INTERNACIONAL

El mayor brote de ébola de la historia llega a Nigeria, el país más poblado de África

29/07/2014 12:22 CEST | Actualizado 29/07/2014 12:22 CEST

El ébola amenaza el oeste de África. La epidemia ha causado la muerte de 672 personas en Guinea, Liberia y Sierra Leona desde que comenzara a extenderse en febrero y ahora ha llegado a las puertas del país más poblado de África, Nigeria.

La ciudad de Lagos ha puesto en cuarentena de una semana al hospital en el que ha muerto la primera víctima de la enfermedad en el país. Patrick Sawyer, un consultor del ministerio de Finanzas de Liberia, fue puesto en aislamiento el pasado 20 de julio después de desmayarse al llegar al aeropuerto de Lagos, una ciudad de 21 millones de habitantes.

Las autoridades están examinando a 59 personas que estuvieron en contacto con el fallecido, incluyendo los trabajadores del aeropuerto y los pasajeros de su vuelo. Derek Gatherer, virólogo de la Universidad de Lancaster (Inglaterra), asegura que cualquiera que hubiera estado cerca de Sawyer corre un "peligro bastante serio", pero cree que Nigeria está mejor posicionada que sus vecinos más pobres para combatir este brote, cuya tasa de mortalidad se sitúa en un 60%.

15 SANITARIOS CONTAGIADOS, ENTRE ELLOS DOS DE EEUU

Desde que comenzó el brote, 15 trabajadores sanitarios han perdido la vida luchando contra la enfermedad. El doctor Samuel Brisbane trabajaba en el centro médico John F. Kennedy de Monrovia, uno de los grandes centros de tratamiento y aislamiento para enfermos de ébola en el país.

El médico ugandés Sam Mutooru Muhumuza y el médico jefe Umar Khan, en Sierra Leona, también son destacadas figuras en la lucha contra el ébola y también han contraído la enfermedad. Dos estadounidenses, un doctor tejano y un misionero de Carolina del Norte, han enfermado en Monrovia, Liberia.

El doctor, Kent Bradly (33 años), se encuentra grave y en aislamiento. Sus familiares, de vuelta en EEUU, no presentan rastro del virus en sus organismos, aunque el periodo de incubación puede durar hasta 21 días. Nancy Writebol, la misionera, ayudaba a desinfectar los trajes de aislamiento del personal sanitario. "No está evolucionando bien", ha reconocido el sacerdote de la comunidad donde vivía con su marido y sus dos hijos.

Los ritos y creencias africanos están dificultando la lucha contra la epidemia y la labor de los médicos, a los que la población ataca en ocasiones porque los culpa de la propagación de la enfermedad, como recoge El País. Saudatu Koroma, la primera paciente que se infectó en la capital de Sierra Leona, huyó del hospital infectada con la ayuda de su familia, aunque ya ha sucumbido al virus.

"EL VIRUS SE PUEDE EXTENDER COMO UN INCENDIO FORESTAL"

Desde marzo, se han registrado 1.201 casos de ébola en África, de los cuales han muerto 672. Las autoridades sanitarias de EEUU han advertido que el virus "puede extenderse como un incendio forestal" y han instado a tomar precauciones a los turistas que viajen al oeste africano en lo que ya es la mayor epidemia de esta enfermedad en la historia.

El ébola se caracteriza por fiebre, dolor en las articulaciones, diarrea, vómitos y, ocasionalmente, hemorragias mortales, pero muchos de estos síntomas pueden confundirse con los de la malaria y la fiebre de Lassa. La enfermedad afecta principalmente a chimpancés, gorilas, murciélagos frutívoros, monos, antílopes y puercoespines, pero puede transmitirse a humanos que entren en contacto con los animales infectados, según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los pacientes sólo son contagiosos cuando comienzan a presentar los síntomas. El contagio de los profesionales sanitarios se produce cuando se deshacen de los fluidos que expulsan los afectados. No hay vacuna, y sólo se puede tratas a los enfermos cuando ya han contraído la enfermedad y aislarlos para que no la propaguen.

Es la primera vez que se confirma una epidemia de ébola en África Occidental, pues hasta ahora siempre se habían producido en África Central. Es la primera vez que se detectan casos en Sierra Leona, Nigeria y Liberia, que ha cerrado todas las vías de entrada al país excepto los aeropuertos, donde inspeccionará equipajes y realizará pruebas a todos los pasajeros. El Gobierno liberiano restringirá también las reuniones públicas, tales como las marchas o las manifestaciones.

"Las probabilidades de que el brote se extienda más allá del oeste del continente son escasas", ha asegurado Stephan Monroe, director adjunto de uno de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, según sus siglas en inglés). Pero admite que EEUU debe estar preparado para hacer frente al improbable caso de que un viajero enfermo lleve la enfermedad al país.

No se ve el final de este brote y se esperan nuevos contagios en los próximos meses, según el CDC.

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