Huertos compartidos: trueque ecológico entre propietarios y hortelanos

Huertos compartidos: trueque ecológico entre propietarios y hortelanos

Amadeo, madrileño de 27 años, tiene una parcela de tierra en Las Matas (Madrid). Por motivos de trabajo no puede cuidarla todo lo que le gustaría y reconoce que no tiene "vocación de hortelano para labrarla". A Germán, cordobés de 28 años, le pasa lo contrario: no tiene una finca pero le gusta poder cosechar sus tomates y sus lechugas, un pedazo de campo que le permita poder consumir hortalizas y frutos frescos.

La idea de Huertos Compartidos es sencilla. Buscar unir a propietarios de terrenos en desuso con hortelanos que quieran realizar un intercambio, un trueque ecológico, entre ambas partes, para al final repartirse la cosecha a partes iguales. El coordinador de este proyecto, Santiago Cuerda, lo define como "una opción medioambiental para salir de la crisis".

"No se trata de una actividad económica, sino de un intercambio. Tu tierra por unos tomates, unos pepinos, unas calabazas, unas berenjenas y nos repartimos la cosecha", comenta Cuerda.

LA RED COMO HUERTA

Cuerda decidió impulsar Huertos Compartidos desde la ONG Reforesta. Participar en este proyecto es fácil, los propietarios y hortelanos se registran en la página oficial de la organización y acceden a una lista donde están localizadas tanto las tierras como los jornaleros y ahí comienza el intercambio. El registro tiene "un coste simbólico de dos euros", uno para poder buscar huerto u ofrecer terreno, y otro para recibir el modelo de contrato que finalmente elijan los usuarios. "En realidad, lo que pretendemos con estos dos euros es que no se inscriba gente sólo por curiosidad sino que se quieran implicar de verdad en los huertos".

LAS CONDICIONES PARA PARTICIPAR

Para poder participar en Huertos Compartidos existen tres condiciones. La primera es que la agricultura que se coseche sea ecológica. La segunda, que la cosecha sea para el autoconsumo de las ambas partes y la última que la cesión del terreno sea gratuita.

La iniciativa de Huertos Compartidos nació en el sur de Inglaterra y Cuerda quiso traerla a España. En enero de este año salió adelante el proyecto y a día de hoy se han registrado casi 400 personas en la web. Cuerda está muy satisfecho con la respuesta de los usuarios. Ahora se centran en conseguir que no solo cooperen en el proyecto particulares sino que ayuntamientos, bancos o polígonos industriales cedan terrenos embargados para el autoconsumo. Además pretenden que los hortelanos participen e impulsen cursos de agricultura ecológica "para fomentar estas actividades".

Una Granja para el Futuro from Horatiux on Vimeo.

Mientras la web de Huertos Compartidos crece, sus creadores ya están buscando otras formas de ampliar el negocio ecológico. Han desarrollado su propia red social para que hortelanos y propietarios compartan sus experiencias en internet. Y han lanzado una campaña para conseguir dinero en Goteo, una red social de crowdfunding. Además tienen su tienda virtual, un blog y perfiles en Facebook y Twitter.

Los próximos meses quieren lanzar un plan de compostaje de residuos orgánicos entre los huertos e impulsar la recuperación de las hortalizas, frutas y verduras autóctonas de cada una de las zonas que participan en el proyecto.