Cómo deshacerse de las avispas: siete consejos para disfrutar de un verano sin molestias
Papel y boli para una conseguir una comida tranquila.

Una cena en la terraza, algo de carne a la parrilla, una limonada bien fría... y, de repente, toca empezar a agitar los brazos. Las avispas son uno de esos invitados no deseados que aparecen cada verano justo cuando más se disfruta de estar al aire libre.
Y aunque es cierto que estos insectos cumplen una función importante en el ecosistema, pocos quieren compartir mesa con ellas. Y la buena noticia es que existen algunos trucos sencillos para mantenerlas alejadas sin necesidad de recurrir a productos agresivos.
Olores que las mantienen alejadas
Uno de los métodos, recomendado por la Asociación Austriaca para la Conservación de la Naturaleza, consiste en utilizar posos de café secos. Al calentarlos con cuidado en un recipiente resistente al fuego, producen un humo y un olor que resultan desagradables para las avispas. También pueden colocarse simplemente secos sobre un plato.
Otra alternativa muy sencilla es cortar un limón por la mitad y clavar varios clavos de olor en la pulpa. Las mitades pueden colocarse directamente sobre la mesa o cerca de la zona donde se esté comiendo, y los olores del limón y del clavo ayudan a mantener alejados a estos insectos.
También pueden utilizarse aceites esenciales de citronela, eucalipto, árbol de té o menta. Basta con diluir unas gotas en agua y pulverizar la mezcla sobre muebles y textiles del jardín. La albahaca, la menta, la melisa, el romero o la lavanda son otras opciones para tener en macetas y crear una pequeña barrera aromática.
Si una avispa se acerca demasiado, un pulverizador con agua puede ser suficiente para hacer que se retire. La fina bruma puede hacer que el insecto interprete que está a punto de llover y vuelva hacia su nido.
Otro remedio casero consiste en colocar monedas de cobre sobre la mesa, especialmente después de frotarlas y dejarlas calentarse al sol. Sin embargo, este método no cuenta con evidencia científica que confirme su eficacia.
Más importante aún es evitar aquello que las atrae. Los perfumes y desodorantes con olores dulces, la ropa de colores muy llamativos y el olor del sudor pueden llamar su atención.
Y, sobre todo, conviene mantener tapados los alimentos y bebidas, especialmente los dulces, la carne y los embutidos. Así, quizá sea posible disfrutar de una comida de verano sin tener que compartirla con media colonia de avispas.
