La eurozona y el Fondo Monetario Internacional mantienen a Grecia a flote y en el euro. Tras una jornada maratoniana de negociaciones, los ministros de Economía de los países del euro acordaron con el FMI una fórmula que suavizará las condiciones del rescate impuesto a Atenas y desbloqueará el siguiente tramo del rescate, de 43700 millones, sin el que el país entraría en las próximas semanas en suspensión de pagos.

No se trata del fin de la austeridad, que seguirá y es condición imprescindible para que el rescate se mantenga, sino de la constatación indirecta y práctica de que hasta ahora ha fallado. Ante la imposibilidad de Grecia de hacer más sacrificios para contentar a sus acreedores, la eurozona y el FMI aprobaron reducir el volumen de su abultada deuda en 20 puntos del PIB pidiendo menos dinero por sus préstamos. Es la fórmula alternativa a la que pedía Christine Lagarde, directora gerente del FMI, que pretendía que la banca perdonase parte de la deuda a Atenas ante la dificultad de cobrarla y para no arriesgarse a una suspensión de pagos de peores consecuencias. Este punto separaba a la eurozona del FMI y había motivado otras dos reuniones sobre Grecia (la última, la semana pasada, que acabaron en fracaso). Finalmente, Lagarde cedió, pero sólo de momento, porque Washington sigue pensando que es necesario condonar parte de la deuda para garantizar que el país sigue adelante.

El compromiso todavía debe ser ratificado por los parlamentos de varios Estados miembros, entre ellos Alemania.

El primer ministro de Grecia, Antonis Samaras, dijo este martes que "un nuevo día empieza para todos los griegos". "Todo ha ido bien. Los griegos han luchado juntos", ha dicho Samaras, para quien su país puede encarar ahora la salida de la recesión a salvo de incertidumbres financieras.

El presidente del BCE, Mario Draghi, ha celebrado el acuerdo y ha asegurado que "ciertamente reducirá la incertidumbre y reforzará la confianza en Europa y en Grecia". Por su parte, el presidente del Eurogrupo, Jean Claude Juncker, ha admitido que la negociación "no ha sido fácil".

"Estas medidas ayudarán a situar de nuevo la ratio de deuda de Grecia en una senda sostenible y a facilitar un retorno gradual a la financiación del mercado", ha celebrado la directora gerente del FMI, Christine Lagarde.

Del tramo de 43.700 millones, alrededor de 35.000 millones se desbloquearán el 13 de diciembre y se destinarán a salarios y pensiones y a la recapitalización de la banca.

MÁS MEDIDAS PARA REDUCIR LA DEUDA EN EL FUTURO

El acuerdo ha sido posible después de que el FMI aceptara relajar el objetivo de reducción de la deuda griega al 124 por ciento en 2020, en lugar del 120 por ciento que había exigido hasta ahora por considerarlo el umbral de lo sostenible.

A cambio, los países de la eurozona se comprometen a situar la deuda griega "sustancialmente por debajo" del 110 por ciento del PIB en 2022. Para ello, se muestran dispuestos a considerar "más medidas y asistencia", siempre que Atenas cumpla todas las condiciones previstas en el programa de rescate.

Ello supone, según diversas informaciones aparecidas en los últimos días, que el Eurogrupo podría plantearse una quita sobre los préstamos a Grecia en 2015.

No obstante, de momento los países de la eurozona se han limitado a acordar una rebaja de 100 puntos básicos (hasta situarlo en el euríbor más 50 puntos básicos) en el tipo de interés de los préstamos bilaterales a Grecia. De esta medida se libran Irlanda y Portugal por haber sido también rescatados.

MÁS TIEMPO PARA DEVOLVER LOS CRÉDITOS

Además, se alarga en 15 años el plazo de devolución de todos los créditos y se retrasa en 10 años el pago por parte de Atenas de los intereses de los préstamos concedidos por el fondo de rescate (lo que supone 44.000 millones de euros, según el director del fondo de rescate, Klaus Regling).

Finalmente, el Banco Central Europeo (BCE) transferirá a los bancos nacionales los beneficios logrados de los bonos griegos (alrededor de 11.000 millones, según varios cálculos) que tiene en su poder y estos a su vez se los darán a Grecia.

Por otro lado, en los próximos días se pondrá en marcha un programa de recompra de bonos en manos privadas por parte de Grecia con financiación europea.

El FMI esperará a ver en cuánto consigue esta medida reducir el peso de la deuda griega antes de desembolsar su parte del siguiente tramo de la ayuda, según ha explicado Lagarde, que ha dejado claro que en ningún caso se plantea retirarse del rescate griego.