Lo que el rey Juan Carlos dijo de su cuñada Irene de Grecia en su biografía 'Reconciliación' y que demuestra el papel que ha tenido en la vida de la familia real
En las memorias de Juan Carlos I hay un espacio muy pero que muy pequeño para la hermana de la reina Sofía, pero que refleja su espacio en los Borbón y Grecia.

La presencia de Irene de Grecia ha sido una constante en la vida de la familia real española desde que en los años 80 se instaló definitivamente en La Zarzuela. Debido a que la familia real griega tuvo que exiliarse en 1967 debido al fracaso del contragolpe de Constantino II contra la Dictadura de los Coroneles, Federica de Grecia y su hija Irene fueron dos almas errantes.
Sin embargo, tras la muerte de su madre, la princesa Irene aceptó la invitación de los reyes Juan Carlos y Sofía de establecerse en La Zarzuela. Durante muchos años pasó tiempo entre La India, Madrid y otros lugares, pero la residencia de la familia real en el monte de El Pardo fue un lugar fijo y estable.

"Mi lugar está con Sofía", expresó Irene a Pilar Urbano, y así las dos hermanas han sido un gran apoyo y compañía la una para la otra en los buenos y en los malos momentos. Con respecto a Juan Carlos I, el emérito siempre apreció y respetó a su cuñada, aunque tampoco parece que fueran amigos especialmente cercanos.
Y como muestra, lo que dice de ella en Reconciliación, un libro de memorias en el que se refiere a su familia política, pero donde habla de Irene de Grecia más como acompañante de la reina Sofía que otra cosa, lo que ha supuesto que haya estado siempre presente en la vida de la familia real.
Irene de Grecia, siempre en Marivent y en Navidad
Lo hace cuando explica que "Sofi sigue pasando allí todos los veranos, con la mayor discreción, con su hermana, la princesa Irene. Está muy apegada a los lugares que le recuerdan su infancia. Nada le hace más feliz que recibir allí a todos sus nietos y a su familia griega", en referencia al veraneo en Marivent, residencia de Mallorca que ha sido escenario de las vacaciones de la familia real desde 1973.

Lo hace también cuando cuenta sus planes navideños, cuando "en Nochebuena reunía en la Zarzuela a mis hermanas, mis sobrinos, mis hijos, mi mujer y su hermana, la princesa Irene. Después, cada uno se iba por su lado a celebrar la Nochevieja con amigos o de viaje, pero al menos estábamos juntos para la misa y la cena de Navidad".
Estuvo en el almuerzo de ¿bienvenida? al emérito
Vuelve a mencionar a su cuñada cuando recuerda su breve paso por La Zarzuela al final de su primer viaje a España en mayo de 2022 desde su exilio en Abu Dabi, haciendo hincapié en que "Sofi había regresado de Miami con covid. Apenas la vi. Mi hija Elena; sus dos hijos, Victoria y Felipe, la hermana de mi mujer, la princesa Irene, que vive con ella, y Letizia y su hija Sofía, que regresaba del colegio, se reunieron con nosotros para comer".

Su relato sobre aquel almuerzo termina con un reproche con el que busca evidenciar que se sentía un extraño en la que había sido su casa: "Ni platos ni vinos especiales, solo una comida ordinaria para el invitado en que me había convertido".
Arqueología con la reina Sofía y dama de honor en su boda
Y hay más. Cuando hablaba del comienzo de su relación con Sofi, como llama a su esposa, menciona nuevamente a Irene como su hermana: "Sofía era una joven alegre y culta, de mi edad, hija y nieta de rey, educada en un internado en Salem, cerca del lago de Constanza. Llevaba una vida muy activa: estudiaba arqueología con su hermana Irene, ayudaba en un hospital pediátrico y navegaba con su hermano Constantino".

Nuevamente habla de ella cuando se convirtió en su cuñada, es decir, el día de su boda con Sofía de Grecia, el 14 de mayo de 1962, cuando se dieron el 'sí, quiero' e Irene fue una de las damas de honor: "Rodeaba a la novia su hermana, Irene de Grecia". Además, señala al resto de damas de Sofía:
- La infanta Pilar, hermana de Juan Carlos I
- Alexandra de Kent, prima de los novios y princesa británica
- Ana de Orleans, hija del conde de París y esposa del infanta Carlos, primo de Juan Carlos
- Benedicta de Dinamarca, hermana de la reina Margarita y prima de los novios
- Ana María de Dinamarca, que dos años después se casaría con Constantino de Grecia
- Irene de los Países Bajos, estudiante en aquel tiempo en España y que se casaría con el pretendiente carlista, Carlos Hugo de Borbón-Parma
- Tatiana Radziwill, prima segunda y amiga íntima de la reina Sofía
Almuerzo familiar diario en La Zarzuela
Recuerda también que solía comer con ella porque vivía en La Zarzuela. Lo hace en el pasaje en el que rememora cómo era su vida cuando era el rey de España: "Llevaba una vida encorsetada, con una agenda milimetrada. Me levantaba a las siete, aunque la noche anterior hubiera asistido a una cena oficial o me hubiese acostado tarde, para poder hacer una hora de ejercicio".

“A las nueve y media en punto estaba en mi despacho, para leer mi correspondencia y un resumen de prensa antes de empezar mis audiencias, que duraban treinta minutos o una hora, según la importancia del tema. Los españoles conocen esa sala de paredes revestidas de madera porque en ella grabé muchos discursos, entre ellos el del 23F. A las dos de la tarde, me reunía con mi mujer y su hermana Irene para comer en el comedor de la Zarzuela".
“A veces nos acompañaban mis hijos, ya casados, o mis hermanas Pilar y Margarita, junto a sus maridos. Si me retrasaba unos minutos, les avisaba para que empezaran sin mí. Siempre he sido muy puntilloso con los horarios. No me entretenía en la mesa para tener tiempo de sumergirme en los expedientes preparados por mis asesores. A las 16:00 horas se reanudaban las audiencias, que duraban hasta las 21:00 horas, cuando me esperaba una cena en familia. Entre audiencia y audiencia, atendía el teléfono", finaliza el emérito sobre sus rutinas pasadas.
El exilio y la muerte de su madre le convirtieron en habitante de La Zarzuela
Y por supuesto menta a su cuñada al narrar el exilio de la familia real griega, donde habla del destino del rey Constantino, el otro hermano de la reina Sofía, y recuerda una vez más que la princesa Irene ha pasado media vida en La Zarzuela.

"Constantino se convirtió en Rey en 1964. Era entonces el soberano más joven del mundo. Perdió la Corona tres años después. Se exilió en Italia, donde el padre de mi primo Álvaro de Orleans le prestó su hermosa villa. Le envié ropa de abrigo, pues se había marchado literalmente con lo puesto".
"Luego se instaló en Inglaterra, donde vivió bajo la protección de la reina Isabel y de su esposo Felipe, príncipe de Grecia y primo suyo", comenta Juan Carlos I en su biografía.

"Pasó muchos veranos con nosotros en el Palacio de Marivent, en Palma, con su mujer y sus cinco hijos. También acudía a menudo a la Zarzuela para ver a su madre, la reina Federica, que solía venir a pasar dos o tres meses en un apartamento que yo le había dispuesto, y a su hermana Irene, que vive allí desde hace treinta y cinco años. La Familia Real griega, a la que mi mujer Sofi está muy unida, ha compartido mi vida cotidiana desde su exilio en 1967”, expresó el emérito.
