POLÍTICA

La Fiscalía da por cerrado el caso de la filtración de la operación contra ETA

10/01/2014 14:05 CET | Actualizado 10/01/2014 14:48 CET
EFE

Fue un error y nada más. La Fiscalía de la Audiencia Nacional no seguirá adelante con sus diligencias para esclarecer la responsabilidad del Ministerio del Interior en la filtración de una operación antiterrorista antes de que se llevase a cabo.

Fuentes conocedoras de la decisión han informado a Efe de que a la vista de la información que el ministerio remitió a la fiscalía, ésta considera que los hechos carecen de relevancia penal, ya que la filtración se produjo "de forma no intencionada debido a un error de la oficina de prensa".

La filtración, que ha puesto en el centro de las críticas a Jorge Fernández Díaz, ministro del Interior, ya se ha cobrado el puesto de su jefe de prensa, Albert Gimeno, que presentó su dimisión este jueves.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la vicepresidenta del Gobierno ha descrito el incidente como un "fallo humano que hubiéramos deseado que no se hubiera producido". "Esto ocurre en determinadas ocasiones", según Soraya Sáenz de Santamaría, que ha querido "agradecer" la dimisión del jefe de prensa de Interior.

Preguntada por las similitudes con el llamado caso Faisán, en el que la anterior cúpula de Interior dio un chivatazo a la banda sobre detenciones, Santamaría las ha descartado "absolutamente".El Gobierno se ha limitado a reconocer el trabajo de las fuerzas de seguridad y a recordar que la fiscalía ha archivado la causa.

ASÍ PASÓ TODO

La polémica surgió cuando el departamento de prensa de Interior comunicó el miércoles a las 15:06 horas que la Guardia Civil había practicado varias detenciones en el País Vasco y Navarra relacionadas con el entorno de abogados y del colectivo de presos de la banda terrorista, aunque no facilitó ni número ni nombres.

Una vez constatado que los agentes ni siquiera habían iniciado la operación, prevista para más tarde, Interior remitió veinticinco minutos después una nota anulando a todos los efectos la anterior.

Esa anticipación provocó el malestar de los agentes que formaban el operativo que incluso pudo afectar al resultado de la misma porque los detenidos tuvieron tiempo de ocultar pruebas.

Por todo ello, la Fiscalía ha pedido a Interior esta mañana explicaciones a Interior sobre lo ocurrido que el departamento que dirige Jorge Fernández Díaz ha atribuido a un error humano.