Manuel Marín

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Rotos, goteras y desconchones en el Reino de España

Publicado: 11/06/2012 10:21

Me considero una persona que ha tenido mucha suerte en la vida. Las experiencias profesionales que he tenido me han permitido conocer muchas realidades diferentes, muchos países, muchas personas notables.

Una experiencia que me hizo reflexionar mucho y me llevó a considerar que había alcanzado mi punto de saturación personal respecto al ejercicio activo de la política fue la Presidencia del Congreso de los Diputados, que lleva también aparejada la Presidencia de las Cortes Generales. Es un puesto privilegiado para conocer la salud de nuestra maquinaria institucional y poder apreciar su estado de funcionamiento.

Me pidieron que pusiera en marcha la reforma del Congreso ya que se estimaba, con fundamento, que el Parlamento había dejado de ser una referencia para los ciudadanos lo que afectaba seriamente a la calidad de nuestra democracia. Me puse a la tarea con gran ahínco creyendo que era un objetivo noble y coseché una de las mayores frustraciones de mi vida. No lo conseguí simplemente porque no me dejaron. Pude comprobar que ningún partido político estaba interesado, en serio, en reforzar y reformar las Instituciones básicas de nuestra democracia. En controlarlas y servirse de ellas, en esto, sí que estaban de acuerdo.

Cuando me despedí califiqué aquella legislatura de "ruda y dura" y me permití indicar a sus señorías en una breve intervención que sería insoportable para nuestra vida pública perpetuar aquella forma de hacer política basada en la crispación que nos había alejado aun más de los ciudadanos. Recuperar el consenso, recuperar el sentido del límite y recuperar las formas me parecieron tareas urgentes para nuestros políticos. Y dije adiós.

Reincorporado a la Universidad me solían invitar a cursos y conferencias especializadas donde debía trasladar mi propia experiencia a lo que era uno de los grandes debates del momento: la Gobernanza mundial y, en el caso español, cómo mejorar nuestro sistema de gobierno después del experimento de la reforma de los Estatutos que tuvieron lugar durante la legislatura en la que fui presidente del Congreso.

Me invitaron a Barcelona a una conferencia debate con la participación de Jordi Pujol para hablar sobre estas cuestiones. La titulé, con un cierto apuro, De los rotos, goteras y desconchones en el Reino de España. Era abril de 2008.

La tesis principal era la ya grave situación que, a mí entender, estaban atravesando la mayoría de las Instituciones Públicas y el peligro de "italianización" que corría la vida política en nuestro país. Todos los espacios institucionales españoles se estaban deteriorando a gran velocidad. El Tribunal Constitucional, con las recusaciones entre sus magistrados; el Consejo General del Poder Judicial, sin renovar; los organismos reguladores, reproduciendo en su seno las diferencias políticas del Parlamento; reflejaban un notable deterioro de imagen, no solo para los ciudadanos españoles sino para los "opinión makers" en la escena internacional lo que suponía a termino un descenso en la confianza en nuestro país.

Me permití advertir de este enorme riesgo en un país de estructura compleja, quasifederal, como es la España autonómica. Un Tribunal Constitucional, roto y sin renovar, juzgando el reciente Estatuto de Cataluña era la expresión plástica de este riesgo. Al menos, todavía quedaban dos instituciones al abrigo de este deterioro, la Monarquía y el Banco de España.

No podía imaginar cuando dictaba esta conferencia, en abril de 2008, en los cursos de Liderazgo de ESADE que me quedaba corto en mi apreciación. La aceleración de este preocupante proceso terminó alcanzando al Defensor del Pueblo, el Tribunal de Cuentas, al Consejo de RTVE, a la propia Monarquía y al mismísimo Banco de España. Es lamentable pero nuestras Instituciones Públicas, unas más otras menos, se encuentran en un estado de desprestigio muy preocupante.
Unas, tienen auténticos rotos; otras, importantes goteras; y algunas, visibles desconchones. Ahorro al lector, por obvio, hacer la lista por categorías.

¿Puede un país como España continuar en esta progresión autodestructiva de sus Instituciones Públicas? No, porque lo pagaremos muy caro.

Si hemos perdido la confianza internacional y no somos, en estos momentos, un país fiable en nuestros números y nos vemos obligados a ser auditados por consultoras externas ya que nuestras cifras y estadísticas de elaboración propia se consideran tramposas es también una consecuencia de este deterioro generalizado de nuestras Instituciones.

Transmitir desconfianza, expandir la idea que no funcionamos con Instituciones solidas, respetadas y capaces de garantizar la normal aplicación del Estado de Derecho es también "prima de riesgo". Es mucha prima de riesgo. El caso de Bankia es el ejemplo final de este proceso. En España los mecanismos institucionales y reguladores responsables de garantizar la fiabilidad de un sistema financiero para los ciudadanos, los accionistas e inversores internacionales han fallado. Ha sido un estrepitoso fallo en cadena.

El año pasado tuvimos en Bruselas un acto conmemorativo de los 25 años de la adhesión de España a la Comunidad Europea. Vinieron un gran número de funcionarios, Embajadores, Comisarios, que participaron en las negociaciones, para ofrecer un homenaje a la familia de Lorenzo Natali, el comisario italiano que tanto nos ayudo. Fue un acto entrañable.

Sentado a mí lado estaba el comisario Andriessen, responsable entonces de la Agricultura, que me preguntó abiertamente qué nos estaba pasando. En Bruselas ya eran conscientes de que íbamos cuesta abajo sin remisión y no entendían nada del problema financiero que ya se percibía del lado de las Cajas de Ahorro. Me esforcé en explicarles la dificultad de trabajar en un Estado compuesto, autonómico, plural, que necesitaba mucho ejercicio de coordinación interna... Me interrumpió:

"Manolo, ya sabemos que gobernar España es muy difícil y sabemos que es un país con nacionalidades y autonomías pero lo que pensamos es que además de ser un país compuesto os habéis convertido en un país complicado". Me quedé pensativo. ¿Nos habíamos convertido en un país complicado? El comentario me pareció preocupante. Que los demás europeos nos percibieran como un país complicado y poco fiable no auguraba nada bueno.

En los próximos años tenemos que arreglar la economía y el sistema financiero. Es necesario y perentorio. Pero, al mismo tiempo, tenemos la urgente y perentoria necesidad de rehacer las Instituciones Públicas de nuestro país. Los españoles tienen derecho a que sus Instituciones sean ejemplares, respetadas y sean auténticas referencias morales para la sociedad. No es el caso en nuestros días. Un país sin Instituciones solidas termina siendo un país complicado que se complica la vida a sí mismo y se la complica a los demás.

Me despido recordando a Jean Monet, uno de los grandes fundadores de la integración europea: "Los hombres pasan; las Instituciones permanecen". Parece que en España no lo hemos entendido todavía.

 
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10:48 de 19/07/2012
No creo que sea España quien no ha entendido que un país se conoce por sus instituciones, más bien son los políticos españoles , digo políticos por llamar de alguna manera a la gran mayoría que llenan el parlamento, el senado , ayuntamientos, diputaciones y los distintos gobiernos periféricos que buscan en la política unos privilegios y un sueldo que en muchos casos ni están preparados ni tienen capacidad para desempeñar esas funciones como responsables de las instituciones públicas. Pese a lo mal que nos dicen que estamos y creo que ni ellos mismos lo saben, ni aún así estos colectivos que por suerte para ellos y desgracia para nosotros, acomodan cuando les place, su trasero en las poltronas de las instituciones. No son capaces de llegar a unirse para todos juntos salir de esta situación. Obviamente en su conocimiento la palabra consenso carece de significado. Lejos de eso, vemos la soberbia , el despotismo, la descalificación, la intolerancia, el interés personal y la incompetencia de estos contratados por nosotros, que si bien tienen contrato para cuatro años, urge rescindirlo , con los mismos derechos que cualquier otro trabajador y , que se busquen la vida.
06:05 de 20/06/2012
Javier Zuloaga comenta a Narin en http://javierzuloaga.blogspot.com
23:15 de 17/06/2012
Totalmente cierto y frustrante. Pero es que ocurre en todos los estamentos de nuestra sociedad los puestos son a dedo, por amiguismo, porque tenemos miedo a que nos digan lo que no queremos oir y queremos a "los conocidos a nuestro alrededor....más vale malo conocido..."
y digo todos....la universidad que colecciona familias de catedráticos y profesores asociados, médicos que tienen familias enteras en el mismo departamento, jueces que llegan a lo que llegan porque tienen buenos amigos, politicos que lo son por amistad y conveniencia y no por valía...interinidades y contratos de funcionariado..que se dan por entevista personal y que te permite el acceso posterior a una plaza fija de funcionario...etc...etc...si señor, es totalmente frustrante no poder luchar contra todo ésto...la ética es lo que tenemos que recuperar...y nuestra moral, que si queremos evolucionar tenemos que ser críticos con todas estas formas de comportarse..
Que no se puede aparcar en doble fila, ni conducir borracho, ni defraudar a hacienda, ni pagar en B,...y todas esas conductas propias de nuestro país y que escandalizan a los vecinos nórdicos que tanto queremos copiar... (pero solo en los derechos...no en los deberes)
15:00 de 13/06/2012
Sr Marín: en un país "civilizado" no hubiera osado a tanto. En la España de los etérnos primarios (continuamos con mayoría absoluta; el 60% de los ciudadanos son primarios), sí, bien lo sabe. Primarios, que tras instaurarse la Partidocracia con la Constitución del 78 (la "TAyBA": Todo Atado y Bien Atado") se han encargado de perpetuar ustedes, para manipularlos y a su vez perpetuarse. Unos y otros (PP y Psoe). Es más, en los países "civilizados" (sin mayoría primaria) de Europa , no estaría usted ya de político. Que lleva ya usted 33 años de "profesional", Sr. Marín. Y no porque hubiera usted "pasado", que ya vemos que no pasa. Sino porque no se le hubiera permitido. Ni a usted ni a los cientos como usted, que forman la Partidocracia y que llevan 33 años "sin pasar", y que continúan, conduciendo al país a la bancarrota. Y eso es así porque a los ciudadanos sólo nos dejan y a veces comentar o patalear. Ciudadanos que en este país no son más que vasallos, por obra y gracia de políticos como usted y partidos como el suyo y su "TAyBA". Que sólo están a lo que están... y "sin pasar"... Monet. Y a ver si hace lo que pregona: "pasar". Y deje de escurrir el bulto y excusarse porque usted es parte integrante y culpable de esta Farsa "memocrática". Ustedes, los políticos profesionales y eternos del PPSOE, de la Partidocracia, son los que nos han conducido a la miseria.
11:05 de 13/06/2012
SrMarin,le acabo de escuchar en RNE,¡¡¡como siempre todo sentido comun¡¡

Fui de lo que clamo al cielo cuando el Zapatero le echo de la politica.¡¡¡Error terrible error¡¡

Cuando quiso cambiar la ineficacia del Congreso,pocos o nadie le apoyo.Ahora quieren hacerlo
pero no saben como.

¡No se preocupe Sr Marin,sera de los que pronto SERA BIENVENIDO¡¡¡,como sabio o como
persona que siempre tiene valor añadido.
10:21 de 13/06/2012
He leído con atención el artículo de Manuel Marín, uno de los pocos políticos que se han ganado mi respeto por su trayectoria, y comparto su frustración; España no tendría por qué ser un país complicado, bastaría con que políticos, empresarios y banqueros aceptaran que su actividad sólo es productiva servicio de la sociedad, que las Instituciones del Estado están al servicio de los ciudadanos, no al revés.
La razón de ser de las empresas debe ser crear empleo digno que fomente el consumo y el crecimiento económico, no el enriquecimiento del empresario; la viabilidad de las empresas depende de que los ciudadanos puedan consumir.
Si los partidos políticos sólo pretenden consolidar su poder con mayorías absolutas favoreciendo a "los suyos", en lugar de para mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos, no lograremos jamás que las instituciones funcionen.
¿Qué clase de políticos nos gobiernan, si ésto es gobernar, que sólo recortan de los derechos y salarios de los ciudadanos? Cómo vamos a confiar en ellos? ¿Cómo van a confiar los mercados en un Gobierno no sólo incapaz de fomentar el empleo, sino que además reduce el presupuesto destinado a fomento del empleo? ¿Cómo confiar en el T.Constitucional, el Supremo, el CGPJ con las manipulaciones que vemos a diario? De verdad cree el Gobierno que la Marca España mejora con el ínfimo nivel de su política? Sr. Marín, cree que Vd. podría hacer algo para cambiar la dirección de este país? estoy segura de que muchos le apoyaríamos.
04:38 de 13/06/2012
He leido con sumo interés lo que has escrito y siento igual que tu tu propio fracaso. Yo he sido Europeista convencido. Hoy ya no lo tengo tan claro. Creasteis una Europa de empresas en vez de una Europa de los pueblos. Y así nos va. El rico Alemán impone la política monetaria que interesa a sus empresas y a los demás, con el dinero caro, se nos cierran los hospitales, los colegios y nos quitan las pensiones o las rebajan hasta convertirlas en una mierda. Eso tendrías que haberle dicho al Italiano.

En cuanto a nuestras instituciones, lo siento, pero solo leo noticias de financiaciones irregulares de los partidos políticos, de corruptelas pequeñas, medinas y grandes que van salpicando a demasiados políticos. Si es que ya uno no puede fiarse ni de la justicia a la que habéis puesto un precio (para beneficiar al rico).

Aún recuerdo la ilusión con que nos lanzamos a la calle para pedir democracia. Pensábamos que éramos capaces de todo. Ganábamos libertad y nos cargábamos a un corrupto dictador.

Hoy sigo pensando que no hemos avanzado casi nada. La pérdida del prestigio de vosotros y las instituciones es culpa vuestra.
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Superusuario de El HuffPost
ALFXXI2010
Asombrado en cuarto creciente
00:45 de 13/06/2012
No sabemos si será verdad la frase de Monet sobre si los "hombres pasan y las instituciones permanecen". Cambiando un poco el sentido de la frase de tan egregio padre de la integración europea, aquí tenemos la sensación de que nuestros políticos permanecen más allá de lo razonable; y, lo que es más grave, de que son capaces, y lo están demostrando, de cargarse las instituciones, sean estas del tipo que sean.
18:25 de 12/06/2012
Dice el ínclito politico profesional Sr. Marín: "Me despido recordando a Jean Monet, uno de los grandes fundadores de la integración europea: "Los hombres pasan; las Instituciones permanecen". Parece que en España no lo hemos entendido todavía". Sobre todo no lo habéis entendido, ni lo queréis entender vosotros, que os habéis hecho profesionales y etérnos. Que no "pasáis", que seguís; que lleváis 33 años de profesionales de la Partidocracia, que habéis instaurado el PPSOE. Y ahora tras 14 años de Farsa Ladrillera, de promover e instaurar el PP la burbuja inmobiliaria y de promover y continuarla el Psoe, nos lleváis a la bancarrota y la miseria. Además de los cientos de casos descubiertos de corrupción política y saqueo de las arcas públicas, en la que se disputan el liderato el PP y el Psoe . Esos son los hechos, Sr. Marín. Por qué en vez de contarnos batallitas no nos responde a la elocuencia de los hechos y al de las cifras, y de paso se van ya a sus casas. Porque además habrá que exigir responsabilidades. cada uno la suya. Sin acritud Sr. Marín.
Este usuario ha decidido no usar el programa de medallas.
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17:56 de 12/06/2012
Ante el panorama que estamos padeciendo, económico, político, moral e institucional, todo esto nos lleva, al más que probable, agotamiento de un ciclo. Si a esto le sumamos las últimas encuestas del CIS, con la valoración tan paupérrima de las instituciones. El desprecio a la opinión pública por parte del "presidente de todos los españoles", que ante el rescate, se permite no hablar hasta julio. El silencio cómplice de muchos de los intelectuales de este país, que ante la que está cayendo, no saben no contestan. Las élites políticas, y los agentes sociales, que ante una situación de tal gravedad, no son capaces de llegar a un Gran Pacto de Estado, que dé un halo de esperanza a la ciudanía. Dónde está la cultura política de este país, que en otros tiempos nos sirvió para salir de otros atoyaderos, con liderazgos innovadores en la transición y muchas situaciones difíciles. Pero somos tan torpes de no darnos cuenta de la encrucijada en la que estamos?. Gracias Sr. Marín por la aportación de aire fresco.
16:13 de 12/06/2012
Genial que un político hable quitándose la careta de político. Un buen ejemplo, Sr. Marín.
16:36 de 12/06/2012
Pués tiene Ud. muchisima razón D. Manuel y creo que lo que estamos viviendo no es una crisis económica ni politica mas bien una crisis moral y ética.
Un saludo cordial
Manuel Iradier
12:26 de 12/06/2012
Una de las tareas de las instituciones, y no la menos importante, es asegurar el juego limpio, la transparencia y honradez en el ejercicio de las tareas públicas y en el manejo de los fondos públicos. He aquí porqué no interesa a la clase política ni a los beneficiarios de inversión pública que funcionen debidamente las citadas instituciones.
11:47 de 12/06/2012
Claro que es un país complicado, un lugar donde por no haber, no hay ni Hombres comunes de la patria, más allá de Carlos V o Hernán Cortés, unos denostados por los otros y otros abrasados por los unos y parece que no hay manera.
11:24 de 12/06/2012
Por supuesto que España se ha convertido en un país complicado. Y la base está en lo que usted expone, no le dejaron cambiar nada, para controlarlo todo. ¿Y dónde están nuestros valores?
11:14 de 12/06/2012
Absolutamente de acuerdo, Sr. Marín. En España, joven democracia, no hay sentido institucional. Hay más respeto institucional en Cataluña por la figura del Presidente de la Generalitat (ocupe el cargo quien lo ocupe) que en España por cualquier titular de un órgano constitucional.
Y buena culpa (si no toda) de que en 25 años no se haya asentado en España una cultura institucional, me concederá, la tienen los responsables políticos de los dos grandes partidos. El ciudadano informado puede llegar a respetar a personas, como Usted mismo, pero no respetará las instituciones sin una labor ejemplificante y pedagógica por parte de sus políticos. Y estos, antes al contrario, se han dedicado con escasas excepciones, consciente o inconscientemente, a degradar la consideración que merecen las instituciones públicas de todos los niveles.
Reformese la Ley Electoral General y con ella el sistema de partidos, y comenzará la renovación política en España. Sin ella, ni habrá reforma de las instituciones, ni recuperación de la confianza en la clase política, ni en última instancia desaparecerá el déficit ético en la ciudadanía.
13:37 de 12/06/2012
Es cierto que en Cataluña hay un mayor respeto institucional por la figura del Presidente de la Generalitat, y es cierto que hay una mayor tendencia a la ecuanimidad y menos al cainismo político, pero también es cierto que los demonios de la tribu llegan a ser también asfixiantes y pobre del que se salga de ellos. Pero sí, España, es autodestructiva sobre el conjunto de valores que representa en sus instituciones.