El pasajero succionado por la ventanilla del Ryanair rompe su silencio: "Me despertó un estallido enorme, como una bomba. La sangre me goteaba de la cara y las manos"
Ljubiša Karović, de 61 años, asegura que desde el accidente sufre ataques de pánico cada vez que escucha un avión y no se plantea volver a volar.