Correos, discusiones y flujos financieros: las "múltiples evidencias" contra Zapatero
'El País' expone los detalles del auto de la Audiencia Nacional que apuntan al presunto liderazgo del expresidente socialista en la trama de Plus Ultra.

El titular del Juzgado Central de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, ha detallado en el auto con el que cita como investigado al expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, los indicios clave recabados por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) en la denominada Operación Tíbet.
El magistrado, según publica este miércoles el diario El País, argumenta la existencia de “múltiples evidencias” que señalan al expresidente como el presunto líder de una red orientada al tráfico de influencias para la obtención del rescate público de la aerolínea Plus Ultra. Entre estas pruebas se destacan “conversaciones intervenidas, correos electrónicos, reuniones institucionales, contratos, pagos y flujos financieros”.
La resolución judicial desgrana cronológicamente las comunicaciones interceptadas a los empresarios implicados en la trama, en las que se alude de forma reiterada e inequívoca a la intervención directa del exjefe del Ejecutivo para destrabar gestiones políticas y financieras tanto en España como en Venezuela.
"Busco cómo llegarle a ZP" y el recurso al "lobby político"
Los mensajes reflejan que los responsables de la aerolínea recurrieron deliberadamente a los contactos de Zapatero en momentos críticos. El 30 de marzo del 2020, en pleno estado de alarma por la pandemia, uno de los intermediarios de la red, Reyes, se puso en contacto con Ramón Gordils -diplomático y exviceministro de Economía de Venezuela- con una petición explícita: "Tú crees que podamos pedir ayuda a Zapatero tema lobby político Plus Ultra Líneas Aéreas. Ayudas públicas y/o financiamiento".
La respuesta del diplomático venezolano fue afirmativa y estratégica: "Vayan recorriendo la ruta normal. Y yo, busco cómo llegarle a ZP". Cuando estas gestiones fueron notificadas a Julio Martínez Sola, presidente de Plus Ultra, este reaccionó ante la posibilidad de realizar desembolsos económicos con una polémica frase recogida por los investigadores: "Como dice un amigo, vamos a follar aunque tengamos que pagar un poquitín" (o, según el registro de actas, "cardarem encara que hàgim de pagar una micona"), se lee en el diario del Grupo Prisa.
"Mañana Zapatero interviene directamente"
Los frutos de la mediación política no tardaron en verse reflejados en el chat grupal denominado internamente como "PU". En otra de las comunicaciones intervenidas y subrayadas por el juez Calama en su auto, los integrantes de la red celebraban la implicación directa del expresidente para sortear los canales diplomáticos ordinarios en la obtención de licencias aéreas: "Con esa respuesta, que busquen un banco para el crédito puente", indicaba uno de los mensajes, seguido por una afirmación clave sobre la implicación del expresidente: "Mañana Zapatero interviene directamente, va a intentar que nos den los permisos sin que tenga que intervenir la embajada de España".
El contacto fue tan inmediato que, al día siguiente de reactivarse las conexiones, Martínez Sola se dirigió a sus socios informando de sus llamadas con un intermediario de apellido Fajardo: "Acabo de hablar con Fajardo. […] Que me llamará Zapatero".
Semanas más tarde, el 30 de abril, los implicados confirmaban la interlocución directa al diplomático Gordils, quien les respondió para tranquilizarlos: “Tranquilo, ya nos enteraremos”.
El control de la red y el magnate Camilo Ibrahim
Las evidencias recogidas en el sumario reflejan que Zapatero realizaba un seguimiento pormenorizado de los intereses económicos de los actores involucrados. En un cruce de mensajes posterior, se constata la cercanía de la red con el magnate venezolano Camilo Ibrahim Issa. Uno de los textos enviados a Martínez Sola detallaba: "Camilo estuvo hoy con ZP. Le dijo que todo va viento en popa".
A esto, Martínez Sola contestó evidenciando el control de la información por parte del expresidente: "Lo sabía. De hecho me preguntó el tocayo [en referencia a Julio Martínez Martínez, administrador de Análisis Relevante y amigo personal de Zapatero] (estaba con ZP) cuánto tenía Camilo en Plus [Ultra]".
La investigación judicial no solo se apoya en la intermediación política, sino en la sospecha del cobro de comisiones a través de un entramado de sociedades instrumentales desprovistas de actividad real. El magistrado resalta una conversación entre los directivos de la aerolínea sobre cómo se estructurarían los flujos financieros.
Al preguntar el consejero delegado de la compañía, Roberto Roselli, si se estaba tratando directamente con el expresidente, obtuvo como respuesta de su socio: "Con él directamente, no. Parlo amb un lacai [Hablo con un lacai / lacayo] […] Ja he dit al Julio que han muntat la seva finance boutique. Así que por aquí vendrá la picossada [la mordida]".
"Finance boutique"
El auto del juez sostiene que esta "finance boutique" o boutique financiera era la fórmula mercantil diseñada por la trama para canalizar los fondos de forma opaca y "ocultar el origen y destino" del dinero. A través de este esquema, el magistrado atribuye provisionalmente a Zapatero el cobro de cerca de dos millones de euros, desglosados en pagos directos de 490.780 euros provenientes de la consultora clave Análisis Relevante, así como otros 239.755 euros percibidos por una mercantil vinculada a las hijas del propio exjefe del Ejecutivo.
Asimismo, la UDEF destaca la "perfecta correlación" entre estas operaciones y los pactos internos sobre el dinero del rescate de 53 millones de euros concedido por la SEPI. En una comida celebrada por los empresarios, tras confirmarse de forma anticipada la propuesta de ayuda del fondo público, Roselli llegó a asegurar ante las bromas sobre quién pagaría la cuenta: "Tranquilo, eso sale del 1%", en clara referencia al porcentaje de comisión estipulado en los contratos bajo sospecha.
