POLÍTICA

Diada 2013: la delicada situación política de Cataluña y el problema de encaje en España

11/09/2013 07:38 CEST | Actualizado 11/09/2013 11:04 CEST
GTRES

Hace un año, cientos de miles de personas salieron a la calle en Barcelona para reivindicar la independencia de Cataluña. La ciudad condal se convirtió en una marea de ‘esteladas’ en una jornada histórica que impactó a toda la clase política.

Pocas semanas después, el presidente catalán, Artur Mas, ponía fin al mandato más corto de Cataluña y convocaba elecciones con la imagen todavía en su cabeza de la marcha de la Diada y agotada la posibilidad de lograr el anhelado pacto fiscal. “Hay que traducir en acciones concretas el momento extraordinario que estamos viviendo. Hay que decidir. La voz de la calle debe trasladarse a las urnas”, defendió.

Se inició entonces un nuevo capítulo político, que dio como resultado una victoria de CiU menos amplia de lo esperada y la necesidad de pactar con ERC para ocupar el Palau de la plaza de Sant Jaume. La propuesta estrella: una consulta de autodeterminación para 2014.

Doce meses más tarde de aquella Diada, Cataluña se prepara para otro día de reivindicación que recorrerá todo el litoral de esta comunidad para volver a lanzar un claro mensaje independentista . Pero, desde entonces, muchas cosas han cambiado. Mientras, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el jefe del Ejecutivo autonómico, Artur Mas, intentan en secreto buscar una solución a una situación de altísima tensión territorial.

Todo ello en medio del proceso soberanista cuyo final no se vislumbra. El “sí o sí” de Artur Mas a la consulta ha evolucionado en las últimas semanas y el mensaje lanzado desde la Generalitat se ha adentrado hacia tierra de nadie, a pesar de que se ha intentado calmar a ERC. Las dudas acechan al prometido referéndum.

UN PROBLEMA DE ENCAJE

“Es evidente que España tiene un problema con Cataluña”, afirma a El Huffington Post el catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Barcelona Xavier Arbós, que augura que la convocatoria independentista de este miércoles será “un éxito”.

Para Arbós, el presidente catalán ha dado “un giro perfectamente visible” en estos últimos meses. “Ahora no veo un pulso soberanista del Gobierno del señor Mas”, añade el catedrático, que habla de “un cambio de planteamiento” del jefe del Ejecutivo autonómico “porque marca como límite la legalidad española” y la “catalana tolerada” y habla "de acuerdo con el Gobierno español”. En su opinión, Mas ha dejado el discurso de “buscar amparo internacional”.

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Desde CiU, el diputado Pere Macias explica que hay un “problema histórico” de la relación entre España y Cataluña que se “ha agudizado después del fracaso” de la “vía del pacto del nuevo Estatuto”, “refrendado por las Cortes Generales y en referéndum”. En ello ha tenido mucho que ver, en su opinión, la sentencia del Tribunal Constitucional.

Esto ha sido la “causa de una frustración importante” y la “espoleta de que en estos momentos no se vea una solución”, lo que ha llevado a que muchas personas que estaban “por el acuerdo” quieran ahora “salirse”, aprecia el parlamentario nacionalista.

"EL PANORAMA ES TREMENDAMENTE COMPLEJO"

"Yo creo que el panorama es tremendamente complejo, incluso confuso, pero porque algunos políticos, especialmente CiU y el señor Mas, se han empeñado", asevera Antonio Hernando, secretario de Relaciones Institucionales, Políticas y Autonómicas del PSOE.

Para el dirigente socialista, "hay que tener amplitud de miras para reconocer la complejidad de los motivos que van a llevar a muchas miles de personas a participar en los actos" y, a la vez, "exigir a los políticos que no confundan a la ciudadanía". El PSOE, subraya Hernando, solicita en este momento sinceridad a Mas porque "no se puede decir una cosa en Cataluña y otra en Madrid". Esta petición la hacen extensible a Rajoy.

Sin duda, este es "uno de los grandes problemas" de España, alerta el secretario socialista, que pide dejar los "electoralismos" en esta cuestión y apostar por una vía federalista, "un punto de encuentro que podría dar solución al sentimiento que tienen mucho catalanes".

El secretario de Política Autonómica del PP, Juan José Matarí, cree que Mas se ha metido en una "locura independentista erróneamente, a pesar de que en las elecciones que convocó para tener una mayoría holgada" los catalanes le dijeron que "no". "Se enredó en este lamentable lío, del que tiene que salir", reflexiona.

El Gobierno y el PP "están abiertos al diálogo", especifica Matarí, quien enmarca cualquier conversación dentro de lo que fija la Constitución y el Estatuto autonómico.

EL AUGE DEL INDEPENDENTISMO

Según un barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) hecho público este mes de julio, el número de catalanes a favor de que el Estado reconozca a las comunidades la posibilidad de convertirse en naciones independientes se ha elevado del 37,4% registrado antes de las elecciones autonómicas de 2012 hasta el 40,6% cifrado tras los comicios.

Este porcentaje se eleva hasta el 52% en la última encuesta conocida este mismo miércoles realizada por MyWord para la Cadena Ser. Solo un 24% votaría en contra, mientras que el 15,9% no tiene decidido su voto o simplemente no quiere revelar que votaría, y un 7,7% anuncia que se abstendría.

Sobre esta cuestión, la del CIS revela que el 25,6% de los catalanes opta por un mayor grado de autogobierno, en tanto que el 17,6% están satisfechos con la situación actual en materia de competencias y un 9,1% prefiere un Estado con Gobierno central sin autonomías.

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El portavoz de ERC en el Congreso, Alfred Bosch, lo tiene claro sobre el independentismo: “Tiene la fuerza que no había tenido nunca en la historia, incluso durante la Segunda República”. “Es el principal movimiento cívico de Cataluña, es un auténtico movimiento democrático, es un tsunami de gente que quiere votar. Está en el mejor momento posible, tiene una salud robusta y lo va a demostrar este miércoles”, recalca.

Sobre este asunto, Macias sostiene que “desde el punto de vista social” el independentismo “está en una fase de crecimiento, lo dicen las encuestas”. “Me parece que es una tónica que se ha producido básicamente desde la sentencia del Estatuto” y que aumenta porque hay personas que “creen que es una solución para su futuro”, afirma.

Arbós sotiene que no “necesariamente” hay una “mayoría que dijera sí” en una votación sobre la separación de la comunidad. “Lo que hay es una movilización independentista clara e inequívoca porque canaliza un sentimiento de descontento real y, en parte, justificado”. A su entender, aporta “ilusión y un horizonte de mejora, y eso pocas opciones o ideas lo ofrecen hoy”.

El problema en Cataluña, prosigue el catedrático, es que “hay un sentimiento amplio de que el sistema de financiación no es equitativo”. “Si uno tiene la sensación de ser donante de sangre, que le llamen vampiro molesta”, dice de manera didáctica.

Desde el PSOE entienden que ha habido un auge en los últimos años "en muchos casos como un sentimiento auténtico y genuino", pero que "responde a motivaciones más complejas" en otros. En este sentido, observa que "ha habido muchos políticos que han empleado muchos medios y tiempo en convencer a los ciudadanos de que el independentismo resolvería todos esos problemas económicos, sociales y de desempleo".

EL HORIZONTE DE LA CONSULTA

Tras las dudas suscitadas por el propio Mas sobre aplazar la convocatoria de la consulta si no hay acuerdo con Moncloa, las alarmas han saltado en su socio ERC.

“Yo creo que de aquí a un tiempo lo que contarán no son las declaraciones, al menos las interpretaciones sobre las declaraciones, sino los hechos. Y, de momento, los hechos nos dicen que se están cumpliendo todos los pasos pactados entre CiU y ERC”, afirma Bosch.

Según el portavoz republicano en la Cámara Baja, ya se han dado pasos como la declaración soberanista, la creación del Consell Assessor per a la Transició Nacional y la carta de Mas a Rajoy. “No hay ningún hecho contrastable que nos indique que eso no se va a ir cumpliendo. La impresión es que después del 11 de septiembre habrá más motivos y fortaleza ciudadana para que se siga cumpliendo el calendario”, apostilla.

ERC, agrega Bosch, tiene la intención de “cumplir” y “de ningún modo” quiere “romper”. “Hay un acuerdo solemne para responder a lo que la gente ha pedido en las urnas y en la calle”, añade, a la vez que precisa que “es verdad” que el presidente de la Generalitat es “quien tiene la responsabilidad de convocar en último término”.

“Ese paso lo debe dar el presidente. Lógicamente confiamos en que cumpla con lo previsto”, concluye el portavoz.

Opina lo contrario Matarí, que cree que este "no es el problema principal de Cataluña", sino que son "las crisis y el desempleo". "Dedicar gran parte, casi todo tu tiempo, de tu gestión política a buscar fórmulas para saltarte la Constitución, es no saber lo que quieren los ciudadanos", insiste el dirigente del PP, que asegura que "la mayoría de los catalanes siempre se han sentido españoles y catalanes".

¿HABRÁ REFERÉNDUM?

Macias manifesta que CiU cree que la “consulta es posible” y que para ello están trabajando. En este sentido, recuerda que Mas ha sucrito “la hoja de ruta de forma contundente” y que pasa “por intentar el año que viene celebrar la consulta”, con “todo el respaldo legal” y que tenga un “absoluto aval”.

A Arbós le gustaría que hubiera una consulta, siempre con un “debate serio”, pero cree que no se llegará a realizar finalmente. Tendría que ir acompañada de un análisis que supusiera el desfile también por el Parlament de Cataluña de las fuerzas económicas, desde el presidente de la patronal hasta los líderes sindicales.

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Para Hernando, "evidentemente ya no va a haber consulta". "Es bueno que haya rectificado, pero lo que no es bueno es que Mas esté estableciendo constantemente sus posiciones políticas en base a sus intereses electorales", recalca el dirigente del PSOE, que subraya que no se puede jugar "con los sentimientos de los catalanes".

Coincide en la idea de que no la convocará el dirigente del PP porque "un presidente de una institución como la Generalitat de Cataluña" no cometerá el "gravísimo error" de celebrar "un acto ilegal a sabiendas". "No creo que el señor Mas llegue al final porque sabe que está cometiendo una ilegalidad", mantiene Matarí.

11 de septiembre. Cataluña vuelve a vivir una jornada que marcará su política en los próximos meses. En un año, puede pasar cualquier cosa.