NOTICIAS
14/08/2020 22:53 CEST | Actualizado 15/08/2020 00:32 CEST

El Barça cae humillado 2-8 ante el Bayern en Champions (2-8)

La derrota cierra una temporada en blanco y abre la puerta de salida a Quique Setién.

RAFAEL MARCHANTE via Getty Images

Se ha acabado una etapa para el Barça, arrollado este viernes por la apisonadora del Bayern de Múnich. Los azulgrana han caído de forma estrepitosa, histórica, por 2-8 en cuartos de final de la Champions League. Los de Setién han encajado ocho, pero podrían haber sido diez sin demasiados problemas. Ha sido un equipo desnortado, caótico, noqueado desde el minuto cuatro, cuando los alemanes han inaugurado el marcador.

La humillante derrota cierra una temporada en blanco y abre la puerta de salida a Quique Setién. El entrenador cántabro, que llegó tras la destitución de Ernesto Valverde, cogió al equipo líder de la Liga y en octavos de la Champions, y ha terminado a cinco puntos del Madrid en el campeonato nacional y cayendo en cuartos de la Copa de Europa. 

 

Setién venía a mejorar el juego de un Barcelona apático y apenas reconocible y ha sido más de lo mismo, si no peor. El equipo no ha ganado un tercio de los 23 partidos que ha disputado con él en el banquillo: 16 victorias, cuatro empates y tres derrotas.

 

 

Cero títulos y poco juego que se suman a la mala relación entre Setién y Messi y que se hizo visible cuando la gran estrella del equipo, en un gesto sin precedentes en él, salió a criticar el juego del Barça y llegó a advertir de que veía incluso posible la derrota ante el Nápoles. 

No fue en octavos pero ha sido en cuartos y el Barça completa un año en blanco que deja a Bartomeu con el problema de afrontar un año electoral con la duda de si quedarse con Setién y arriesgarse a otro año para el olvido o buscar a alguien para sustituirlo y quizás motivar a una plantilla que claramente no cree en su entrenador. 

 

Un Bayern voraz

Un Bayern de Múnich muy voraz en ataque ha sentenciado su pase a las semifinales con cuatro goles en el primer tiempo y 1 en el segundo. En los primeros 15 minutos, un gol de Alaba en propia puerta ha dado esperanza a un Barcelona a la que le ha durado poco. 

En la primera parte el Bayern ha sido una apisonadora para el Barcelona y en el minuto 31 ya ha vencido por un contundente 1-4 (Müller por partida doble, Perisic y Gnabry) a causa de su implacable efectividad ante la portería rival, de una defensa azulgrana endeble y de las constantes pérdidas de los de Quique Setién en la salida del balón.

 

Aun así, el Barcelona ha gozado de varias ocasiones de gol para evitar que el resultado fuera tan definitivo en la media parte. Pero ni Suárez en un mano a mano ante el portero ni Messi después de una gran jugada individual consiguieron perforar la meta de Neuer, quien sí fue batido por su compañero Alaba al despejar de forma defectuosa un centro de Alba.

La esperanza ha regresado en el minuto 56, cuando un recorte de Suárez ante Boateng lo dejó solo dentro del área para fusilar a Neuer y recortar distancias. Pero el sentimiento duró poco.

 

En el 63, Alphonso Davies se ha inventado una jugada extraordinaria por la banda izquierda que ha dejado  retratado a Semedo y cedió la pelota a Kimmich para que tan solo la tuviese que empujar para hacer el quinto. En el 82, Lewandovski puso el sexto con un remate de cabeza y Coutinho, cedido por el Barcelona al Bayern, culminó la goleada con el séptimo y el octavo en el 86 y el 89, respectivamente. 

EL HUFFPOST PARA MEETIC