POLÍTICA

Rajoy dice que los temores sobre Fukushima "son infundados" el mismo día que se detecta una fuga

03/10/2013 08:32 CEST | Actualizado 04/10/2013 10:19 CEST
EFE

Mariano Rajoy ha metido la pata. La emoción de ser el primer líder occidental en visitar Fukushima tras el desastre nuclear le ha jugado una mala pasada. Unas horas antes de mandar un mensaje de tranquilidad respecto a esta región, asegurando que cualquier temor es "infundado" y que su visita contribuirá "a disipar" los miedos, la operadora de la central nuclear ha anunciado una nueva fuga de agua radiactiva desde uno de los tanques de almacenamiento.

La operadora ha estimado que se han vertido unos 430 litros de agua y que el líquido contiene una concentración de sustancias radiactivas de 200.000 becquereles por litro, lo que supera ampliamente el límite legal permitido de 30 becquereles por litro.

En la última jornada de su viaje oficial a Japón, el jefe del Ejecutivo español, que ha viajado hasta Fukshima en tren bala, ha asegurado que, desde la fecha del tsunami (11 de marzo de 2011), todos los españoles se han sentido muy unidos al pueblo japonés, admirando "su capacidad de reacción y reconociendo su fortaleza para superar una adversidad tan inesperada y de tan ingentes proporciones".

"Queremos mostrarles que nos les olvidamos y confirmarles que nos tienen y nos tendrán a su disposición en el futuro en todo aquello que podamos ayudar para recuperar la plena normalidad", ha asegurado Rajoy, quien ha expresado su solidaridad y la de los españoles con Fukushima en un acto en el Museo de Bellas Artes de la ciudad, a unos 60 kilómetros de la central.

Rajoy ha reiterado su convencimiento de que el pueblo japonés demostrará también en esta ocasión que sabe triunfar sobre la adversidad. "No estarán solos. Pueden contar con sus amigos españoles", ha recalcado el presidente del Gobierno antes de, al igual que hizo ayer al finalizar otro acto en Tokio, volver a dar las gracias en japonés: "Domo arigato gozaimachita".

El artista español José María Sicilia, que lleva meses trabajando en Fukushima especialmente con niños cercanos a la tragedia, ha dado una visión distinta a la optimista de Rajoy. "El asunto no está ni mucho menos resuelto, como prueban las informaciones que aparecen hoy", ha explicado tras la inauguración de su exposición.

FILTRACIONES AL OCEANO

Esta última filtración ha sido detectada en un tanque del mismo tipo que otro en el que el pasado agosto se registró una fuga de unas 300 toneladas de líquido radiactivo, parte del cual se filtró al mar con un nivel de contaminación cercano a los 80 millones de becquereles por litro.

Junto al problema en los tanques de almacenamiento, se estima que la central filtra a diario al océano cerca de 300 toneladas de líquido radiactivo acumulado en el subsuelo de los edificios que albergan los reactores de la planta.