El cura que arrasa en discotecas tras hacerse DJ para salvar su parroquia
El sacerdote portugués Guilherme Peixoto saltó a la fama pinchando ritmos cerca de su iglesia en una pequeña aldea portuguesa. Ahora es famoso más allá de las fronteras y toca en algunas de las mejores discotecas del mundo, pero su objetivo -difundir un mensaje de esperanza a través de la música- no ha cambiado. El viernes por la noche, cientos de fiesteros, mayores y jóvenes, acudieron a la aldea norteña de Laundos para lanzarse a la pista de baile mientras Peixoto, de 49 años y vestido con una camisa negra con cuello de clérigo, se subía a la cabina del DJ.