Jesús G. Pastor

Recibir actualizaciones de Jesús G. Pastor
 

La posibilidad de una certeza

Publicado: 26/06/2012 10:47

2012-06-25-jesusgpastor.JPG
Manifestación contra la reforma laboral, Barcelona


La que nos mira está agotada. Sólo vemos uno de sus ojos y su rostro está desenfocado, pero sin hablar nos explica que no puede, que no aguanta más. Porque amanece y no hay sol ni luna ni bombillas. Porque, de un tiempo a esta parte, cualquiera diría que nunca amanece, que se acabó la luz.

"Esta mañana no tengo mañana", nos dice su pancarta. Más allá del pasado y del presente, más allá de la corrupción política, los rescates bancarios, los desahucios y los recortes sociales, el factor más devastador en cualquier crisis es el miedo, la inseguridad, la incertidumbre ante el futuro.

Ella sabe que cuando se desvanece la esperanza sólo crece la desesperación. Por eso protesta. Porque anhela la posibilidad de una certeza. Porque ella, como todos, desea que alguien le mire a los ojos y calme su ansiedad: "Tranquila, existirá un mañana, no lo dudes... Y el mañana empieza hoy".

 

Seguir a Jesús G. Pastor en Twitter: www.twitter.com/unfotografo_

Seguir a El HuffPost
 
 
Los comentarios se han cerrado para esta entrada.
Ver todas
Más reciente  | 
Popularidad
16:26 de 26/06/2012
La esperanza es lo último que muere, por eso se resite tanto a morir. Por eso la resistencia del General Gutierrez Mellado aquel 23 de febrero. Y la de Nelson Mandela a rendirse ante los nubarrones que en su momento le asediaban. Y muy en particular, la esperanza de Oscar Romero de ver el día en que salvadoreños opresores y oprimidos se abrazaran como hermanos. Hay quien dice que se requiere estar hecho con una pasta especial para aguantar hasta tanto. Pero es lo que tiene la Esperanza --con mayúsculas--: que al que la practica se le robustecen ciertos músculos invisibles que nunca imaginó que poseía, y su práctica constante le conduce a alturas insospechadas. Cuentan que un día comentó Gandhi, ante la pregunta de cómo había podido llegar tan lejos con su movimiento social, que si hubiera sido conciente en un principio de todo lo que tendría que atravezar hubiera sido incapáz de dar el primer paso. A aguantar se aprende, y es necesario poner en práctica cotidiana tanto resistencia como tolerancia en cualquier campo. Al final, tener esperanza se traduce en sonrisas sinceras a pesar de los pesares. ¿No habéis notado cómo son mucho más agradables las sonrisas de los pobres que las de los ricos?