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Clara Lago: "La carencia de buena política en este país ha llevado a una situación de locos"

Incredulidad y pena... mucha pena tras el 1-O.

02/10/2017 19:19 CEST | Actualizado 05/10/2017 10:49 CEST
Getty Images

Lo ocurrido este domingo en Cataluña, donde se ha celebrado una consulta ilegal por la independencia, ha provocado multitud de reacciones en redes sociales. Numerosos rostros conocidos han utilizados sus cuentas para reflexionar públicamente sobre el 1-O. Algunos como Tamara Falcó o Fran Rivera han clamado por la unidad de España, otros como Risto Mejide y Laura Escanes han pedido la dimisión del presidente Mariano Rajoy y los hay que, como Buenafuente, han mirado las imágenes incrédulos y con tristeza.

En ese grupo también estaba la presentadora Cristina Pedroche o la actriz Clara Lago. La protagonista de Ocho apellidos ha esperado al día después para pronunciarse sobre lo ocurrido y ha escrito una extensa reflexión en su perfil de Instagram.

Su análisis de lo ocurrido toma como punto de arranque una imagen de civiles y agentes de policía, de la que dice "no es de las peores fotos... tampoco hace falta". Lago asegura que siente "incredulidad y pena... mucha pena". "¿En qué momento se nos ha olvidado que somos todos lo mismo, venimos del mismo lugar y acabaremos de la misma manera?", se pregunta.

La publicación, en la que se pregunta dónde está nuestra humanidad, apunta a que ha sido "la carencia de una buena política" la que nos "ha llevado a una situación de locos" y recuerda que "la violencia JAMÁS está justificada, pero menos cuando se hace desde el abuso de poder que da ser "la autoridad".

La madrileña asegura que esta situación le duele y explica por qué: "No me hace falta ser catalana para sufrir al ver esas imágenes. Porque no me identifico con una bandera ni con un territorio sino con las buenas personas que lo habitan". Y apunta que se quedará con la otra cara de la historia: "La de los gestos y movimientos solidarios que se produjeron en Catalunya y en el resto de España. Me quedo con las miles de manos levantadas en señal de no violencia".

No es de las peores fotos...tampoco hace falta. Todos hemos visto esas imágenes que, por desgracia, quedarán para siempre en nuestras retinas y corazones. Pero, incluso con ésta, en la que aún no hay porras en el aire, se me revuelven las tripas. Me enfermo de incredulidad y pena...mucha pena. ¿En qué momento se nos ha olvidado que somos todos lo mismo, venimos del mismo lugar y acabaremos de la misma manera? Al ver fotos como esta, y como tantas del pasado #1deoctubre , una se pregunta ¿Dónde quedó nuestra humanidad? Porque debajo de esa barrera de oscuros uniformes, también hay seres humanos. Personas a las que la carencia de buena política en este país ha llevado a una situación de locos. Pero, independientemente de los responsables políticos que los llevaron hasta el lugar físico, ¿cómo explicar el lugar moral y emocional en el que se instalaron? ¿Cuándo y cómo dejaron de ver que lo que tenían delante eran personas y no el enemigo? La violencia JAMÁS está justificada, pero menos cuando se hace desde el abuso de poder que da ser "la autoridad". Me entristece profundamente ver y escuchar odio en las miradas y voces de algunos españoles hacia los catalanes, y viceversa; saber que hay familias que se han fracturado por un "si" o por un "no"; ver cómo una de las comunidades que más adoro, donde he vivido y donde tengo tantísima gente a la que quiero, es apaleada por intentar tener voz y voto. Me duele. Porque no me hace falta ser catalana para sufrir al ver esas imágenes. Porque no me identifico con una bandera ni con un territorio sino con las buenas personas que lo habitan. Creo que ya se ha dicho de todo sobre la responsabilidad de unos y de otros en el gran fracaso político que supuso el día de ayer. Así que voy a quedarme con la otra cara de la historia: la de los gestos y movimientos solidarios que se produjeron en Catalunya y en el resto de España. Me quedo con las miles de manos levantadas en señal de no violencia, con los agentes que decidieron no ejercer la fuerza bruta y con los gritos de apoyo desde otras comunidades hacia nuestros hermanos catalanes. Esa debería de ser la evolución del ser humano...lo otro es retroceder al pasado más oscuro.

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Las imágenes del 1-O