La piscina reflectante soñada por Trump en el Monumento a Lincoln suma otro problema: la pintura se desintegra tras gastarse 14 millones
Donald Trump ha gastado 14 millones de dólares de fondos públicos en renovar la piscina reflectante del Monumento a Lincoln. Ahora su aspecto es peor que antes.

La reforma de la piscina del Memorial Lincoln está suponiendo un fracaso para Donald Trump. El presidente de Estados Unidos adjudicó a dedo la reforma por 14 millones de dólares de fondos públicos. Ahora, el aspecto de la piscina es peor que nunca.
Después de impermeabilizar la base de la piscina y de pintar el suelo de azul, el agua ha adoptado un color verdoso debido a la aparición de algas en la superficie. Esto ha llamado la atención de turistas y visitantes.
Ahora, además, la pintura se está desprendiendo en láminas, y el material acaba flotando en la superficie de la piscina. Algunos visitantes, incluso, han acabado llevándose parte de estas láminas a su casa, a modo de recuerdo.
Varias de las críticas se han dirigido directamente al material utilizado. "Se trata de una resina epoxi", explica a El HuffPost en su edición de Estados Unidos un trabajador de mantenimiento de piscinas. “Esto es algo que se usa en el hormigón, en piscinas de hormigón proyectado con fugas. Se aplica mediante pulverización. Pero en una piscina, la superficie es mucho menor. Por eso se pueden aplicar tratamientos especiales… para que no vuelva a aparecer”, añade.
Trump pretendía añadir una nueva capa de color azul de cara al 250 aniversario de la nación. La decisión causó cierta polémica en Estados Unidos, ya que el contrato se adjudicó a una empresa elegida a dedo, en lugar de seguir el cauce estándar para evitar favoritismos en este tipo de procesos.
El gobierno de Estados Unidos culpa a las algas residuales
La administración Trump no ha asumido la culpabilidad. En lugar de ello, ha echado balones fuera señalando a las algas residuales de las tuberías como principales responsables de la situación.
Esta semana los operarios se han dedicado a verter galones de peróxido de hidrógeno en la piscina y adentrándose en el agua para filtrarla.
El gobierno de Estados Unidos asegura que estas soluciones están funcionando. Sin embargo, en las últimas horas el agua continua presentando un sospechoso tono de color verde. E incluso algunas zonas del fondo de la piscina parecían estar cubiertas de lodo.
Las obras comenzaron después de que Trump acusara a los demócratas de haber causado problemas en la piscina. Y ahora, sin embargo, la situación es peor.
