Pocos países que hayan pasado página tras una dictadura mantienen grandes homenajes o mausoleos. Ninguna de las naciones hoy democráticas que hayan sufrido una sangrienta dictadura durante el siglo XX ha erigido un monumento funerario tan grande y con tantas implicaciones para los derrotados por el régimen como el Valle de los Caídos en España.

Los grandes dictadores del siglo XX descansan en sitios de lo más variopinto. Desde el bunker borrado del mapa de Adolf Hitler, a la selva camboyana de Pol Pot, pasando por la urna del chileno Augusto Pinochet o los pueblos natales de Benito Mussolini y el portugués Antonio de Oliveira Salazar.

En España, el PSOE ha pedido, de nuevo, que se resignifique el Valle de los Caídos. Reclama que se exhumen a Francisco Franco y a José Antonio Primo de Rivera, líder de la Falange, y el monumento megalómano se convierta en un lugar para la reconciliación.

Repasamos dónde están enterrados algunos de los dictadores más sanguinarios y tristemente famosos del siglo XX y los honores que se les dedican.

  • Adolf Hitler (1889-1945)
    Adolf Hitler se suicidó descerrajándose un tiro en la boca en su bunker de Berlín el 30 de abril de 1945, con la guerra perdida y con la única compañía de su mujer, Eva Braun. Ella se envenenó con cianuro.

    Fue quemado y enterrado, aunque su tumba nunca ha sido identificada. Eso es, al menos, lo que dice la historia oficial, ya que según diversas teorías la Unión Soviética se hizo con su cuerpo. Otras sitúan a Hitler en Latinoamérica, donde habría huido en vez de suicidarse. Aunque hay un cartel en la zona del célebre bunker, los restos de la construcción resultan inaccesibles al estar soterrados por asfalto y edificios de viviendas construidos en los años 50.

    Alemania mantiene una ley estricta que condena la apología del nazismo y la negación del Holocausto. Durante décadas, el país prefirió no llevar a cabo un ejercicio de introspección nacional y el asunto todavía provoca muchas dudas… y muchos silencios.

    El nazismo causó entre 15 y 20 millones de muertos.
  • Joseph Stalin (1878-1953)
    Wikipedia
    Stalin murió, según la versión oficial, de una apoplejía fulmimante, aunque hay varias hipótesis (y muchas conspiraciones) sobre si su muerte fue o no provocada por sus adversarios políticos.

    Tras reposar junto a Lenin, sus restos fueron trasladados en 1961 al exterior de la muralla del Kremlin como parte del proceso de repudia imperante en la época. El busto de su tumba, entre los de otros líderes comunistas, puede verse desde una parte de la Plaza Roja de Moscú.

    Aunque cuenta con algunas simpatías, Stalin es denostado por los líderes actuales de Rusia como el responsable de entre dos y 3 millones de muertos (las cifras varían y están disputadas) entre ejecuciones de presos, muertos en campos de concentración y otros asesinatos.
  • Antonio de Oliveira Salazar (1889-1970)
    La figura central de la política portuguesa del siglo XX, el dictador Antonio de Oliveira Salazar, primer ministro desde 1932 hasta 1968, está enterrado en Santa Comba Dão, su pequeño pueblo natal, ubicado en el centro-norte del país.

    Según el Correio da Manhá, el dictador apenas cuenta con una calle en la localidad después de que una bomba destrozase una estatua que tenía en los años posteriores a la Revolución de los Claveles (1974). Sin embargo, su sobrino ha intentado crear un museo dedicado al Estado Novo, el nombre del régimen político protagonizado por Salazar, y un productor de la zona estuvo a punto de comercializar vino con su nombre. En 2011, Salazar fue elegido el portugués más grande de todos los tiempos por los espectadores de un programa de televisión, un recordatorio de los sectores nostálgicos que todavía reivindican su figura.
  • Benito Mussolini (1883-1945)
    Wikipedia
    Gobernó Italia desde la marcha sobre Roma de 1922 y hasta 1945, cuando fue capturado y ejecutado mientras intentaba huir con su amante, Clara Petacci, al norte de Europa. Fue fusilado para su escarnio, después colgado, enterrado, robado y finalmente recuperado.

    El ‘Duce’ descansa en Predappio, su ciudad natal y de peregrinación de los nostálgicos. Su familia ha intentado abrir en Roma un lugar para el homenaje y según historiadores como los citados por la BBC, el país aún no ha ajustado cuentas con su pasado fascista y mantiene un incómodo silencio sobre su papel en la II Guerra Mundial, donde el dictador se alió con Hitler.
  • Nicolae Ceaucescu (1918-1989)
    El dictador comunista rumano gobernó su país entre 1967 y 1989, cuando fue ejecutado mientras cantaba La Internacional. Su cuerpo está enterrado en un el cementerio civil de Ghencea. En su tumba no hay más marcas que su nombre y el título de presidente de la república socialista. Su cuerpo fue exhumado en 2010 para comprobar que era él y el lugar en el que yace se ha convertido en zona de peregrinación de sus nostálgicos.

    El lugar donde fue ejecutado y su tumba son ya atracciones turísticas y otros lugares importantes en la biografía del dictador han sido reabiertos como museos.
  • Augusto Pinochet (1915-2006)
    Murió a los 91 años, en 2006, y gobernó con mano de hierro Chile desde el golpe de estado contra Salvador Allende en 1973 hasta 1990. Sus cenizas están en posesión de su familia, ya que el Ejército rechazó custodiarlas o rendirle honores.

    La presidenta Michelle Bachelet impidió un funeral de Estado, pero sus seguidores mantienen vivo su recuerdo y miles de ellos despidieron al dictador entre sollozos.
  • Jorge Rafael Videla ( 1925-2013)
    EFE
    El dictador argentino, que gobernó su país entre el 1976 y 1981, murió en mayo de este año y fue enterrado en un cementerio privado a 50 kilómetros de Buenos Aires.

    No recibió honores militares y, de hecho, murió en la cárcel por sus crímenes sin arrepentirse en ningún momento.
  • Pol Pot (1925-1998)
    El sanguinario líder de los Jemeres Rojos de Camboya, cuyo régimen exterminó a alrededor de 1,7 millones de sus ciudadanos entre 1975 y 1979, murió en 1998 a los 73 años en las selvas que inspiraron su juventud. Su cuerpo fue quemado en una hoguera y el lugar ha permanecido semiruinoso desde entonces.

    Pol Pot fue líder de los Jemeres Rojos hasta su muerte, pero su figura está lejos de ser venerada con grandes honores.
  • Josip Broz Tito (1892-1980)
    El funeral del dictador que gobernó Yugoslavia desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta su muerte en 1980 congregó a unos 200 de jefes de Estado y ministros. Entre ellos Margaret Thatcher, Saddam Hussein y Leonid Brezhnev.

    Su cuerpo está enterrado en un mausoleo, llamado la Casa de las Flores, en Belgrado, construido unos años antes de su muerte. Por el lugar han pasado alrededor de 17 millones de personas, según medios locales. Es un héroe para Serbia.
  • King Jon-Il (1942-2011)
    El padre del actual dictador de Corea del Norte es otro de los que todavía son venerados en su país, en gran parte porque su régimen se ha perpetuado como una monarquía hereditaria que él también recibió de su padre. Funerales de Estado y muestras de dolor de todo tipo, (bajo pena de cárcel para las poco sentidas).

    Tras su fallecimiento, su cuerpo fue embalsamado y se puede visitar en un gran mausoleo en el Palacio Kumsusan del Sol. Se ha erigido una gran estatua de bronce en su honor junto a la de su padre y es venerado con todo tipo de honores.
  • Mao Zedong (1893-1976)
    Fue el máximo gobernante chino desde 1949 a 1976. Su imagen sigue siendo objeto de culto, por ejemplo en la plaza de Tiananmen, donde, en un gran mausoleo, descansa su cuerpo momificado con un gran estatua presidiéndolo.

    Su legado está en disputa, pero no que sus políticas son las responsables de millones de muertes.