Lo que suelta Trump nada más aparecer en la cumbre del G7 es una broma que para muchos podría no serlo
Una broma que podría no serlo.

En el último día de la cumbre del G7, Donald Trump ha dejado su huella no por sus declaraciones durante la reunión, sino por la entrada que ha hecho justo antes de colocarse en su lugar y saludar a los demás líderes.
En apenas unos segundos ha acaparado la atención de todos los presentes y ha bastado para viralizarse en la red social X. A medio camino de llegar a su silla, se ha parado frente a todos y ha dicho: "I'm the boss [Soy el jefe]". Ha provocado la risa de la mayoría de los presentes, que le han preguntado: "¿Cómo estás?".
La sonrisa irónica de Trump daba a entender que estaba de broma, pero, para algunos, es un hecho que seguramente piense de verdad. Tras estrecharle la mano a Emmanuel Macron, presidente francés, se ha sentado para dar comienzo al último día de la cumbre.
Durante esta pasada noche, los líderes del G7 han acordado fortalecer las sanciones al petróleo y gas rusos, así como aumentar el suministro de sistemas de defensa aérea a Ucrania. De esta manera, en la localidad de Évian, al este de Francia, han reafirmado su apoyo "inquebrantable" a Ucrania en la defensa de su "libertad, soberanía e integridad territorial".
Por su parte, Trump lamenta las dificultades de los líderes ucranianos y rusos para alcanzar un acuerdo. Ha prometido, de hecho, hacer lo posible por resolver el conflicto armado, afirmando que Moscú debía llegar a un acuerdo, pues ya ha sufrido muchas pérdidas humanas.
En lo que a la guerra contra Irán respecta, el presidente estadounidense insiste en emplazar al viernes para firmar la paz. Irán "quiere firmar y creo que lo van a firmar, porque quiere volver a una vida normal, ya les hemos atacado mucho".
"Ellos no tienen armada, líderes, no es que ya no tengan, pero no tienen líderes del primer nivel ni del segundo nivel... Están muy dispuestos a llegar a un acuerdo", ha sentenciado, como ya ha hecho tantas veces.
