POLÍTICA

Los ‘divorcios' de Rajoy: Ortega Lara, Vidal-Quadras, Álvarez-Cascos, San Gil...

28/01/2014 07:28 CET | Actualizado 28/01/2014 07:28 CET
REUTERS

La palabra unidad es sagrada en el Partido Popular. Es un mantra que se repite constantemente ante los ciudadanos y en los actos del partido, una de las grandes banderas que agitan desde el balcón de la calle Génova.

Pero no es oro todo lo que reluce. Desde que Mariano Rajoy accediera al liderazgo del Partido Popular, algunos de sus dirigentes y referentes han mostrado en público sus discrepancias ante la ‘tibieza’ de su líder en temas muy sensibles para el electorado más de derechas como la política antiterrorista.

Todo ello ha llevado a que algunos den un puñetazo en la mesa y hayan emprendido una carrera alejada del Partido Popular con el consiguiente ruido mediático. El vicepresidente del Parlamento Europeo y eurodiputado del PP, Alejo Vidal-Quadras, ha sido el último en engordar esta lista tras enviar una carta a Rajoy en la que le anuncia que se da de baja del partido tras 30 años.

“No ha sido una decisión fácil, ha sido incluso dolorosa, pero inevitable”, ha dicho el político en un vídeo que ha colgado en Youtube para explicar sus razones. Según Vidal-Quadras, su “diagnóstico sobre la crisis múltiple y profunda que atraviesa España, que es económica, institucional, moral y de unidad nacional” y las soluciones que se deberían aplicar a su entender no solo son distintas a las del Ejecutivo, sino contrapuestas.

Aunque ha intentado reconducir la situación con la dirección, se ha topado con el “silencio y la indiferencia”. “Yo no he cambiado, ahora me encuentro obligado a irme para seguir en el mismo sitio”, ha lamentado. Y de este planteamiento directamente a formar parte de Vox, el nuevo partido de la derecha española.

Estos son algunos de los ‘divorcios’ más sonados de dirigentes del PP con Mariano Rajoy:

ORTEGA LARA

Todo un símbolo del drama del terrorismo etarra. Durante 532 días, entre enero de 1996 y julio de 1997, estuvo secuestrado por la banda armada este funcionario de prisiones, lo que supuso la retención más larga de la historia de ETA. Afiliado al Partido Popular desde 1987, formó parte de las listas del PP en 2003 al ayuntamientos de Burgos.

Este respetadísimo hombre del partido decidió abandonarlo el 22 de mayo de 2008, provocando un duro golpe para los populares. Anunció su marcha después de la segunda derrota electoral de Rajoy ante José Luis Rodríguez Zapatero, el momento más complicado del partido en los últimos años cuando se libró una dura batalla interna para derrocar al hoy presidente del Gobierno.

Casi seis años después, Ortega Lara se ha embarcado en el nuevo proyecto político de Vox. Esta formación, que se define como de “centro-derecha liberal democrático”, defiende un Estado unitario con un único gobierno y un solo parlamento. La gran pérdida sentimental de Rajoy durante sus años al frente de Génova. Es la derecha de la derecha del PP.

MARÍA SAN GIL

Ortega Lara abandonó el PP apenas unos días después de que anunciara que dejaba sus cargos María San Gil, que ocupaba el puesto de presidenta del PP vasco. En los meses previos al Congreso de Valencia del PP de 2008 fue la gran protagonista del debate de ideas en el partido y llegó a renunciar a redactar la ponencia por diferencias de criterio. Los populares suavizaron el texto de esta dirigente eliminando las referencias directas al PNV introducidas por San Gil, que acusaban a los nacionalistas vascos de no colaborar en la derrota de ETA.

"Me sentí defraudada, engañada y preocupada", escribe en sus memoria San Gil, quien añade: “Con los días también descubrí que no admiraba ya a mi líder -Rajoy-". En este sentido, revela en su libro: "Me fui porque creo sinceramente que cuando alguien no está cómodo defendiendo unos planteamientos políticos que no comparte, cuando no existe un líder claro como referente, es mejor no estar".

Ella salió de la política, según relata, con "la cabeza muy alta" a pesar de las "magulladuras" infligidas por el trato recibido. Muchas figuras del PP, como Esperanza Aguirre y Ana Botella, siguen recordando en público la importancia de la figura de San Gil. Para Rajoy, ya es un capítulo cerrado.

SANTIAGO ABASCAL

Santiago Abascal es uno de los reclamos de Vox, junto a Ortega Lara y Vidal-Quadras. En noviembre del pasado año, el exdirigente del PP vasco le mandó una carta a Mariano Rajoy en la que le comunicaba su “dolorosa decisión” de dejar el partido y le acusaba de “traicionar” los valores e ideas del partido.

La “gota” que desbordó el vaso, según explicó el propio Abascal, fue la excarcelación de los etarras tras la derogación de la doctrina Parot por parte del Tribunal Europeo de Derechos Humanos y la falta de actuación, en su opinón, del Gobierno para evitar la fotografía de los terroristas saliendo de las cárceles.

Además de la política antiterrorista, este miembro de Denaes (Fundación para la Defensa de la Nación Española) ha criticado a Rajoy por la “falta de respuesta a los nacionalistas en Cataluña y País Vasco”, su “inacción en la legislación abortista” y la subida de impuestos. El PP no era ya sitio para él.

JUAN MORANO

Aunque la mayoría de desencuentros se han producido por la política contra ETA, la supresión de las ayudas al carbón fue motivo de una guerra muy fuerte entre los populares, principalmente entre la dirección y el partido en Castilla y León.

El escenario más importante de este duelo fue el Senado, donde el parlamentario leonés Juan Morano rompió la disciplina de voto y apoyó las iniciativas presentadas por la oposición para salvar las subvenciones a este sector.

Morano pidió la baja del partido -aunque mantiene su escaño en la Cámara Alta en el grupo mixto- en julio de 2012 tras haber sido suspendido temporalmente por deslealtad. El senador señaló entonces que había hecho “lo que tenía que hacer”, al margen de que “guste o no”, porque había hablado “en conciencia” y en defensa de los intereses de su tierra.

FRANCISCO ÁLVAREZ-CASCOS

Francisco Álvarez-Cascos y Mariano Rajoy formaron parte del círculo más íntimo de José María Aznar. Pero cuando el gran jefe se marchó, los dos colaboradores evidenciaron que no se llevaban tan bien. Tras varios años apartado de la primera línea política, en 2010 hizo movimientos para saltar de nuevo al ruedo y ser el ‘número uno’ de la lista en las elecciones autonómicas de 2011 en Asturias.

Habían pasado años muy duros en el PP y Rajoy tenía en mente algunos de los desplantes durante las ‘vacas flacas’. Álvarez-Cascos se había apuntado al sector más duro del partido y descalificó incluso en público a Soraya Sáenz de Santamaría cuando fue nombrada portavoz del PP en 2008. A su juicio, era una “novicia” y Rajoy se había rodeado de “afines” y “no de los más preparados” tras su segunda derrota.

¿La solución? Álvarez-Cascos fundó Foro por Asturias y llegó a gobernar durante unos meses bajo estas siglas. Estuvo al frente del Ejecutivo autonómico durante seis meses, después de ser el más votado en aquellos comicios autonómicos, pero se vio obligado a convocar elecciones anticipadas en 2012 al no tener la suficiente fuerza para sacar adelante los presupuestos. Hoy forma parte de la oposición, junto a sus compañeros del PP, en una Asturias presidida por el socialista Javier Fernández.

El que fuera el todopoderoso secretario general de los populares mira de reojo a su partido, el único con el que podría gobernar en teoría el Principado.

¿Y qué opina Mariano Rajoy? El presidente se pronunció en su reciente entrevista en Antena 3 sobre el nacimiento de Vox."Siempre es preferible que esas cosas no ocurran, porque siempre hemos pretendido que todo el espacio moderado español estuviera en nuestra fuerza política", afirmó el jefe del Ejecutivo, que agregó que "estas cosas ocurren en democracia y no son algo tan extraño".

‘Cosas’ de la política que le pueden robar bastantes votos al PP en las elecciones europeas del 25 de mayo. La palabra unidad ya no está tan de moda en la derecha española.

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