Ni antes ni después de las elecciones generales griegas del 17 de junio la Unión Europea ha estado al borde del abismo. ¡Tranquilos, tranquilos, no tecleen todavía contra mí desde su ordenador! Ya sé que mi afirmación no es políticamente correcta (¡qué tiempos estos en los que afirmar lo contrario sí lo es!), pero déjenme explicarme, por favor.
Porque estamos tan embarcados en el titular catastrófico -y fácil- que he creído olfatear en ciertas crónicas desde Atenas un cierto enfado con los griegos por no haber respondido a lo que se esperaba de ellos: que dieran la mayoría a los partidos contrarios al acuerdo establecido con la UE gracias al que el país ha podido seguir funcionando estos dos últimos años. Son los titulares rotos.
Hay otros que se han molestado con más razón por el resultado. No son los sufridos periodistas que ahora llenan Atenas, después de tantos años sin más de uno o dos corresponsales de la prensa española -por ejemplo- en esa capital. Se trata de quienes, a través de la especulación financiera, llevan apostando (no hay otra palabra mejor para definir lo que hacen) contra el euro desde hace varios años, tanto para hacer enormes cantidades de dinero como para intentar derribar el molesto proyecto que la moneda única y la propia UE representan para ellos.
Decía el otro día un amigo analista que no hay una conspiración específica contra el euro. Y lleva razón...si pensamos que los especuladores son en sí mismos un complot contra todo lo que nos es su propio beneficio, ya sea medido en términos políticos o económicos.
Los enemigos del euro, esos especuladores del complot y sus amigos políticos, esperaban otras noticias de Grecia que, ingenuamente transformadas en la dichosa frase del abismo (entre otras mil parecidas y ya cansinas), ayudaran a sus objetivos. No las han tenido, afortunadamente, porque las crisis se retroalimentan con las malas sensaciones percibidas por la ciudadanía que terminan desalentando el consumo y la inversión. Pregúntenle al tendero de la esquina.
Pero no se equivoquen: no cejarán en el empeño. Volveremos a vivir días de vértigo con la prima de riesgo y las bolsas, como si no existiera más que la economía financiera. Ocurrió hace unos días con el rescate pedido por España para sanear parte de sus bancos: la lógica honesta hacía suponer que la reacción de los mercados sería positiva, pero fue al contrario. No por las dudas sobre tal o cual aspecto de la operación, no porque el Gobierno lo haya hecho mejor o peor, no seamos ingenuos, sino por algo más pedestre: los enemigos del euro se han posicionado para intentar que España tenga que acudir a un rescate de todo el país, algo que para ellos sería un gran negocio a corto -beneficios contantes y sonantes- y largo plazo -acabar con la unión monetaria, para cazarnos uno a uno por separado-.
Saben que la Unión Europea no está al borde del abismo. Que es y seguirá siendo la primera economía y la mayor potencia comercial del mundo, con una ingente capacidad tecnológica y de innovación, con el capital humano mejor formado, con mecanismos de estabilización económica y social (el Estado del Bienestar) que solo la historia puede crear, el lugar del Planeta donde se vive más y mejor a partir de unos valores que se han hecho universales, a pesar de todo. Pero también conocen nuestras fortalezas y debilidades. Y las segundas quieren aprovecharlas al máximo.
Nuestras debilidades están a la vista e incluyen la falta de confianza, la duda permanente, la existencia de 27 estados a veces muy diferentes en la UE y tener que responder sin antecedentes y en tiempo real a la crisis, construyendo al tiempo que se camina, lo que inevitablemente provoca tropezones.
Y, sin embargo, nuestras fortalezas, con ser muchas, no terminan de utilizarse como sería menester. Bastaría con que el Banco Central Europeo anunciara que comprará toda la deuda nacional de los Estados del euro a cualquier precio para ahuyentar a los chacales. ¿Locura? No más que el anuncio efectuado el viernes 15 de junio de forma preventiva: liquidez ilimitada para todo el sistema financiero europeo si en Grecia los resultados electorales complicaban las cosas.
Con su anuncio, el BCE ha empezado a comportarse como la Reserva Federal de los Estados Unidos o como los bancos centrales de cualquier Estado nación con moneda propia. O sea, como una institución federal de una democracia federal. ¿Anuncio propio de quien está al borde del abismo? ¿O garantía de quien conoce sus propias y enormes capacidades? Más bien lo segundo.
Ese es el futuro de la UE, tantas veces demandado por los federalistas (incluidos los que redactamos su primera Constitución), que hoy se muestran como los más pragmáticos europeístas. "In God we trust?". Por supuesto, pero también en nosotros mismos. Si los europeos queremos, les podemos. A pesar de nosotros mismos, lo estamos demostrando cada día: por mucho que se empeñen, el euro no se disuelve, sino que se fortalece. Al tiempo.
Un saludo.
Un saludo.
Mejor habría sido que el PSOE hubiera hecho aflorar todo el ladrillo del PP y dijera ¡Mirad la que ha liado el PP! Pero alguien le explicó a Zapatero que explotar la burbuja nos situaría en riesgo de rescate. Como ha ocurrido ahora con Rajoy.
No deja de tener cierto ingenio la maniobra, si se hubiera hecho a propósito. Me explico: el PP le deja a Zapatero la "patata caliente" del ladrillo. Éste la guarda bien calentita y se la devuelve al PP cuando vuelve a salir elegido. En cualquier caso, si mis sospechas son ciertas, este es un buen ejemplo de cómo los bancos influyen en la política (en este caso mediante quita y la amenaza de la crisis pero hay muchos otros métodos). Lo mismo ocurre en los demás paises, incluida Alemania.
En segundo lugar, además de tener los bancos pillados por la financiación a los gobiernos, los gobiernos también defienden los intereses de sus propios bancos frente a los de otros paises. En el caso de Alemania el gobierno se encontró con el problema de que sus bancos estaban plagados de activos tóxicos provenientes de EEUU. ¿Qué hacer entonces? Recapitalizarse. Ahora bien, los bancos alemanes obtenían beneficios prestando a los paises del sur. El problema es que ahora ya no se fíaban y con razón. ¿Por qué? [Continúa]
Es más, no me extrañaría que algún banco español (o caja de ahorros), con suficiente liquidez, estuviera especulando contra la deuda. Ya sabe que el patriotismo de la derechona de aquí se confunde con los intereses personales y partidistas y nada tiene que ver con el bienestar del pueblo. Lo único que le interesa a los bancos es ganar dinero y lo que ahora da más dinero es especular contra la deuda. ¿Conceder préstamos e hipotecas a las familias? No, eso no da dinero. ¿Préstamos a las pymes y demás empresas? No, a menos que sean amiguetes o familiares, eso no da dinero. Esas cosas ya no se hacen. El dinero está en arruinar paises.
Me falta por aclarar en qué consiste la alianza entre los bancos y la "liga de Merkel". En primer lugar los partidos políticos son financiados y eso no resulta gratis. Voy a hacer aquí una pequeña digresión sobre la influencia de los bancos en la política española para que se entienda a qué me refiero.¿Por qué el PSOE ocultó los activos tóxicos del ladrillo? Sospecho que algo tiene que ver con la quita de deuda que le hicieron los bancos al partido.[Continúa]
Bien, hasta aquí comparto muchas cosas de su artículo. Lo que no comparto en absoluto es su visión beatífica de Europa con la que concluye el artículo. Vale, lo que he dicho anteriormente sobre los políticos europeos parece compadecerse con su su interpretación. Es casí entrañable: hacen lo que hacen porque tienen miedo. Son humanos ¡demasiado humanos! Pero eso sólo es parte de la historia. En primer lugar la política imperante en Bruselas, y liderada por Merkel, que culpa a la deuda soberana cuando la verdad es que la crisis es financiera, no es una mera torpeza o error económico. A estas alturas ya no se puede defender esa exégisis. Merkel, Bruselas y el FMI ¡saben muy bien lo que están haciendo! Ya lo hizo el FMI, reconociendo las diferncias, con los paises del sur de América. En segundo lugar, como ya he mencionado, el pape de la "liga de Merkel" no es tan independiente del papel de los especuladores como pareces sugerir. Veamos, ¿quienes son los especuladores de la deuda? ¿Unos señores trajeados en un despacho oscuro que fuman grandes puros? Bueno, a algunos a lo mejor les gusta "ese rollo". Pero, en fin, reconozcámoslo, ¡los especuladores son los bancos! ¡Incluyendo los bancos de Alemania y demás bancos con suficiente liquidez! [Continúa]
De verdad que no quiero morirme sin ver lo que dice el artículo.
El BCE le da dinero a los bancos al 1% para que nos compren deuda al 5%, estamos locos!!, fuera los intermediarios.
1) repudiar el "rescate" a nuestros bancos "sistémicos" que en el fondo sirve para apuntalar el sistema financiero del norte de su exposición al "problema español" y rescatarlo de sus propios excesos.
2) exigir a quienes nos dirigen que negocien una salida del euro con la inevitable renegociación para el pago de las deudas (nuestro ratio deuda total/PIB es el mayor de toda Europa).
¿Da miedo salir del euro? Por supuesto. Será costosísimo, para los españoles y para todo el mundo.
¿Acaso es mejor esperar a llegar al 40% de paro y a una caída del PIB del 25%, con un Norte mejor "blindado" para protegerse del "problema español" para negociar entonces la salida? Esa situación, al menos a mí, me da mas miedo.
La ``cosa´´ tiene su origen cuando en el norte de América se abre la entrada a productos Europeos,
se transfiere tecnologia por Dólares que pasan a los bancos Alemanes y demas,desde alli, a través
del mercado interbancario van a los PIG cuyos Bancos dan créditos a 'tuttiplén'.Y como nó, los pres-
tamistas sabian perfectamente lo que vendian,a quién lo vendian,y para que lo vendian,¿Nó?.Vale.
En el 2007 alguien me dijo; ¡¡Estamos en crisis¡¡,¿Crisis? Si porque todo sube,los coches,pisos,
la alimentación,la ropa.Pasado un rato llegamos a la conclusión de que no habia crisis,lo que
ocurria era que los Bancos desconfiaban unos de otros,y para prestarse dinero entre ellos, ponian
condiciones leoninas.Y el resto ya lo conocemos.
Estoy convencido que cuando aflore todo el 'Cacao' que han montado, mas de uno se pondrá las
de Villadiego y desaparecerá,seguro.
Bueno, los euroescépticos británicos están fuera del euro así que, en principio, los descontamos. Yo diría que, de haberlos, serían los políticos de los paises del norte liderados por Merkel. Pero, claro, esto es muy discutible. Al fin al cabo ellos se presentan a sí mismos como defensores del euro. También sabemos que los políticos mienten (algunos, no creo que todos y no todo el tiempo).
Vale ¿por qué serían estos políticos del norte enemigos del euro disfrazados de europeistas? Una explicación, que ellos mismos dan, es que están hartos de alimentar a los "cerdos" (PIGS) del sur. Pero yo creo que no son ni una cosa ni otra. ¿Por qué? Porque a estas alturas de la crisis de la deuda tienen miedo de verse atrapados en Europa pero también tienen miedo de las consecuencias de romper o salirse del euro. Parece que nos estamos acercando a un punto de inflexión (el famoso abismo) por lo que, o se deciden de una vez a acabar con el euro, o apuestan por él definitivamente. Pero ¡ni ellos mismos saben que hacer! ¿Qué hacen entonces? Por la mañana nos dicen que tenemos que sacrificarnos más (recortes) mientras que sus bancos se forran arruinando paises y, por la tarde nos dicen que en realidad son muy europeistas y que están contentos con nosotros porque "hacemos los deberes". ¡Bien! la seño dice que hacemos bien los deberes. ¿No es todo esto demasiado pueril? [Continúa]
Sin embargo, la diferencia con la llamada crisis del euro (que mejor habría que llamar crisis de la deuda) es que, en mi opinión, su origen no fue financiero sino político. Dos decisiones políticas están en su origen. 1ª El euro no se puede devaluar ni un poquito frente al dolar. En caso contrario va a subir la inflación y, ya se sabe, cuando hay inflación en Alemania a las gentes de allí les de por matar judios o invadir Polonia. Esto es lo que Krugman llama "la amenaza fantasma". El efecto beneficioso sobre las exportaciones se obvia. 2ª El BCE no puede actuar como un banco central: está para prestar dinero a los bancos. ¿Es esto una conspiración? No, sólo es una estupidez. Hasta aquí de acuerdo (al menos en lo de que no hay una conspiración de origen).
Posteriormente hace una distinción interesante. Por un lado están los especuladores de la deuda a los que sólo les interesa forrarse sin más (a esos les tiras limones y hacen limonada) y, por otro lado, están los enemigos políticos del euro. Bien, puedo estar de acuerdo. En lo que no estoy de acuerdo es en que estén tan separados como pareces insinuar. Mi tesis es que según se fue agravando la crisis de la deuda sus intereses fueron convergiendo y formaron una santa alianza. ¿Quiénes son los enemigos políticos del euro? [Continúa]
Me ha gustado su artículo porque no recurre a los mantras cansinos (mitad falsos, mitad mal intencionados) a los que tan aconstumbrados nos tiene Bruselas y el FMI. ¡Por lo menos usted nos habla de economía real! Y me ha gustado pese a que en algunos puntos no estoy de acuerdo. No obstante voy a comenzar por comentar algo en lo que si estoy de acuerdo. Comparto con usted que no hay una conspiración específica contra el euro. Igual que tampoco creo que haya habido una conspiración en el inicio de la crisis financiera en EEUU y Europa. ¡Al menos al principio! Pero algo de eso también hubo. Los financieros se encontraron con la crisis, vale, eso no se programa. Sin embargo algunos la olieron antes que otros y ahí si que hubo mucha irresponsabilidad y oportunismo. ¡También delitos que siguen hoy por hoy impunes! Como bien dices a los financieros sólo les interesa forrarse caiga quien caiga (que tiempos aquéllos en los que se enseñaba que la economía buscaba el bien común) y vieron su oportunidad. Bien -pensaron- no pasa nada: si no podemos seguir forrandonos como lo hacíamos antes buscaremos otra forma.
Algo parecido pasó con la crisis del euro. [Continúa]
Los mercados tienen nombre y apellidos, como empresas y como gestores. Son transnacionales y la defensa debe serlo. Las organizaciones sociales deberían emplear sus recursos para poner los datos a la vista: periodismo de datos y activismo en internet y en la calle. Hay que ver sus fotos en el tablón de "buscados". Y empezar a coordinarse a nivel europeo. Elecciones y artículos en la prensa son muy insuficientes.