Francia se fija en la solución de Barcelona para mejorar la climatización de los colegios en plena ola de calor: "Es maravilloso"
Un medio galo destaca la medida impulsada por Barcelona en los centros escolares.
La ola de calor está causando estragos en Francia. Ciudades como Tours o Poitiers han descubierto estos días el significado de noche tórrida que en España empieza a ser la norma. Uno de cada diez trenes de cercanías en la capital han sido cancelados como medida preventiva, para evitar la circulación en las vías “más recalentadas”. Y unas trece personas han muerto ahogadas en menos de 48 horas, lo que ha llevado a las autoridades a pedir a los ciudadanos que solo se bañen en zonas vigiladas para escapar del calor.
En ese contexto, los medios franceses empiezan a hacerse eco de las medidas que en algunos centros escolares españoles se están llevando a cabo para mitigar el calor. Frente a la polémica del consejero de Cultura de la Comunidad de Madrid, Mariano de Paco, que a principios de mes trató de restarle importancia a la falta de climatización en los colegios e institutos de la región con su polémico “el calor es fuente de inspiración, no pasa nada”, otras comunidades como Cataluña ya han emprendido acciones para climatizar y adecuar los centros.
Eso es lo que destaca Ouest-France, un diario regional francés que llama la atención por cómo en Barcelona “el aire acondicionado de los colegios se financia con los ingresos del turismo”. El Ejecutivo de la Ciudad Condal prometió una inversión de 100 millones de euros en 170 centros educativos entre 2024 y 2029 para climatizar 170 centros a través del Plan Clima Escola BCN con una financiación “con ingresos provenientes de la recaudación del recargo del impuesto turístico”.
Eso es precisamente lo que destaca el medio galo, que visita el colegio Jaume I del barrio de Sants en Barcelona. Su director, Joan Clop, detalla al periódico francés que “con el ruido y la contaminación de las obras de la estación de Sants sería imposible estar al aire libre”, por eso el colegio fue uno de los centros que el programa priorizó. Se instalaron aparatos de aire acondicionado durante las vacaciones de verano del año pasado. “Antes en las aulas se podían alcanzar los 30 grados centígrados. Ahora la temperatura ronda los 23 o 24 grados y todos pueden trabajar bien. ¡Es maravilloso!”.
Por el momento, de las 170 escuelas que forman parte del programa ya se han climatizado 24. Además de instalar aparatos de aire acondicionado se trabaja en el aislamiento, en la ventilación y en las sombras de los recintos exteriores del centro. “El objetivo es que toda la escuela se beneficie del confort térmico”, destaca el director del colegio Jaume I. “El cambio climático es una realidad, adaptar la ciudad debe ser una prioridad”.
Hasta que este colegio no se climatizó el profesorado hizo de todo para tratar de garantizar cierto bienestar a su alumnado: de llevar a los alumnos por tandas a la sala de profesores o a la cafetería para recibir clases (por ser entonces estas algunas de las pocas salas que sí contaban con aire acondicionado) a recibir clases en el patio. “No eran las condiciones adecuadas”, ratifica una madre de dos alumnos que también aparece este reportaje. Francia ya mira a España para coger ideas con las que superar esta y futuras olas de calor.