la opinión mayoritaria de la cámara, ambos ingredientes no son indispensables para producir una bebida con diferentes recetas dependiendo del país de origen.

Los productores de absenta creen demostrado que la proporción de tuyona que propone Bruselas no es perjudicial y advierten de que una definición clara de la absenta protegerá al sector e impedirá que al cliente le den gato por liebre. "La propuesta de la Comisión es un buen equilibrio entre los intereses de la cultura de la absenta y el "espíritu" de la receta original", en palabras de Paul Skehan, director general de Spirits Europe. "Ni el anetol ni la tuyona "representan un riesgo para la salud", según él.

Para la eurodiputada francesa Françoise Grossetete, es necesario fijar de una vez la composición de la bebida para evitar "las trampas" en su composición. "Baudelaire se revolvería en su tumba" al saber los tipos de absenta que no merecen tal nombre, ironizó. Su argumento, sin embargo, es rechazado por diputados como Schnellhardt, para quien en la variedad está el gusto. Fijar límites estrictos cambiaría muchas recetas tradicionales, advierten.

La Unión Europea no prohibe la absenta, aunque en el pasado muchos países lo hicieron por motivos de salud pública En España es legal, aunque puede costar encontrarla en las tiendas, pero varias marcas la distribuyen y es fácil comprarla por internet. Los productores valencianos tienen fama y tradición.

Tras el voto del pleno de la Eurocámara, la Comisión deberá revisar su propuesta y, si lo cree oportuno, hacer una nueva que pueda reunir los apoyos suficientes para una regulación específica.

MUSA DE ARTISTAS DESDE EL SIGLO XIX

bebedor de absentaLa absenta fue, al igual que otras bebidas espirituosas y drogas, una musa para escritores y pintores durante buena parte del siglo XIX. Su origen podría hallarse en Suiza y según diversas fuentes un convento religioso la elaboraba por sus buenos efectos para la salud como digestivo.

Vincent Van Gogh, Arthur Rimbaud, Charles Baudelaire, Paul Gauguin, Oscar Wilde o Henri de Toulouse-Lautrec formaron parte del club de célebres consumidores de la bebida a pesar de ser conscientes de su riesgo. Se dice que Alejandro Dumas llegó a decir que la absenta había matado a más soldados franceses en el norte de África que la rebelión de pueblos colonizados.

Al igual que otros artistas, Picasso inmortalizó el brebaje en "El bebedor de absenta" (en la imagen), uno de sus cuadros más celebrados dentro del período azul del pintor.

LA ANTORCHA Y LA PALOMITA

Hay varias maneras de beber absenta. Las dos más comunes además de la ingestión directa, generalmente en chupitos, son las conocidas como la "palomita" o la "antorcha". La palomita consiste en verter la absenta en un vaso y colocar encima una cucharilla especial con un terrón de azúcar sobre el que se echa agua fría hasta que se disuelve y se mezcla con el contenido del vaso. Las proporciones de agua y absenta pueden variar. En la antorcha, el cóctel se flambea vistosamente y se puede mezclar con agua u otras bebidas que rebajen la graduación.