Ester Muñoz sorprende al hablar de Rufián de una forma que no se ha visto venir: "Hay muy poca gente capaz de eso"
La representante del PP ha reconocido que ella no se siente enemiga del político catalán.

La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, ha hablado de una forma muy cristalina de su homólogo en la formación catalana ERC, Gabriel Rufián, durante una entrevista concedida al diario El Mundo.
Todo ha comenzado con la diputada conservadora reconociendo que le gusta debatir con que gente que sabe hacerle, le hace pensar y hasta moverse de su posición y recapacitar. "Hay muy poca gente capaz de eso. Por ejemplo, debatir con el vicepresidente Carlos Cuerpo no me genera ningún aliciente. Es una persona robótica, repetitiva e incapaz de confrontar lo que le digo. Trae su discurso preparado y fuera", ha afirmado.
En cambio, ha reconocido que sí le gusta hacerlo tanto con el socialista Félix Bolaños como con el propio Rufián: "Por contra, con Félix Bolaños disfruto porque, como Rufián, tiene cintura y te contesta con inteligencia. Entonces, hay un diálogo partiendo de posiciones enfrentadas que es precisamente lo que es la política".
De hecho, del catalán ha llegado a decir que sí que tiene "capacidad de análisis y de debatir". Entonces, ahí le han cuestionado si considera a Rufián como su archienemigo.
"No, yo no me considero enemiga de nadie. Es verdad que dijo que iba a hacer todo lo posible para que yo no fuera ministra, pero también dijo que considera que soy una de las personas más estudiosas y que mejor habla del Parlamento, lo cual demuestra el respeto y es mutuo", ha asegurado.
Muñoz ha proseguido explicando que "otra cosa es que ideológicamente estamos en las antípodas y, por tanto, es evidente que él va a hacer todo lo posible dentro de la política para que yo no sea ministra igual que yo trabajo para que él tampoco lo sea". "Eso no quiere decir que no puedas valorar cualidades en adversarios políticos", ha sentenciado.
Además, ha confesado que para ella "solo hay una línea roja en cuanto a las personas y es Bildu". "Con personas que justifican que se haya asesinado por unas ideas no tengo nada que hablar, ni siquiera un saludo. No significan nada para mí y me parece una anomalía que forme parte de un parlamento democrático gente que, hasta antes de ayer, ha llevado personas con delitos de sangre en sus listas", ha asegurado.
Sin embargo, a partir de ahí, ha concluido diciendo que respeta "a todos los adversarios con independencia de las ideas que tenga cada uno".
