INTERNACIONAL

Un millón de niños sirios han tenido que abandonar sus hogares, según la ONU

23/08/2013 07:43 CEST | Actualizado 23/08/2013 11:44 CEST
EFE

El número de niños sirios que se han visto obligados a abandonar sus hogares a causa de la guerra civil ya ha alcanzado el millón, según han informado este viernes el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en un comunicado conjunto.

"El millón de niños refugiados marca un vergonzoso hito en el conflicto sirio", han asegurado ambas organizaciones, que han subrayado que este millón de niños está identificado, ya que han ayudado a las familias, que en su mayoría viven en algún tipo de asentamiento más o menos seguro, a conseguir los certificados de nacimiento para evitar que se conviertan en personas sin Estado.

De acuerdo con sus cifras, del millón de niños sirios refugiados en otros países, 768.000 tienen menos de 11 años de edad, mientras que más de dos millones de niños sirios se han desplazado a nivel interno y unos 7.000 han muerto en la guerra civil.

UNICEF y ACNUR han advertido de que, al margen de las consecuencias psicológicas, "los niños refugiados se enfrentan a peligros como la explotación sexual, los matrimonios y trabajos forzados y el tráfico de menores".

"NO SON SOLO NÚMEROS"

"No son solo números. Es una forma real de arrancar a los niños de sus hogares y, en algunos casos, de sus familias, enfrentándoles a horrores que solamente podemos empezar a comprender", ha dicho el director ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake.

Lake ha considerado que "todos debemos compartir esta vergüenza porque mientras unos pocos trabajan para aliviar el sufrimiento de los afectados por esta crisis, la comunidad internacional ha fallado en su responsabilidad con los niños sirios". "Debemos parar y preguntarnos, en conciencia, cómo podemos seguir fallando a los niños sirios", ha instado.

En la misma línea, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, Antonio Guterres, ha indicado que "lo que está en juego es nada menos que la supervivencia y el bienestar de una generación de inocentes". "Los niños sirios están perdiendo sus casas, sus familias y su futuro. Incluso después de cruzar la frontera están traumatizados y desesperanzados", ha alertado.